Verbena de la Calle Gloria: la tradición más longeva de Santa Clara

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ACN - Cuba
Y. Crecencio Galañena León Fotos: Arelyz María Echevarría Rodríguez
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16 Agosto 2026

   Santa Clara, 16 ago (ACN) Cada 12 de agosto, cuando el sol comienza a salir sobre el parque Vidal, la calle Gloria se viste de colores, música y esa algarabía que solo los santaclareños saben ponerle a sus fiestas; se trata de la Verbena, una tradición que viene de lejos, de los mismos albores de la ciudad, y que sigue viva porque el pueblo, como siempre, se niega a dejar morir lo que es suyo.

   Su origen se remonta a 1695, apenas seis años después de la fundación de la villa; fue entonces cuando los vecinos juraron celebrar cada 12 de agosto el día de Santa Clara de Asís, patrona de la ciudad, explicó a la ACN Hedy Hermina Águila Zamora, historiadora del territorio.

   La imagen de la santa había llegado desde España, y con ella, el compromiso de una fiesta que, con el tiempo, dejaría de ser solo religiosa para convertirse en una celebración de todos.

   Durante siglos, la Verbena fue el centro de la vida santaclareña; en el período colonial, las familias que vivían en los campos se incorporaban a las festividades, y la ausencia era penada con cuatro ducados y hasta cuatro días de cárcel.

   La villa se iluminaba hasta la medianoche, y los vecinos de la calle Gloria, junto al Cuerpo de Bomberos —cuya capilla albergaba la imagen de la santa—, adornaban sus puertas y ventanas para recibir la procesión; esa es la tradición que ha llegado hasta hoy, y que esta semana volvió a llenar las calles del centro de Santa Clara .

   Águila Zamora precisó que la Verbena de la calle Gloria, más que una fiesta, es un acto de identidad: "Los santaclareños han conservado esta tradición durante más de tres siglos; se trata de una de las más antiguas del país, y su valor no está solo en lo que se ve, sino en lo que significa: la memoria viva de un pueblo que se reconoce en sus símbolos".

   Los vecinos, organizados por los Comité de Defensa de la Revolución y la Federación de Mujeres Cubanas, compiten por la mejor ventana o la fachada más engalanada, porque la Verbena no es una fiesta de grandes fastos, sino una celebración de puertas abiertas, es el aroma de los dulces típicos, el sonido de la Banda Municipal de Conciertos, el eco de las serenatas que recorren las cuadras, y la presencia de quienes, como la casi ya centenaria Marta Anido Gómez Lubián, vuelven cada año porque "es lo nuestro, y hay que transmitírselo a las nuevas generaciones". 

   Esta semana, la Verbena volvió a ser el preludio de otra fecha inmortal: el 13 de agosto, el natalicio de Fidel Castro Ruz.

   "El legado fundacional de aquellos que se asentaron entre dos ríos, en el hato de Antón Díaz, es lo que hoy celebramos; salvaguardar la heredad es mirar al futuro", dijo en la jornada Osmani García López, presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular, en un gesto que une la tradición patronal con la historia reciente.

   La fiesta, que alguna vez fue religiosa, ha sabido abrirse a todos los tiempos, y hoy la juventud también la hace suya.

   Mientras la noche avanza, la imagen de la santa quiere volver a su lugar en la capilla de los bomberos, y la calle Gloria se queda en silencio; pero el pueblo sabe que el próximo año, el 12 de agosto, otra vez adornará sus fachadas, se abrirán las puertas y se cantará, porque una tradición que dura más de tres siglos no se rompe con el tiempo ni con el bloqueo; como dijo Águila Zamora, "es la memoria que se niega a perder su luz".


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