Fidel en Ciego de Ávila: presencia que perdura

Cien años con Fidel

Compartir

ACN - Cuba
Alden Hernández Diaz
150
13 Agosto 2026

Ciego de Ávila, 13 ago (ACN) La presencia física del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en la provincia de Ciego de Ávila está bien documentada a partir de la visita a importantes objetivos económicos, sociales y políticos en los que dejó su imborrable huella como el gran gestor de las profundas transformaciones que acometió su pueblo en la construcción del socialismo. 

    Al frente de la Caravana de la Libertad, el 5 de enero de 1959, el líder barbudo cruza por territorio avileño, al oscurecer arriba a la ciudad de Ciego de Ávila en compañía de Celia Sánchez y otros combatientes del Ejército Rebelde, descansa en la casa número 108, situada en la calle Cuba, entre Martí y Narciso López, propiedad de María Luisa Domínguez.

   En un momento de tragedia y dolor para los cubanos como fue la desaparición en una avioneta del comandante Camilo Cienfuegos Gorriarán, recuerdan algunos testimoniantes que Fidel dirigió personalmente un puesto de mando en la Isla de Turiguanó, Morón, desde donde realizaba aquella febril búsqueda, señala el historiador Héctor Izquierdo Acuña.    

   El intenso y abarcador proceso de cambios a favor de las clases más humildes que trajo aparejada la Revolución tuvo sucesos en Ciego de Ávila como el del 11 de septiembre de 1960 cuando fue inaugurada la comunidad campesina Manuel Sanguily, la primera de su tipo en Cuba construida por el Gobierno Revolucionario, y ahí estaba Fidel como protagonista. 
   A lo largo de la vida del Comandante en Jefe, varias fueron sus visitas al territorio para verificar la marcha de importantes programas del desarrollo agrícola, cañero y ganadero, que tienen en Ciego de Ávila gran incidencia por la feracidad de sus tierras, la disponibilidad de riego y la laboriosidad de su gente. 

   El destino turístico Jardines del Rey antes de materializarse con su importante expansión hotelera, en un entorno de paradisíacas playas de la cayería norte avileña, ya era una idea que rondaba la mente del líder histórico de la Revolución cubana. 
   De testigo del importante proyecto de obras de infraestructura están las varias de las tantas conversaciones que tuvo con Evelio Capote Castillo, el hombre que, en marzo de 1987, recibe la tarea de hacer una carretera sobre el agua hasta cayo Coco, uno de los mayores islotes del archipiélago Sabana-Camagüey. 

   De aquellos esfuerzos titánicos del hombre en domar la naturaleza en ese camino sobre el mar expresó la frase de: “Aquí hay que tirar piedras sin mirar para adelante”, símbolo de la fe en la victoria que siempre lo caracterizó, por difíciles que fueran las circunstancias, y que legara a su heroico pueblo.

   Y aquí estuvo para abanderar aquellos contingentes de constructores, en los chequeos constantes de la obra, y luego ya hecho realidad el sueño en la inauguración del primer hotel del polo: el Guitart Cayo Coco, el 12 de noviembre de 1993; más tarde, en julio de 2001 también participó en la apertura del complejo El Senador.

   De primera mano, a finales de la década de 1980, también conoció sobre la marcha de los trabajos en la construcción del conjunto hidráulico Liberación de Florencia, fruto de la voluntad hidráulica gestada por el líder cubano como respuesta a los desafíos naturales y las necesidades de desarrollo del país.  

   De su preocupación constante por la suerte del pueblo en las horas más difíciles dan fe sus visitas del 21 de noviembre de 1985, al observar los daños causados por el huracán Kate en varias localidades del municipio de Chambas, y la 1997 al hospital Roberto Rodríguez, de Morón, para conocer el estado en que se encontraban los numerosos heridos de un accidente ferroviario ocurrido en las cercanías del poblado de Majagua. 

   Acontecimientos políticos como los actos centrales nacionales por el asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes en los años 1980 y 2002, respectivamente, fueron presididos por Fidel; asimismo, estuvo al frente del de los del aniversario 35 de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, en 1995, y el  aniversario 41 de los Comités de Defensa de la Revolución, en 2001. 

   De los empeños del Comandante en Jefe por llevar la educación, el arte y la cultura a los hijos de esta nación antillana surgieron a lo largo y ancho del país innumerables escuelas e instituciones, ejemplo de ello es la inauguración por él de la Academia de Artes Plásticas Raúl Martínez, del municipio de Morón, en 2002 durante las celebraciones por el Día de la Rebeldía Nacional.   
   Alrededor de una treintena de veces visitó Fidel la geografía avileña, de manera documentada, aunque faltan algunas que le fueron imposible confirmar con testimonios y otras tantas de corta duración, refiere en su libro Fidel en Ciego de Ávila. Cronología comentada, del historiador José Martín Suárez Álvarez. 

   Más allá del número exacto de visitas, la trascendencia del líder histórico de la Revolución cubana por esta central provincia trasciende hechos y acontecimientos para impregnarse con las huellas de su ejemplo imperecedero en el pensamiento y la acción de los hombres y mujeres que mantendrán vivo su legado. 


© 2026 Agencia Cubana de Noticias. Prohibida la reproducción parcial o total de este contenido si no es suscriptor editorial