Las Tunas, 21 may (ACN) “¿Cuánto me queda? Ahora es que vamos a pelear”, con similar potencia a la de su swing, Yordanis Alarcón Tardío bateó la pregunta acerca de una posible cercanía del retiro, luego de 24 temporadas en el béisbol cubano.
Las estadísticas, esos números que algunos consideran fríos, esta vez hablan por sí solas sobre el rendimiento de un jugador franquicia por estos lares.
El 12 de mayo último, en el estadio Nelson Fernández, el mayor del linaje Alarcón se convirtió en el pelotero número 34 en la historia del pasatiempo doméstico en rebasar las mil carreras impulsadas.
Lo consiguió con un guión a tono con la mística del deporte de las bolas y los strikes, tras conectar su jonrón 116, la misma fórmula con la que abrió la senda de los remolques el 2 de diciembre del 2000 durante la XL Serie Nacional de Béisbol, cuando aún era novato.
Resulta una meta bien importante porque son tantos los nombres que han pasado por la provincia y el país, entonces ser solo el tercero en lograrlo en Las Tunas imagínate el orgullo que siento; expresó en exclusiva a la Agencia Cubana de Noticias.
Es una tremenda alegría, estoy contento y agradecido con las personas que siempre me han apoyado, con mi familia, con mi hermano (Yosvani), con la afición tunera y parte del pueblo en general, que aunque a veces uno no cree, pero sí, la familia del béisbol cubano nos sigue mucho, comentó el veterano de 43 años.
La dupla de Yordanis y Yosvani, condenados al olvido de la selección antillana hace algún tiempo, representan la virtud de nunca rendirse a pesar de los obstáculos, así como la superación a partir de los mismos errores, de ahí el cariño retribuido por los parciales verdirrojos y el respeto de los animadores rivales.
Siempre nos estamos ayudando mutuamente, juego por juego, en cada turno al bate nos apoyamos desde lo mental, pero también con cosas concretas como que el pitcher está tirando esto, luego lo otro y entonces, tenemos también la experiencia y las cosas pueden salir mejor para ambos, refirió el segundo tunero con más de dos mil hits en torneos criollos, solo aventajado por Danel Castro Muñagorri (2502).
En un breve bosquejo desde el debut con 18 años hasta la actualidad, el jobabense expone méritos y sacrificios de una trayectoria de más de 13 mil innings jugados, 2048 indiscutibles, 312 dobles y 1787 carreras producidas, datos que se traducen en dos títulos del principal evento en la Isla (SNB) y otro de la Liga Élite del Béisbol Cubano (LEBC), con Agricultores en la primera versión del certamen.
Me queda el orgullo y la satisfacción de este gran rendimiento que he tenido hasta ahora, refirió.
Hemos convertido a los Leñadores en un equipo ganador, campeón, y que en los últimos años se ha mantenido en el podio y a eso lo acompaña el rendimiento personal; seguiré apoyando a los muchachos y mientras esté activo lucharemos por llevarnos la corona, enfatizó Alarcón Tardío, a quien le surgen maneras de entrenador de manera natural.
Yordanis cierra otro objetivo en su hoja de servicios; en tanto, emplea la memoria colectiva como aliada para codearse entre quienes fueron capaces de trascender las estadísticas o el palmarés hasta convertirse en inspiración para nuevas generaciones, incluso en los niños cuando lo mencionan mientras improvisan una pelota y un pedazo de madera que les sirve para batear sueños.
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