Cada 18 de abril, cuando el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos) convoca al mundo a mirar el patrimonio construido, hay ciudades que solo pueden escuchar.
Ciego de Ávila, este año, pudo responder y lo hizo desde el escenario mismo de su coliseo mayor, con galardones sobre la mesa y el olor todavía fresco de la cal y el trabajo bien hecho.

El Teatro Principal de la capital provincial recibió el 16 de abril el Premio Provincial de Conservación y Restauración de Monumentos 2026, en el propio salón de protocolo del inmueble.
La distinción llegó en el marco del Día Internacional de los Monumentos y Sitios, cuyo lema global en esta edición —"Patrimonio vivo y respuesta de emergencia"— parecía escrito para describir lo que ocurrió en Ciego de Ávila durante el verano de 2025.
Fue entonces, en los meses de junio y julio, cuando las brigadas de la Empresa Constructora de Obras para el Turismo ECOA 7 Cayo Coco acometieron una intervención, que el edificio llevaba años reclamando.
La urgencia tenía nombre: la ciudad recibió la designación de sede del acto central nacional por el 26 de Julio, y el teatro —considerado el inmueble más importante de la capital avileña por sus excepcionales valores arquitectónicos, tanto en su fachada como en su diseño interior— no podía recibir semejante celebración sin haber recuperado su dignidad plena.
Esta restauración no fue cosmética, se rescataron elementos originales que intervenciones anteriores habían sustituido, alterando la imagen de un edificio que, al nacer, en 1927, exhibía la elegancia del eclecticismo arquitectónico cubano de inicios del siglo XX.
El resultado trascendió lo estético, el 24 de julio de 2025 la Comisión Nacional de Monumentos acordó que el Teatro Principal saliera de la lista de Monumentos en Peligro del país.
Sonia Virgen Pérez Mojena, presidenta del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, formalizó mediante documento oficial esa salida de la lista roja del patrimonio cubano, reconociendo con ello el trabajo de la provincia en el rescate del coliseo.

Meses después, la repercusión nacional confirmó que lo hecho en territorio avileño iba más allá del plano local.
En el XXIV Premio Nacional en Conservación y Restauración de Monumentos, el jurado —presidido por la Dra. Arq. María Victoria Zardoya Loureda e integrado por especialistas de reconocida trayectoria— otorgó al "Principal" una mención en la categoría Restauración.
El acta destaca que el inmueble constituye un patrimonio cultural construido de singular importancia para su localidad y un ejemplo de interés nacional, y subraya el rescate de un representativo exponente del eclecticismo académico, la complejidad de la intervención dada la multiplicidad de requerimientos en exteriores e interiores.
Asimismo, resalta en la restauración de la obra constructiva el elevado nivel de especialización y coordinación demandado, la conservación de bienes, muebles e inmuebles, y el excelente resultado alcanzado.
En la misma convocatoria, la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción de Cuba (Unaicc) seleccionó al teatro avileño para su Premio Especial, convocado bajo el lema "Por la protección del patrimonio construido cubano".
La entrega del galardón, en coordinación con el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura, validó la participación de miembros de esa organización en la realización de la obra y su contribución a la visibilidad del patrimonio construido dentro de fronteras.
El proyecto fue liderado por el proyectista principal Néstor Concepción Bonachea, con Lian Díaz Arias como inspector principal y Alejandro Ochoa Rodríguez como especialista principal.
En el plano investigativo, destacó Hernando Enrique Hernández Prado, quien recibió la distinción de Profesional Destacado del Año que otorga la Unaicc por su labor de investigación sobre el patrimonio avileño, en particular los estudios sobre la Trocha y el propio Teatro Principal, que antecedieron y sustentaron la restauración.
"Sin lugar a dudas, el Teatro Principal es la joya de la arquitectura avileña y la edificación más importante que tiene la ciudad", expresó Hernández Prado.

"Con esta restauración se logró darle la belleza original que tiene el coliseo, rescatando todos sus locales."
En la ceremonia provincial del 16 de abril, Día Internacional de los Monumentos y Sitios, Doralis Nuez González, directora del Centro Provincial de Patrimonio Cultural, entregó el premio acompañado de una obra de Raudel Ruiz, miembro de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas.
La Oficina de Monumentos, Sitios y Centros Históricos, dirigida por Yulleyka Echemendia Rives, reconoció también a la ECOA 7 Cayo Coco como empresa ejecutora y a los especialistas Alexis Cervantes Bravo y Yimera Zúñiga Delgado, cuyos diplomas lucían la leyenda martiana que resume la filosofía de esta labor: "A los monumentos hace falta, como a los hombres extraordinarios, espacio limpio en torno."
Esa actividad de reconocimiento fue presidida por Mariana Virgen Rodríguez Muñoz, directora provincial de Cultura, junto a Lian Díaz Arias, presidente del Consejo Provincial de las Artes Escénicas, y otros miembros de los consejos de dirección de Cultura y Patrimonio de la provincia.
El Principal de Ciego de Ávila que los acogió ya no era el teatro de las grietas y los elementos ajenos: era, de nuevo, el que la ciudad siempre supo que tenía. Y el país, en abril de 2026, lo certificó con sus más altas distinciones. (Damián Betanzos Hernández, ACN)
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