La Habana, 18 dic (ACN) La actualización hoy ante la Asamblea Nacional del Poder Popular de la implementación del Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía reafirmó que, en medio de tensiones y limitaciones, Cuba no se detiene en el camino de crear soluciones y alternativas para paliar la compleja situación actual.
Manuel Marrero Cruz, miembro del Buró Político del Partido y Primer Ministro, explicó a los diputados, reunidos en el Sexto Período Ordinario de Sesiones del órgano supremo del poder del Estado, en su X Legislatura, que el actual proceso popular de análisis del programa debe identificar todas las reservas posibles, especialmente en materia de producción de alimentos e incremento de los ingresos en divisas, en un contexto marcado por el decrecimiento de la economía nacional en 2025.

Apuntó que el Programa de Gobierno se ha tenido que ejecutar en condiciones limitadas, con disponibilidad reducida de servicios eléctricos, combustible, acceso restringido a divisas convertibles y presiones inflacionarias generadas por la combinación de factores externos e internos.
En su amplia exposición Marrero Cruz puntualizó los avances y desafíos de cada uno de los 10 objetivos generales, de sus metas e indicadores donde se identifican algunas potencialidades en función de alcanzar la estabilización macro económica.
Confirmó por esta línea que se afianza la tendencia de una mayor disciplina en la ejecución del Presupuesto del Estado y se consolidan las acciones de control fiscal, lo que ha permitido elevar el nivel de efectividad en la identificación de conductas de elusión y evasión fiscal y el aumento del porcentaje de los contribuyentes que abrieron una cuenta fiscal.
Señaló también el proceso de transformación del mercado cambiario de divisas, anunciado este miércoles, como una medida que persigue aumentar la recaudación de monedas extranjeras y tomar acciones para revaluar el peso cubano en las tasas cambiarias.
No obstante, puntualizó que la tendencia de la economía para el presente año es al decrecimiento, dadas las limitaciones objetivas en su desempeño, con un grupo de nuevas políticas aprobadas cuyos resultados deberán comenzar a visualizarse en el próximo 2026.
En estas cuestiones inciden el impacto acumulado, reforzado a niveles extremos del recrudecido bloqueo económico, comercial y financiero que nos impone el gobierno de los EE.UU., agravado por la permanencia en la arbitraria y unilateral lista de países que supuestamente patrocinan el terrorismo, los daños provocados por el paso del huracán Melissa por la región oriental del país y las deficiencias internas.
Dichas tensiones, acotó, tienen un peso significativo en la situación actual de los servicios, el incumplimiento en programas priorizados como el de la vivienda y la recuperación del sistema electroenergético nacional, renglones que, aunque se han destinado cuantiosos recursos por el país, no avanzan aún al ritmo deseado y mantienen afectaciones palpables en la vida cotidiana de la población.
Ante estos desafíos, Marrero Cruz reafirmó el compromiso del Gobierno cubano de defender el legado del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, la honra de la Revolución y la construcción del socialismo como principal prioridad para el desarrollo del país.
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