Las islas creativas de Maidel Fernández Palmero (+Fotos)

Compartir

ACN - Cuba
Oscar Alfonso Sosa Fotos del autor
123
24 Mayo 2026

Sancti Spíritus, 24 may (ACN) La quietud del dormitorio, ”mi excepcional isla creativa”, al decir de Maidel Fernández Palmero, solo se interrumpe por el sorbo de café ardiente, acabado de colar, y el ligero susurro del pincel sobre la cartulina apoyada en el colchón de la cama, donde los colores y los trazos dan vida a una naturaleza cercana, peculiar.

   Esboza una leve sonrisa, sus ojos se iluminan y sus manos vuelven sobre la obra fresca y húmeda, donde se revela esa manera única de provocar la erupción de una espiritualidad que enamora y despierta en el espacio hogareño del barrio de Santa Cruz, en esta ciudad.

   Sucede así desde 2025, acotó a la Agencia Cubana de Noticias, cuando me establecí definitivamente en la urbe capital después de haberme trasladado desde mi natal municipio de La Sierpe, suceso que también destapó esta necesidad de reflejar a punta de pincel todo cuanto inquieta mi mirada sempiterna afincada en mis genes.

   He sido siempre muy curiosa, pero la temática de la madre tierra me atrapó de forma distintiva, NO a la manera de los naturalistas tradicionales, sino a la que asimila mi mente y la deja ver luego matizada por las sugerencias de los trazos, dijo una de las pintoras que adorna con sus propuestas espacios expositivos diversos.

   Cada pieza revela ese mundo donde quisiera estar, con formas multicolores y texturas que me llegan y me inspiran a mostrarlo de manera tal que quien observe se vea en la necesidad de meterse dentro de ese universo vivo, precisó.

   Las primeras inspiraciones para dibujar llegaron desde niña cuando en la mesa del comedor de su hogar plasmaba sobre el papel las más diversas fantasías y en el aula dibujaba la tarea de sus compañeros; sin embargo, el empujón definitivo vino con su "gran error" de optar por una carrera universitaria de números, como suele decirse, la cual abandonó de inmediato y comenzó a transitar por cursos para instructora emergente de Artes Plásticas, con la guía imprescindible de Mario Félix Bernal.

   Luego le seguirían la graduación de la primera hornada de promotores culturales de la región central de Cuba y el paso por la filial espirituana del Fondo Cubano de Bienes Culturales hasta que comienza a cuidar a sus padres en la barriada de Santa Cruz, decisión que, sin saberlo, la llevaría al sendero amplio de la creatividad.

   En ese reposo espiritual hogareño, repleto de actividad, meditación, proposiciones, nacen los hijos de Ciclos del Alma, mi primera muestra, y, luego, Espirales del Silencio, subrayó quien cada vez que el pincel sella una idea sobre la cartulina se redescubre a sí misma, en esa necesidad de ser siempre ella, con todos sus matices.

   Quizás por ello NO tengo un momento fijo para crear, puedo estar cocinando, conversando, degustando un té o un café, haciendo cualquier tarea y, de inmediato, lo suelto todo, me voy a la cama y los trazos comienzan a hablar por mí, argumentó Maidel.

   NO es que esté alejada de los miedos, las preocupaciones, la negatividad, sentenció, pero todo se transforma, porque mi positividad predomina y la llevo a los dibujos para liberarme y de la misma manera, dotar de energías al espectador.

   Yo siempre he querido saber qué puede haber más allá del universo, reflexionó la pintora, y mi imaginación se activa y aparecen esas maneras de decir sobre la cartulina, con esos espirales, esas líneas ascendentes, esos retoques en las ramas y hojas del árbol, porque la paisajística me atrapa por sobre todas las cosas.

   Soy una mujer valiente, convencida de la necesaria libertad de la espiritualidad, por ello, adoro esa imagen de mi proyecto Danza de las Mariposas, pues me veo como una de ellas, acabadas de liberar, sin el peligro de volver al encierro, concluyó esta mujer que transita ya por el sendero de las artes plásticas en el territorio.


© 2026 Agencia Cubana de Noticias. Prohibida la reproducción parcial o total de este contenido si no es suscriptor editorial