La danza y el mar

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ACN - Cuba
La danza y el mar.
Marta Hernández Casas | Fotos: Archivo del grupo Lembranza
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05 Junio 2026

 Más de una década llevan las 84 integrantes del proyecto sociocultural Aycayía, dedicadas a la educación ambiental en el Consejo Popular Junco Sur, en la capital de la provincia de Cienfuegos, con el objetivo de sensibilizar a los pobladores de esa barriada costera en el cuidado y protección del medio ambiente.

   Esta iniciativa nació dentro del grupo danzario Lembranza y utiliza el baile y otras manifestaciones del arte como vínculo e incentivo en la formación de valores y la creación de una sólida cultura ambientalista.

Conjunto de Danza Lembranza arribó a sus 30 años.

    En el 2019 la agrupación fue aprobada por el Centro de Referencia de Iniciativas Comunitarias de la región central de Cuba, labor que mantienen y consolidan, mucho más ahora que el conjunto danzario arribó a sus 30 años de fundado. 

   Este 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, la música y los bailes de Lembranza inundarán las zonas limítrofes con la bahía cienfueguera, entre ellas Punta Gorda, Playa Alegre y su lugar de origen y permanencia --Junco Sur--, como homenaje a quienes velan por la naturaleza y recordatorio de que el buen hacer es posible a pesar de las dificultades. 

   Los tiempos actuales en Cuba están revestidos por carencias extremas, realidad que afecta el quehacer y desenvolvimiento de esta iniciativa, que germinó y dejó frutos en una población cercana al mar, pero aún persisten las ideas y continúan las danzas a favor del mejoramiento ambiental de tales dominios.

   Nelvis González Lima, directora de la agrupación y coordinadora del proyecto, comenta a la Agencia Cubana de Noticias que la selección del reparto Junco Sur estuvo sostenida por la necesidad de crear allí conciencia ecológica, a causa de una contaminación persistente.

   Recuerda las múltiples y variadas técnicas aplicadas por los bailarines para motivar e incentivar a los vecinos en aras del mejoramiento ambiental, entre ellas los pasacalles hasta el litoral, donde comenzaba la recogida de desechos y el saneamiento del área.

   La siembra de mangle en la franja costera y de plantas ornamentales en los espacios abiertos de la vecindad figura entre las tareas mejor acogidas por los residentes del lugar, asegura.

   Otra de las líneas de trabajo que todavía persiste es la conformación del Team-Vigor para la promoción de conocimientos sobre las infecciones de trasmisión sexual y el embarazo en la adolescencia y cómo evitarlas, afirma González Lima.

   Yolvis Jiménez, instructor de arte, es uno de los principales gestores del proyecto. Cultiva la técnica de Body art (pintura corporal) y las personas con los cuerpos pintados realizan escenificaciones dentro del mar. Estas acciones atractivas gustan mucho a los vecinos.

Dentro del conjunto de danza se desarrolla el proyecto Aycayía.

   Aunque la realidad de estos momentos provoca la reducción de muchas de las actividades de Aycayía, se mantiene la red de niños y adolescentes promotores de educación ambiental, quienes realizan un trabajo sistemático.

   Leanys Carlos Planches, fundadora de ambas agrupaciones, asegura que ellos representan una fortaleza en la trasmisión de los conocimientos ecológicos adquiridos en los talleres que imparten especialistas y expertos. 

Acciones por el medio ambiente del Conjunto de danza.

  La también doctora y residente en la especialidad de Histología, asevera que la permanencia de estudiantes de los niveles primario y secundario en el conjunto garantiza la continuidad, además, ese grupo etario es espontáneo y lleva a sus juegos las diferentes técnicas aprendidas, las que también socializan con los compañeros de clases, dentro del seno familiar y con sus vecinos.

   El nombre Aycayía proviene de una leyenda cienfueguera referida a una bailarina que hechizaba con sus danzas. Ella habitaba en Punta Majagua donde hoy existe el barrio de Reina. 

   Así a pesar del tiempo y la modernidad de la vida actual, en Cienfuegos un grupo de muchachas encanta con danzas y cautiva a los espectadores para cuidar el planeta Tierra. 

   Cuenta la leyenda que Aycayía por su belleza y sensualidad fue repudiada por las mujeres que celaban su sin igual encanto. 

   Hasta el mar llegó la bella danzarina y desde allí, para unos convertida en sirena y para otros en una enorme tortuga, sin dejar de bailar, vela por mantener la salud de las cálidas y hermosas aguas de la bahía de Jagua.

Conjunto Lembranza mantiene estrecho vínculo con la comunidad cienfueguera de Junco Sur y sobre todo con la protección de la zona costera.

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