El sonido largo de las ambulancias es el elemento que más le recuerda a los cienfuegueros la existencia de un Sistema Integrado de Urgencias Médicas (SIUM), sin embargo, detrás de ese sonido hay un equipo de profesionales, tecnología y unas ganas bien humanas de salvaguardar la vida, aunque deban desatar los nudos del bloqueo yanqui a Cuba.
Por eso, con la esperanza que la población deposita en el SIUM, Alexis Sarría Gascón solo marcó el 104 para pedir auxilio cuando su padre, de 75 años, se desplomó delante de la familia, en su vivienda del reparto Pueblo Griffo, uno de los más envejecidos de la ciudad de Cienfuegos.
Sarría Gascón contó a la Agencia Cubana de Noticias que en pocos minutos sintió el pitar del transporte sanitario pidiendo vía para llegar a tiempo, con una doctora y una enfermera que atendieron al paciente y lo trasladaron al hospital, donde estuvo ocho días ingresado.
Con la crisis energética que vive el país, provocada por las recientes medidas del presidente estadounidense Donald Trump, Sarría Gascón se pregunta cómo podrán las ambulancias del SIUM socorrer a los de la Perla del Sur, quienes ya sobrepasan el 22 por ciento en el índice de envejecimiento poblacional.

La respuesta la ofrece el doctor Víctor Alejandro Abrahantes Águila, especialista de primer grado en Medicina Interna y responsable del SIUM en el territorio.
“El gobierno en la provincia, en medio de las carencias, priorizó el apoyo al transporte sanitario, que en enero recibió un refuerzo de cuatro nuevas ambulancias. Se garantiza, además, el combustible para esos vehículos imprescindibles.
“Pero el SIUM es mucho más que el pitar de las ambulancias -afirma el galeno-, porque este sistema está compuesto por tres eslabones fundamentales: las áreas intensivas municipales; las áreas intensivas de atención secundaria correspondientes a los hospitales pediátrico Paquito González Cueto y clínico quirúrgico Gustavo Aldereguía Lima; y el transporte sanitario.

“Es un sistema integrado que une desde el municipio --con las áreas de terapia intensiva municipales tanto en Cumanayagua, Lajas, Cruces, Rodas, Aguada y Abreus-- hasta las áreas provinciales de atención al grave.
“Incluye los equipamientos básicos para el primer nivel de atención a una emergencia, o sea las terapias municipales, que cuentan con un ventilador pulmonar, un desfibrilador, un carro de electro y uno de paro, para las primeras prestaciones a un paciente grave.
“Y asume también otra tecnología más sofisticada que acoge al paciente en la unidad de cuidados de emergencia conocida como UCI, tanto la existente en el hospital pediátrico cienfueguero, como en el provincial”.
Entre las fortalezas del SIUM para enfrentar las restricciones de estos tiempos resaltan la calificación de los especialistas cienfuegueros, con diplomado en terapia intensiva, mucha experiencia y una destreza demostrada.
Cuentan, además, con cinco bases regionales que cubren a los ocho municipios.
Aunque Cienfuegos está situado fuera de la carretera central, asume la responsabilidad de un tramo grande de vía en la autopista nacional, un reto que enfrentan de forma cooperada, especialmente con el policlínico de Aguada, porque en ese entorno local ocurre el mayor índice de accidentabilidad.
Abrahantes Águila detalló que en caso de accidente la mesa coordinadora activa el SIUM, que desde el primer momento, cuando dan las prestaciones iniciales, ya clasifican a los pacientes según la gravedad, mediante un sistema de colores en los códigos rojo, amarillo y verde.
“Para los pacientes graves --que clasifican con el código rojo, el de mayor emergencia--, el transporte sanitario, conocido como la cardiovascular, cuenta con un ventilador pulmonar, un desfibrilador y un carro de electrocardiograma”.
Según el directivo la pelea se gana en la atención oportuna, en los primeros auxilios de forma eficiente, y haciendo ciencia con ese paciente, mientras llega la ambulancia, para lograr entonces un traslado más seguro hacia el hospital.
Asimismo, la entrega y responsabilidad del colectivo del SIUM es determinante para seguir adelante ante la estrechez económica, sobre todo frente al déficit de combustibles.
Por ejemplo, Jesús Enrique Hernández Fernández lleva casi 40 años manejando el transporte sanitario en la provincia, y corrobora su disposición al frente del timón, para apoyar en la faena diaria de socorrer a los pacientes.
Asiel González Martínez, médico intensivista en el hospital general Gustavo Aldereguía Lima, relató que el día a día allí resulta bastante intenso, porque “recibimos todas las urgencias médicas de los municipios, y generalmente llegan en estado bastante complejo, mucho más cuando hay accidente masivo.
“Suerte que tenemos un equipo multidisciplinario compuesto por neurocirujanos, cirujanos, traumatólogos y entre todos atendemos al paciente politraumatizado, con gran sincronización, debido a la experiencia adquirida y los conocimientos”.
Toda esa sabiduría, distribuida en muchos eslabones de una cadena llamada SIUM se erige hoy desde Cienfuegos, para salvar vidas como un valladar ante el cerco energético impuesto por el poderoso imperio, que ha dado otra vuelta de rosca al inhumano bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba por más de 60 años.
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