Terremotos: misma área y formas constructivas, pero diferentes daños

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ACN - Cuba
Gretchen Gomez, colaboradora | Foto: Autora
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21 Abril 2026

   ¿Te has preguntado por qué un terremoto daña de forma diferente en una misma área a estructuras con similares formas constructivas? 

  Así pasó en el municipio de Pilón, provincia de Granma, por ejemplo, después de los fuertes sismos del 10 de noviembre de 2024, de 6 y 6.7 grados de magnitud en la escala abierta de Richter, cuando en los consejos populares Marea del Portillo y Nuevo Pilón se observó que sufrieron daños diferentes edificios y viviendas cercanos unos de otros, con similares formas constructivas.

   La investigadora auxiliar del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas, Zulima Rivera Álvarez, ofrece respuestas, como resultado de su tesis de doctorado, defendida recientemente en la Universidad de Las Villas en cooperación con el Instituto de Oceanografía y Geofísica Experimental de Trieste, Italia.

   Esto se debe en parte al llamado efecto de sitio que no siempre se tiene en cuenta en Cuba y que es una amplificación de la onda sísmica, dijo en exclusiva a la Agencia Cubana de Noticias. 

   Esa amplificación de la onda sísmica, expresó, depende de las capas del suelo, su forma y sus propiedades desde la superficie hasta el basamento rocoso. 

   Según el estado del sitio, la manera en que se construyó y el mantenimiento de la edificación, serán los daños en las estructuras de superficie en carreteras, tuberías, túneles, puentes, viviendas e instituciones, manifestó la especialista.

   De acuerdo con Rivera Álvarez, ese efecto explica también por qué en un lugar cercano al epicentro del terremoto una edificación bien construida no registra daños, mientras se manifiestan en otros más lejanos en construcciones no seguras. 

   Dijo que, aunque no haya afectaciones, el sismo es perceptible en lugares lejanos al epicentro y es que el suelo amplifica la onda sísmica.

   No solo agrietamiento y destrucción de construcciones, el efecto, expresó, puede generar la licuefacción en suelos areno arcillosos lo que puede hacer hundir, fluir o inclinar objetos. 

   También es posible que produzca asentamiento, o sea, descenso permanente del nivel del suelo, acotó la doctora en ciencias, como sucedió en Pilón con columnas colapsadas y el hundimiento en algunos centímetros de las construcciones. 

   Asimismo, pueden ocurrir deslizamientos o desprendimientos de rocas en el caso de las laderas de las montañas, como también ocurrió con los terremotos mencionados, en la zona del Macío de la carretera Guamá, sin daños para las personas, aseguró Rivera Alvarez.

   Refirió que los suelos más propicios al efecto de sitio son los llamados suelos sueltos o poco compactos, de arena con contenido de grava, también los de arcilla, limos y los que tienen humedad, en tanto que son los rocosos los de mayor resistencia. 

   Los daños se pueden mitigar en construcciones que respeten las directivas establecidas en Cuba para edificaciones seguras ante los sismos. Lo que provoca daños son las vulnerabilidades que no resolvemos, concluyó la entrevistada. 

   Como parte de su investigación, Rivera Álvarez aportó un mapa más detallado de los tipos de suelo de cada área de la ciudad de Santiago de Cuba por medio del cual se puede actualizar la estimación del peligro sísmico y por tanto también las normativas vigentes para la construcción sismorresistente en la zona.


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