Viñales, Pinar del Río, 21 jul (ACN) Oviel Deulofeu Alfaro acude todos los días por más de 35 años a su puesto de trabajo en el Mural de la Prehistoria ubicado en Viñales, destino turístico por excelencia de la provincia pinareña y Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
Este lugar no me puede faltar ni un día, dijo a la Agencia Cubana de Noticias mientras preparaba la piña colada, una de las especialidades que distingue el sitio donde se encuentra uno de los mayores frescos a cielo abierto del mundo, y evocó sus inicios en el lugar a los 18 años de edad.

Al reconocido Mural en este verano no llegan muchos visitantes; el ministerio de Turismo aparece también sancionado por la administración de Estados Unidos, en su política de asfixia contra Cuba, pero Oviel se empeña en abrir el establecimiento adornado por banderas y objetos que proceden de varias latitudes y que los visitantes a su paso le dejan como recuerdo.
Antes necesitaba más insumos para preparar el exquisito trago refrescante, ahora carga menos piña, leche de coco, azúcar, canela y leche en polvo; se las agencia para que no le falte la corriente eléctrica y poder complacer a los que soliciten su experticia en la elaboración de la bebida.
Deulofeu Alfaro ha visto en todos estos años partir a compañeros de trabajo hacia otras labores, en la actualidad y debido a la crisis económica global quedan muy pocos en la instalación que pertenece al grupo extrahotelero Palmares; pero él puntualmente prepara sus utensilios cada día, porque confía en que llegarán visitantes.
Desde su puesto en aquel paraje turístico Oviel forma parte de ese pueblo resistente que con su esfuerzo aportó para que Pinar del Río resultara la sede de la conmemoración por el 26 de julio.
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