Los Comités de Defensa de la Revolución agrupa en la provincia de Camagüey a más de 400 mil miembros y tiene en Gloria Quintana García, a una de sus más activas cederistas.
Orgullosa de su querido Guáimaro, esta fundadora reconoce que, aunque nunca cumplió funciones de presidenta de esa estructura a nivel de base, ha cargado sobre sus hombros muchas de las tareas inherentes a los CDR.
Desde los 13 años, afirma, inició sus primeros pasos en la mayor organización de masas del país, con el apoyo de sus padres, quienes siempre le inculcaron el sentimiento de amor a la Patria.

Recuerda de aquella primera etapa, las visitas con su madre a las familias más humildes, y cómo de telas que entregaban se le confeccionaban ropas a los niños más necesitados.
Y es que, asegura, la creación de los CDR constituyó un paso decisivo para aglutinar hombres y mujeres, y ofrecerles así una vida más digna en los primeros años del triunfo de la Revolución.
Hija de un obrero azucarero y de una ama de casa de estirpe mambisa, creció en el seno de una familia de campo.
Alcanzar el sexto grado en aquel entonces, subrayó, le permitió colaborar en la realización de un censo destinado a personas sin vínculo laboral.
Relata que, poco tiempo después, tras culminar su participación en la Campaña de Alfabetización, descubrió en el magisterio una vocación a la cual se entregó por más de cuatro décadas.

Hoy, Gloria está jubilada, pero sigue siendo la maestra del barrio, y hasta allí llegan sus alumnos, convertidos en hombres y mujeres, para agradecerle siempre la educación que en ellos inculcó.
A sus 80 años el padecimiento de cataratas le dificulta leer; sin embargo, siempre busca en compañeros allegados la manera de informarse y prepararse para continuar brindando sus conocimientos en la comunidad.
En ese espacio tan plural, donde la compleja situación que enfrenta el país se agudiza cada día, nada detiene a los vecinos, al contrario, señala que siempre hay una mano solidaria que ofrece un medicamento o cualquier otra ayuda.
Y es que ésta y el resto de las organizaciones que surgieron después del primero de enero de 1959, le mostraron al pueblo el verdadero valor de la unidad, la dignidad y el respeto aunque, en medio del debate público, puedan existir discrepancias sobre determinado asunto.
Esta organización, que nació para ser eterna, nos convoca, expresó, a mantenernos vigilantes, con la guardia en alto y con una actitud siempre revolucionaria.
Justamente, por los 66 años de consagración a los CDR, recibió hace pocos días la medalla 28 de Septiembre, reconocimiento que enaltece a una mujer cederista, federada, pedagoga y ciento por ciento cubana.
© 2026 Agencia Cubana de Noticias. Prohibida la reproducción parcial o total de este contenido si no es suscriptor editorial
