En los círculos infantiles en Cuba se sigue trabajando por una sonrisa

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ACN - Cuba
Marisleidis Aguilar Jimenez | Foto: Web Juventud Rebelde
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01 Abril 2026

   La Habana, 1 abr (ACN) El sistema cubano de atención a la primera infancia evoluciona con creatividad y solidaridad ante la actual situación electroenergética y de escasez de combustible que atraviesa el país.

   En medio de esas circunstancias, los círculos infantiles mantienen su relevancia como pilares de la educación de la primera infancia.

   Desde su fundación en estas instituciones el quehacer ha sido constante, acompañar el crecimiento sano y feliz de los infantes.

   Sensibilidad, vocación, ingenio, creatividad y  paciencia prevalecen en cada una de las educadoras, quienes contribuyen con su labor diaria al proceso de aprendizaje de los pequeños. 

   En 1962, durante el primer congreso nacional de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), al referirse a los círculos infantiles, Vilma Espín, su presidenta, expresó: "Son quizá, de nuestras tareas, la que más profundamente llevamos en el corazón, y hemos de llevarla adelante, pese a todas las dificultades".

    Basadas en estas ideas las educadoras del Jardín infantil Soldadito Valiente de Boyeros trabajan por una sonrisa. 

    Con una matrícula de 39 niños desde el segundo año de vida  hasta el sexto año, las educadoras se esfuerzan en inculcarles a estos pequeños el amor a la patria y darles las primeras vistas de lo que sería su vida como estudiantes.

   La adaptación es uno de los rituales más importantes del proceso.

   “La adaptación toma 15 días. Todo depende del estado emocional de ellos, de sus características, y la relación con el hogar”, explica Liodys Garcia Barrera, directora del centro.

    "Los pequeños realizan los ejercicios diarios a través de los juegos y el aprendizaje, adquiriendo conocimientos de la Lengua Materna, nociones elementales de las Matemáticas, conocimiento del mundo de los objetos, Educación Física, Artes Plásticas, Música, análisis fónicos, incluso identificar olores y sabores,"aseveró Carmen Hernandez Martínez, maestra de segundo año de vida.

   Ante la actual situación electroenergética y el déficit de combustible que atraviesa el país se han tomado algunas medidas para seguir brindando el servicio a las familias de la localidad que se encuentran muy agradecidas de confiarles sus hijos a estas profesionales.

   De acuerdo a Idania Portuondo Gonzáles, auxiliar pedagógica, aseguró que todo el colectivo esfuerza en  sembrar valores como la solidaridad, la igualdad y la bondad.

   Conforme a la actual contingencia, se ha extendido el horario de entrada para que los niños que viven más alejados puedan llegar en tiempo y en la tarde la salida es más temprano en dependencia del trabajo de algunos padres.

    El Jardín infantil está apadrinado por la cooperativa "28 de enero" de la comunidad El Chico, la cual brinda alimentos como viandas y verduras indispensables en el menú, que se cocinan con carbón cuando se acaba el gas, como medida paliativa al déficit de combustible, expuso la directiva del centro.

    En 1961, Vilma Espín fundó los primeros Círculos Infantiles en Cuba con el apoyo del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, estos eran tres: Camilo Cienfuegos, Ciro Frías y Fulgencio Oroz.

   La idea era sencilla: liberar a las mujeres del encierro doméstico, darles un lugar seguro donde dejar a sus hijos mientras trabajaban, y a los niños, una educación temprana en valores socialistas.

    Durante más de seis décadas los círculos infantiles han desempeñado un papel vital, favoreciendo la integración de las mujeres a la sociedad y desempeñando un importante rol en la formación de sus hijos.

    Los círculos infantiles tienen como fin lograr el máximo desarrollo integral posible en niños de cero a seis años y ayudan a los padres a conocer y orientar mejor a sus hijos.


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