Mientras Lucero, de un año y seis meses, se aferraba al pecho de su madre en pleno festival, Arisnalvi Retirado Sánchez sonreía con la tranquilidad de quien ha visto crecer a su hija sin una sola enfermedad.
Dicha escena resume el espíritu del proyecto comunitario Abejitas Reinas, que promueve la lactancia materna en madres adolescentes, y que celebró su primer festival sobre ese particular en la ciudad de Guantánamo.

La joven de 19 años pertenece a esta iniciativa del policlínico Asdrúbal López Vázquez, donde aprendió que podía extender la lactancia exclusiva más allá de los seis meses recomendados por los pediatras. "Lo hice todo un año porque para mí estaba muy chiquitica y su tubo digestivo no era igual y aún lo continúo haciendo", explica a la Agencia Cubana de Noticias.
Para mantener la producción de leche, Arisnalvi adoptó rutinas que hoy comparte con otras madres del proyecto: masajes, desayunos completos con yogurt, buena alimentación y abundante líquido, "mientras más le doy, más me sale. Eso es algo que muchas mujeres no entienden", asegura.

Contra el mito de que amamantar esclaviza, propone soluciones prácticas: "te ordeñas, le dejas la leche, la calientas y luego se la das", y admite que el camino es duro y atareado, pero insiste en que vale la pena: "Mi hija nació siendo un macro feto, pero nunca ha padecido vómitos, diarreas ni enfermedades respiratorias".
El respaldo familiar ha sido clave, su esposo, Yoenis Argote Camacho, asume sin complejos las tareas del hogar durante las jornadas de lactancia: "Limpio, lavo, cocino; cualquier deber que haya que hacer lo realizo, para mí lo más importante es que la niña crezca saludable", afirma.
Otra integrante del proyecto es Lauren Gómez Aguirre, de 16 años, quien dio a luz a los 14 y nunca abandonó la escuela, se extraía la leche materna antes de ir a clases y la dejaba lista en casa, "a veces me iba temprano porque se me mojaba la camisa, pero nunca me dio pena, porque es mío y sí lo quise tener", relata.
Lauren le dio el pecho a su niño hasta el año por indicación médica y hoy lo describe como un pequeño saludable, con el peso adecuado y todas sus vacunas al día.

La doctora Mariela Cams, pediatra con 39 años de experiencia, lidera esta iniciativa que nació alineada al proyecto mundial Innocenti, surgido en Florencia en 1990 para promover la lactancia materna como derecho humano fundamental. "Comenzamos el año pasado y ya tenemos más de 100 madres beneficiadas", señala.
El nombre Abejitas Reinas no es casual: "En las colmenas, las larvas que reciben jalea real son las únicas que se convierten en reinas, viven años y pueden procrear. Igual ocurre con los niños amamantados: crecen más sanos y viven mejor", explica la especialista.
Entre los conocimientos que comparten destacan la tetanalgesia, que usa el pecho como calmante natural del dolor; la melatonina presente en la leche materna, que regula el sueño infantil; y la protección contra la muerte súbita en la cuna; también previene cáncer de mama en las madres y favorece el desarrollo cerebral de los pequeños.
El proyecto incluye, además, cómo preparar y conservar la leche materna refrigerada, un aprendizaje que permitió a adolescentes mantener la lactancia en tanto estudiaban sin recurrir a fórmulas artificiales.

Las capacitaciones abarcan los tipos de succión y las llamadas huelgas de lactancia, esas pausas repentinas del bebé que muchas madres interpretan como rechazo definitivo. "Tenemos el caso de un niño que dejó de mamar y cuya madre acudió a nosotros desesperada, le explicamos que puede deberse a un perfume o un alimento nuevo en la dieta materna, y que en uno o dos días el niño vuelve al pecho", detalla, "A los cinco días el bebé volvió a mamar normal, si no hubiera tenido esa información, habría introducido otra leche", relata Cams.
Cuenta que el proyecto ha trascendido el consultorio: las especialistas han llevado sus charlas al hogar materno provincial, donde embarazadas confesaron no saber nada sobre lactancia, "y ese es nuestro momento de actuar", recuerda la pediatra.
También detalla su impacto económico como parte del discurso del proyecto: en un contexto de limitaciones como el que enfrenta el país, la lactancia materna reduce costos por enfermedades crónicas, hospitalizaciones y compra de leches artificiales, "es una garantía de calidad y esperanza de vida", subraya.
"Queremos generalizar la experiencia en toda la provincia y encontrar patrocinadores que garanticen su sostenibilidad, así llegar a más madres y mostrar los ejemplos, niños como Lucero, la abejita reina principal', para que entiendan que "no hay niño sano sin lactancia materna".
© 2026 Agencia Cubana de Noticias. Prohibida la reproducción parcial o total de este contenido si no es suscriptor editorial
