Bayamo, 5 nov (ACN) Con heridas aún sin cicatrizar debido a los dos fuertes sismos que sacudieron el territorio hace poco menos de un año, el municipio de Pilón, en la provincia cubana de Granma, trabaja para recuperarse de los recientes latigazos del huracán Melissa.
Según un reporte de Ismara Pérez Orozco para la edición digital del periódico La Demajagua, el evento dañó viviendas, infraestructuras de los servicios de electricidad, comunicaciones y abasto de agua, así como plantaciones agrícolas.
José Antonio Sánchez Pino, especialista principal en el Departamento de la Defensa de la localidad, precisó que hasta el momento contabilizan derrumbes parciales y pérdida de la cubierta en 134 hogares.

Subrayó que se labora en el restablecimiento de las citadas prestaciones básicas, y en la desobstrucción de viales, sobre los cuales cayeron muchos árboles.
La Unidad Empresarial de Base Eléctrica, dijo, realizó una prueba para restablecer el suministro al hospital y a los edificios multifamiliares, mientras la cabecera municipal ya cuenta con señal y conexión a internet y telefonía móvil.
Melissa tocó tierra cubana en la madrugada del 29 de octubre pasado por la playa El Francés, perteneciente al municipio de Guamá, en la provincia de Santiago de Cuba, con la cual Pilón limita por su parte este.

Frente a esta nueva y dura prueba de la naturaleza, los pilonenses demuestran con acciones que no solo la enfrentarán, sino que saldrán adelante.
El 10 de noviembre de 2024, dos sismos de magnitud 6.0 y 6.7 en la escala Richter ocasionaron en la localidad severas afectaciones en más de 500 casas y 41 instituciones educativas, además de las infraestructuras eléctrica y de telecomunicaciones.
Aunque se ha trabajado fuerte, no pocas de esas moradas y escuelas todavía faltan por rehabilitar.
