Santa Clara, 22 ago (ACN) La poesía se convierte en carne y la denuncia en verbo, en la puesta en escena de “Canción del crucificado” un espectáculo de lujo en la sala Margarita Casallas del Centro Cultural El Mejunje la noche de este viernes.
Bajo la dirección de Roxana Pineda la propuesta es del grupo Teatro La Rosa, propone un diálogo urgente entre la lírica de Sergio García Zamora y un mundo marcado por las urgencias de la crisis de valores.
Una obra que te atraviesa y te pone a pensar, confesó Keily Ely Paz, joven espectadora.

En ese sentido explicó que frecuentemente asiste al teatro y que le parece interesante ver como también es un recurso para denunciar un mundo que cada día taladra los pies y las manos al crucificado.
Propuesta escénica, minimalista y simbólica, coloca en el centro una cruz que preside la acción, mientras objetos cargados de significado —la proa de un barco, remos, una virgen mambisa, un muñeco de trapo— construyen un imaginario donde la fe y la resistencia dialogan con la historia cubana y con los dolores contemporáneos.
La obra aborda, con cautela y maestría, realidades que van desde el genocidio en Palestina hasta el complejo contexto económico y social que vive la isla.
Un arte que denuncia, que incomoda, que no pide permiso para poner de manifiesto fenómenos contemporáneos de manera majestuosa.
El elenco, encabezado por la propia Pineda junto a los jóvenes Leysa Clavelo y Dorian Díaz de Villega, logró una química insuperable.

Asimismo, el maestro Ramón Silverio al presentar la noche comentó que la dificultad de sostener textos de alto vuelo poético, cargados de cuestionamientos, fue resuelta con una naturalidad que roza con lo sagrado.
“Canción del crucificado” no solo celebra la resurrección, sino que exige una fe activa, una fe que no cierra los ojos ante la cruz de los tiempos.
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