Noviembre en la Historia  

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Servicios Especiales y Centro de Documentación
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01 Noviembre 2026

  La Agencia Cubana de Noticias da a conocer una reseña de las principales efemérides de interés nacional e internacional que serán abordadas en noviembre.

   Es un trabajo realizado en conjunto entre los departamentos Servicios Especiales y de Documentación.

   El 3 de noviembre de 1923 comenzó sus labores la Universidad Popular José Martí, creada y dirigida por Julio Antonio Mella (1903-1929).

   Para tamaño emprendimiento, el líder estudiantil tuvo como objetivo la educación de los sectores populares y estrechar alianzas entre obreros, estudiantes y la intelectualidad. Aseguraba así tanto la formación cultural como ideológica.

   Mella la llamó: "la hija querida de mis sueños".

   Sin embargo, en 1927 fue clausurada por órdenes del dictador Gerardo Machado, acusada de peligroso foco de propaganda comunista.

   Corría el día 4 del onceno mes de 1829 cuando nace en La Habana Álvaro Reynoso Valdés, considerado el Padre de la Agricultura Científica Cubana.      

   Reynoso Valdés fue un destacado investigador del siglo XIX, que sobresalió en las ramas de la química, fisiología, agronomía y la tecnología industrial.

   En Cuba estudió la primaria y el bachillerato en el colegio de San Cristóbal. Tuvo como profesores a los eminentes José de la Luz y Caballero, Felipe Poey y José Luis Casaseca.

   Años más tarde matriculó de manera simultánea en la Facultad de Ciencias y la Escuela de Medicina de la Universidad francesa de la Sorbona, la que abandona para dedicarse al estudio de las plantas y los suelos.

   Fue Socio de Número de la Real Sociedad Económica de Amigos del País (1858), Académico Fundador (1861) y de Mérito (1864) de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana; Socio Honorario del Círculo de Hacendados (1879), y Consejero Superior de Agricultura del Gobierno (1883).

   Integró el llamado reformismo en Cuba y se especializó en el estudio del cultivo de la caña de azúcar. Su Ensayo sobre el tema se publicó en 1862.

   Cada 7 de noviembre -desde 1917- se celebra el Triunfo de la Revolución de Octubre.  

   Aquel glorioso día (25 de octubre en el calendario juliano), la clase obrera y el pueblo ruso, guiados por la luz del marxismo y el liderazgo de Lenin, demostraron que un mundo nuevo no sólo era posible, sino que se podía conquistar.

   Por primera vez, se construyó un Estado donde el poder no residía en los terratenientes y la burguesía, sino en los soviets de obreros, soldados y campesinos e inspiró luchas de liberación nacional en todos los continentes y demostró que era posible enfrentar y vencer al imperialismo.     

   Probó en la práctica que la sociedad sin explotadores ni explotados no era quimera. Y sentó las bases para el desarrollo de la teoría socialista y el internacionalismo proletario.

   Para los comunistas cubanos, la Revolución de Octubre tiene un significado profundamente entrañable y estratégico: Sus ideales se convirtieron en la doctrina de nuestra vanguardia, desde Mella y Villena hasta Fidel.   

   Son asesinados el 8 de noviembre de 1958 los combatientes del Movimiento 26 de Julio: Ángel (Machaco) Ameijeiras, Rogelio Perea y Pedro Gutiérrez; Norma Porras es herida.     

   El sangriento hecho ocurrió en Goicuria y O´Farril, en La Víbora. Estos valientes jóvenes libraron una tenaz resistencia; se enfrentaron durante casi cinco horas a centenares de policías y miembros del Servicio de Inteligencia Militar (SIM) de la dictadura batistiana.

   Ameijeiras, quien era jefe de acción y sabotaje del Movimiento 26 de Julio, en La Habana, destacaba por su sobresaliente arrojo y capacidades organizativas.      

   Después de su muerte fue ascendido al grado de Comandante del Ejército Rebelde, por una disposición emitida y firmada por el propio Fidel Castro.         

   Se acerca el aniversario 507 de la fundación de la Villa San Cristóbal de La Habana. El 16 del mes en curso se recordará cómo empezó la historia de este asentamiento en 1519.

   En la costa norte de la Isla de Cuba, junto a la entrada de la gran bahía, ocurrió el relevante suceso, según recoge la historiografía.

   Devenida capital del país, la localidad festeja cada año su onomástico con celebraciones tradicionales como las vueltas a la ceiba, ubicada como antaño frente a El Templete.

   El Generalísimo Máximo Gómez Báez vio la luz primera en el poblado de Baní, capital de la República Dominicana, el 18 de noviembre de 1836, en el seno de una familia económicamente holgada.

   No acudió a escuela ni colegio alguno, recibió educación e instrucción del cura de Baní, su padrino y amigo de la familia.

   Llega a Cuba en 1865, casi con 30 años. Se instala junto a su madre en la finca El Dátil, de su propiedad, en Bayamo. Aún era miembro no activo del ejército español, al cual sirvió en su país natal. Aquí fue donde maduró y creció hacia el pensamiento independentista revolucionario que ya se sentía en la región.

   Se incorporó al Ejército Libertador en octubre de 1868 con el grado de sargento.

   Protagonista devino de la primera Carga al Machete en Pino de Baire. En julio de 1871 llevó a cabo la invasión a Guantánamo y desarrolló una importante campaña militar.

   Reconocido por la historia como “El Generalísimo” por su recia personalidad, su carácter y sobresalientes cualidades de mando.

   En la Guerra del 95, junto a José Martí, redactó y firmó el Manifiesto de Montecristi. Con el General Antonio Maceo, protagonizó asimismo la Invasión a Occidente. Falleció en 1905.

   En Bala Cynwyd, Filadelfia, Pennsylvania, EE. UU., nació Antonio Guiteras Holmes, el 22 de noviembre de 1906 y resultó el segundo hijo del cubano Calixto Guiteras Gener y la norteamericana Marie Theresse Holmes Walsh.

   El que pasó a la historia como un político cubano, revolucionario y antiimperialista, estudió Farmacia en la Universidad de La Habana, allí sobresale por su oposición a la dictadura del general Gerardo Machado, desde el Directorio Estudiantil Universitario.

   Participó en acciones insurreccionales contra el tirano en la provincia de Oriente, donde se encontraba a la caída del régimen. No aceptó la mediación de Sumner Welles y ante el declive del gobierno de Carlos Manuel de Céspedes, Sergio Carbó lo nombró delegado de los pentarcas en ese territorio.

   Durante el Gobierno de los Cien Días se desempeñó como secretario de Gobernación, Guerra y Marina, cuando con gran influencia impulsó la mayoría de las leyes revolucionarias y populares de éste.

   Tras el fracaso de ese Gobierno, pasó a la clandestinidad. Fundó la Joven Cuba para oponerse al poder de la tríada Caffery - Batista - Mendieta.

   Cayó en combate en El Morrillo, Matanzas, cuando intentaba salir del país con un grupo de colaboradores para regresar con una expedición armada.

   El 24 de noviembre de 1886 se lamenta el fallecimiento de Rafael María de Mendive, maestro y amigo de José Martí.  

   Nacido el 24 de octubre de 1821 en La Habana, hijo de Mariano Mendive, comerciante vizcaíno, y la habanera Dolores Daumy. Murieron ambos progenitores siendo aún niño y su hermano mayor, se ocupó de ofrecerle vasta instrucción.

   El 22 de enero de 1869, tras los sucesos del Teatro Villanueva donde se escucharon vivas a Cuba y a Carlos Manuel de Céspedes, durante la representación de la obra "El perro huevero", María de Mendive fue detenido y remitido al Castillo del Príncipe por cinco meses.

   Acusado además de ser su casa centro de reuniones patrióticas, el Colegio San Pablo, fundado por él en 1867, fue clausurado, y el poeta sentenciado a cuatro años de confinamiento en España. Luego se traslada a Nueva York, donde residió hasta 1878.

   Regresó a Cuba al firmarse la Paz del Zanjón y se radica en Matanzas. En 1883 publica la tercera edición de sus Poesías.

   Allí enfermó en 1886 y es trasladado a la capital donde falleció. José Martí --su más devoto alumno-- publicó una semblanza de su maestro en El Porvenir, de Nueva York, en 1891.

   Salió del puerto de Tuxpan, México, el 25 de este mes del calendario de 1956, la expedición del yate Granma.  

   Con sus 82 expedicionarios, fue organizada y entrenada militarmente por el Movimiento 26 de Julio y su líder máximo, Fidel Castro, con el propósito de iniciar la lucha armada en las montañas de Oriente contra la dictadura de Fulgencio Batista.

   Adquirida la pequeña nave --de poco más de 13 metros de eslora y 4.76 metros de manga--, estaba lista ya para su salida en tal fecha y así ocurrió cuando puso proa hacia Cuba para emprender su liberación definitiva.

   En similar fecha, pero de 2016, aconteció el fallecimiento del Comandante en Jefe Fidel Castro.    

   Su hermano Raúl comunica oficialmente la noticia con profundo dolor. Su muerte tomó a todos por sorpresa y entristeció a todo el país, más en medio de ese desconcierto surgió un Fidel en cada cubano digno.  

   El gobierno cubano decretó nueve días de duelo nacional, durante los cuales se suspendieron actividades festivas y se realizaron actos de homenaje en todo el territorio nacional. Las banderas ondearon a media asta y los medios de comunicación se volcaron en la cobertura de su vida, obra y legado.

   Del 30 de noviembre al 4 de diciembre, una caravana trasladó sus cenizas desde La Habana hasta Santiago de Cuba, en un recorrido de sentido inverso a la ruta de Fidel y los barbudos, bautizada como la Caravana de la Libertad.

   Hace 10 años entonces miles de cubanos salieron a las calles para rendirle tributo, lanzar flores y mostrar respeto.

   Sus restos fueron depositados el 4 de diciembre de 2016, en el cementerio santiaguero de Santa Ifigenia, junto al mausoleo de José Martí en un acto íntimo y solemne, sin discursos ni pompas, de acuerdo a su voluntad. En su obra perdura su ejemplo.

   De una gran crueldad se calificó el asesinato el 26 de noviembre de 1961 del alfabetizador Manuel Ascunce Domenech y su alumno el campesino Pedro Lantigua.  

   Perpetrado por miembros de bandas contrarrevolucionarias que operaban en la Sierra del Escambray, pertrechadas y pagadas por la CIA, el hecho estremeció y enlutó a la nación.

   Pero los integrantes de las gloriosas Brigadas Conrado Benítez—el nombre del primer mártir de la Alfabetización, ultimado también salvajemente-- continuaron la epopeya de llevar el pan de la enseñanza por valles, montañas y ciudades.

   Y Cuba se liberó del analfabetismo.

   En la tarde del 24 de noviembre de 1871, algunos alumnos del primer curso de Medicina, ante la demora del profesor se dirigieron al cementerio de Espada, muy próximo al Anfiteatro Anatómico.

   Durante el recorrido, Anacleto Bermúdez, Ángel Laborde, José de Marcos y Juan Pascual Rodríguez tomaron el vehículo, con el cual conducían cadáveres destinados a la sala de disección, montaron en él y pasearon por la plaza que se encontraba delante del campo.

   Alonso Álvarez de la Campa, de tan solo 16 años, cogió una flor que estaba delante de las oficinas.

   Vicente Cobas, vigilante de ese campo santo, hizo una falsa delación al gobernador político Dionisio López Roberts y afirmó que habían rayado el cristal del nicho donde reposaban los restos de Gonzalo Castañón. Y quien, intentó apresar a los estudiantes del segundo curso, pero el profesor Juan Manuel Sánchez Bustamante lo impidió.      

   Lamentablemente, no fue así con los de primero. La actitud cobarde del maestro Pablo Valencia posibilitó el encarcelamiento de casi toda el aula.

   Presionados por el Cuerpo de Voluntarios, y tras un juicio sumario y sin garantías legales, condenaron a muerte a ocho de ellos: Anacleto Bermúdez, Carlos Augusto de la Torre, Eladio González, Carlos Verdugo, Pascual Rodríguez, Ángel Laborde, José de Marcos Medina y Alonso Álvarez de la Campa. Sus edades oscilaban de 16 a 21 años.

   Aconteció el horrendo crimen el día 27. Y con posterioridad quedó tácitamente demostrado que eran inocentes. De esta historia han trascendido libros y una muy veraz película cubana.

   “Del crimen ¡ojalá no hubiera que hablar! Háblese siempre… del oro rebelde que en el fondo de todo pecho cubano solo espera la hora de la necesidad para brillar y guiar, como una llama. ¡Así, luces serenas, son en la inmensidad del recuerdo aquellas ocho almas!

   Dejaba de existir en la jornada del 27 del onceno mes de 1893 una mujer todo coraje, Mariana Grajales, quien se ganó el derecho de ser considerada Madre de la Patria.     

   Patriota independentista cubana, progenitora de la prole de los Maceo. Grande, no solo porque gestara y pariera héroes, sino también, porque educó a todos los hijos en el amor a la Patria y la libertad de Cuba.

   A pesar de estar sojuzgada por el colonialismo español, supo formar, desde el hogar, un ejemplo excepcional de conducta humana en un medio totalmente hostil. Su ejemplo ha devenido símbolo de la mujer cubana.

   En el cementerio santiaguero de Santa Ifigenia se rinde justo tributo a sus restos, junto a los de José Martí, Héroe Nacional; Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria; y al eterno Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

   En esa propia Ciudad Héroe tuvo lugar el 30 de noviembre de 1956 el levantamiento armado de la oriental urbe, como apoyo al desembarco del yate Granma. Mueren los revolucionarios José (Pepito) Tey, Otto Parellada y Antonio (Tony) Alomá.

   El hecho aconteció tras el objetivo de contribuir al éxito del arribo de los 82 expedicionarios y facilitarles llegar a la Sierra Maestra, en su ofensiva final hacia la liberación contra la dictadura de Fulgencio Batista. (ACN)

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FUENTES: https://www.ecured.cu/, https://www.radio26.cu/, https://www.pcc.cu/ https://www.acn.cu/, https://www.ecured.cu/, Archivo ACN, https://www.escambray.cu/, https://www.invasor.cu/,: http://www.cubadebate.cu/ Versión: Lic. Idalmis Rodríguez


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