Guantánamo, 24 feb (ACN) La actividad física sistemática como factor protector de la salud y de prevención de enfermedades no transmisibles centró el debate en la Casa de la Cultura Rubén López Sabariego, de esta ciudad, como parte de la celebración del aniversario 65 del Instituto de Deportes, Educación Física y Recreación (Inder).
La cita correspondió a la segunda sesión del año del Segundo Ateneo, espacio surgido para el intercambio y la argumentación científica, en esta ocasión con la asistencia de trabajadores del Ministerio de Salud Pública y del Inder en el territorio, quienes compartieron experiencias y criterios sobre los beneficios de la práctica deportiva.

Leisbelsy Chivás Belén, jefa del Departamento Provincial de Actividad Física Comunitaria, explicó que la actividad física es cualquier movimiento corporal que genera gasto energético y destacó su importancia durante el embarazo al mejorar el bienestar emocional, favorecer la circulación y facilitar el trabajo de parto.
Destacó que estos beneficios pueden constatarse en el trabajo que se realiza en el Hogar Materno con la psicoprofilaxis, donde las pacientes que practican actividad física muestran mayor facilidad en el momento del parto.
En relación con la primera infancia, la especialista subrayó que en niños de cero a tres años los ejercicios físicos resultan fundamentales porque mejoran el desarrollo motor y cognitivo, fortalecen la autoestima y facilitan la caligrafía, y precisó que en el programa Educa tu Hijo se pudo comprobar, además, el fortalecimiento de los vínculos afectivos entre los pequeños y sus familias.
Sobre enfermedades no transmisibles como diabetes, hipertensión y otras afecciones cardíacas, la especialista señaló que el ejercicio mejora la salud cardiovascular y el control del peso, regula la glucosa en sangre, mientras que en la salud mental resulta factible por la liberación de endorfinas que mejoran el estado de ánimo y reducen la ansiedad, la depresión y el estrés.
En el adulto mayor la actividad física sistemática mejora la movilidad, la flexibilidad además de contribuir al manejo de enfermedades crónicas y a la calidad del sueño.
Enfatizó que se ayudan a los ancianos, los llevan a los círculos de abuelos, los insertan en prácticas saludables y así mejoran su calidad de vida y describió el ejercicio como "un trabajo hermoso en conjunto con el sector de la salud".
Otros criterios, como los de la doctora Damaris Gómez Torres, coordinadora provincial del programa de Enfermedades No Transmisibles (ENT), expresaron preocupación por el sedentarismo y precisó que se debe incorporar la caminata como un ejercicio sistemático saludable, que se puede hacer de manera constante, ahora que la situación del transporte es compleja.
Gómez Torres explicó que para incorporar la caminata como ejercicio se debe hacer 80 pasos por minuto en jóvenes, mientras que para los adultos mayores el ritmo puede ser moderado, y el ejercicio debe generar un aumento de la frecuencia cardíaca; en el caso de la bicicleta, recomendó 30 minutos de práctica para obtener beneficios reales.
El doctor Iván González, profesor de la Universidad de Ciencias Médicas, también destacó otros beneficios y abogó por convertir el ejercicio en un fenómeno cultural que contagie a toda la población, donde se incentive desde embarazadas hasta personas de todas las edades, y se divulguen historias de vida de personas que practican actividad física durante toda su existencia y llegan a edades avanzadas sin secuelas de ENT.
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