Ampliación del Estadio Latinoamericano: las masas lo hicieron posible

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ACN - Cuba
Osvaldo Rojas Garay | Foto: Juan Moreno
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17 Septiembre 2026

  En 1971 nuestro país organizó la 19na Serie Mundial de Béisbol Aficionado, para ese entonces el estadio Latinoamericano no reunía, ni en capacidad, ni en instalaciones los requerimientos para celebrar un acontecimiento de ese tipo.

   Era necesario realizar radicales transformaciones en un tiempo corto. La Revolución decidió confiar a los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) las obras, las cuales se iniciaron el 26 de enero con la demolición de los almacenes que se encontraban al fondo de la instalación.

   Meses después, en el acto por el 11no aniversario de la creación de los CDR, el 28 de septiembre de 1971, Fidel hizo referencias a los trabajos de reconstrucción y remozamiento del Coloso del Cerro.

   El líder de la Revolución expresó: «Hay que decir que los Comités de Defensa insuflaron de su entusiasmo y de su ánimo a todos los organismos que participaron en esa tarea, y contagiaron de su extraordinario entusiasmo y de su ánimo a los obreros de la construcción que fueron allí; buenos obreros, buenos trabajadores, sin duda, pero que en esa tarea se crecieron, se superaron, es decir, se dejaron ganar por el entusiasmo de la masa.

   Nosotros sabemos que algunos visitantes han estado aquí a realizar ya algunas actividades relacionadas con la próxima Serie Mundial, se maravillaron, se asombraron de aquel hormiguero humano que, en los últimos días, antes del 28, participaron en las obras de terminación prácticamente del estadio.

«Quedan sólo ya detalles, algunos de tipo electrónico, retoques, pequeños aspectos. Pero en lo fundamental, la obra está realizada, y será un orgullo para nuestro país cuando se inicie la próxima Serie Mundial».  

   «Nosotros estamos seguros de que se han creado condiciones que superarán cualquier otra Serie que se haya efectuado en cualquier otro país».

   El 21 de noviembre de 1971, Cuba venció a República Dominicana, 16 carreras a dos, en el choque que dejó inaugurada en el estadio “Latinoamericano”, la XIX Serie Mundial, la primera que organizó el país después del triunfo de la Revolución.

   Además de la nación sede, campeona del torneo (9 y 0), al salir airosa en todas sus salidas, intervinieron otras nueve selecciones en representación de Colombia (7-2), Nicaragua (6-3), Puerto Rico (6-3), Panamá (5-4), Canadá, 4-5, República Dominicana, 4-5, Italia, 2-7, México, 2-7 y Antillas Holandesas (0-9), que cayó en sus nueve presentaciones.

   Coincidió el inicio del campeonato con una larga estancia de Fidel en Chile, después al regreso la delegación que presidía el Primer Ministro del Gobierno Revolucionario visitó Perú y Ecuador.

   Pero en el retorno a su Patria, Fidel tuvo tiempo para el 5 de diciembre de 1971 asistir al partido de las Estrellas que, por primera vez, acontecía como colofón de un campeonato universal.

   Cuba, en su condición de titular mundial, enfrentó a una selección de los mejores peloteros de los restantes equipos como los colombianos Orlando Ramírez, Abel Leal y Luis Escobar; el panameño Ruperto Cooper, el dominicano Luis Germosén, el nicaragüense Rafael Obando y los boricuas Luis Mercado y Carlos Lowell, entre otros.

   Los cubanos, con José Antonio Huelga inmenso en el box -solo toleró dos hits y propinó 15 ponches- superaron abrumadoramente, seis carreras por cero, a ese formidable conjunto.

   Durante el desafío Fidel estuvo acompañado, entre otros, por Raúl Castro, el entonces presidente de la República Osvaldo Dorticós Torrado, los Comandantes de la Revolución Ramiro Valdés y Juan Almeida, todos miembros del Buró Político; así como Carlos Rafael Rodríguez, Pedro Miret, Belarmino Castilla, Faure Chomón y Vilma Espín, presidenta de la FMC.


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