La garra naranja: resurgir y réplica en los playoffs

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ACN - Cuba
Y. Crecencio Galañena León
802
25 Enero 2026

  A sus 34 años, Randy Cueto Reyes es más que el lanzador líder del equipo de béisbol de Villa Clara en efectividad (1.85 de promedio de carreras limpia) o el pilar del picheo de los Leopardos. Es un símbolo de la experiencia que palpita en el clubhouse naranja. 

   Su regreso a la Serie Nacional, tras una exitosa carrera en las ligas profesionales de Italia, fue precisamente para vivir momentos como el del pasado sábado: un estadio Augusto César Sandino colmado por más de 11 mil aficionados, vibrando en cada lanzamiento de un juego crucial de playoffs. 

   La confianza depositada en él no fue una casualidad; en palabras de Cueto Reyes a la Agencia Cubana de Noticias, la dirección del equipo conversó con él específicamente para que abriese la serie ante los temibles Leñadores de Las Tunas. Su labor, sin embargo, tuvo que esperar. 

   De vida o muerte resultó la dramática victoria del campeón defensor en el tercer juego que cortó por fin la histórica racha de 11 triunfos consecutivos de los Azucareros, para poner la serie dos a uno. El estadio fue testigo de cómo el bicampeón tunero, herido y contra las cuerdas, demostró que sigue respirando y que su esencia de gloria no se olvida tan fácilmente.

   Este sábado 24 de enero, el escenario del Augusto César Sandino no solo fue el campo de batalla del tercer capítulo de esta serie de cuartos de final, fue el épico resurgir de los Leopardos, que lucharon contra todo pronóstico por nueve fechas para clasificar, chocó contra la feroz respuesta del campeón, decidido a no ser una nota al pie en la historia de la garra naranja. 

   En un duelo de estrategia y poder, Las Tunas se impuso por seis carreras a dos recortando la ventaja de Villa Clara en la serie y devolviendo toda la presión al equipo local para el cuarto encuentro. 

El partido: poder y control, las armas de la réplica tunera

   Desde el inicio el choque estuvo marcado por una estrategia clara del campeón: acallar la ofensiva naranja y esperar el momento para descargar su poder. El abridor derecho tunero, Rubén Rodríguez, ejecutó el plan a la perfección. En cinco entradas de trabajo de calidad, permitió apenas una carrera sucia y cuatro jits, dominando a los bateadores villaclareños y sentando las bases para el triunfo.

   La ofensiva tunera, silenciada en los primeros juegos, despertó en el cuarto episodio. Yosvani Alarcón Tardío y Henry Quintero Chávez conectaron sendos cuadrangulares solitarios contra el lanzador villaclareño Osdany Rodríguez, para abrir el marcador dos a cero y enviar un mensaje contundente a las abarrotadas gradas del Sandino. 

   Aunque Villa Clara recortó distancias en la quinta y séptima entradas, la respuesta del campeón fue letal. Entre el séptimo y octavo innings, la ofensiva verdirroja fabricó cuatro carreras decisivas, incluyendo un oportuno imparable de Maykel Yordan Molina y un fly de sacrificio de Luis Antonio Pérez Hemmings que rompieron cualquier esperanza de remontada naranja.

   El cierre estuvo en manos del relevista Keniel Ferraz, quien lanzó las últimas cuatro entradas con un control admirable, permitiendo solo tres jits y una carrera (también sucia) para anotarse su primer salvamento de la serie y sellar la victoria de seis por dos. 

Nuevo panorama: la serie se reanima y el retorno de los gigantes

   Con este resultado, la ventaja de Villa Clara en la serie se reduce a dos por uno. La presión, que antes parecía descansar sobre los hombros del bicampeón, ahora se traslada también al equipo local. La histórica racha de 11 victorias consecutivas de los Azucareros —una gesta que comenzó en la fase regular y los llevó milagrosamente a estos playoffs— ha llegado a su fin, lo que marca un punto de inflexión sicológico en la contienda.

   Este domingo 25 de enero esta programado el cuarto juego en el mismo Augusto César Sandino y se perfila como una verdadera final anticipada. Para Las Tunas, el objetivo es claro: igualar la serie antes de regresar a su feudo del estadio Julio Antonio Mella. 

   El director tunero, Abeysi Pantoja, ya confirmó que su as de gala, el derecho Yosmel Garcés —líder de la liga con 11 victorias y ningún revés en la temporada—, será el abridor. Por su parte, Villa Clara deberá reencontrarse con el juego ofensivo y armonioso que lo llevó tan lejos, buscando recuperar la ventaja en casa ante un rival que ha recuperado toda su confianza. 

Una mirada al interior: el valor de la experiencia y el legado de la lucha

   Esta serie es más que un enfrentamiento deportivo; es un choque de narrativas. Los Azucareros cargan sobre sus hombros el peso de una hazaña reciente, una clasificación épica lograda con nueve victorias consecutivas en la fase final de la temporada regular, en una lucha cuerpo a cuerpo con Pinar del Río que se definió por el duelo particular. Es la historia de un equipo que nunca se dio por vencido. 

   Sin embargo, los Leñadores de Las Tunas también poseen su propia épica. Llegan a Santa Clara con la memoria de haber obtenido su primera victoria en postemporada precisamente en este estadio, un 29 de marzo de 2007, cuando golearon a Villa Clara 16-0. Y, lo que es más importante, fueron en este mismo escenario, en la edición 58 de la Serie Nacional, donde bajo la dirección de Pablo Civil conquistaron su primer título nacional, derrotando al equipo local. El Sandino es, por tanto, un campo de batalla cargado de simbolismo para ambos bandos.

   El factor experiencia será clave en los juegos por venir. Jugadores como Randy Cueto Reyes para Villa Clara, o Yosmel Garcés para Las Tunas, representan esa calma bajo presión que suele definir las series cortas. La capacidad de los villaclareños para procesar esta primera derrota en semanas y la habilidad de los tuneros para mantener la ofensiva despierta, decidirán quién da el siguiente paso hacia las semifinales. 

Todo está por decidirse en la tierra de la garra naranja

   Al término de la noche del sábado, mientras los más de 11 mil aficionados abandonaban un Sandino que no había visto una asistencia así en playoffs desde enero de 2019, quedó claro que la serie acaba de comenzar de verdad. El campeón ha respondido. La sorpresa ya no es tal. Ahora, es una guerra de desgaste, de estrategia y de carácter. 

   Y en el centro de este vendaval, como al principio, está la figura del veterano Randy Cueto Reyes. Su viaje de regreso a Cuba, su conversación con los directivos para asumir el rol de abridor en la serie, y ahora la espera por su turno en el montículo, encapsulan la esencia de este equipo: talento que vuelve, experiencia que guía y un compromiso que busca, contra viento y marea, devolverle la gloria a la tierra que los vio nacer. 

   La garra naranja ha sido probada. La respuesta de este domingo dirá si está hecha de un material que puede soportar la embestida final de un campeón que ha despertado.


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