Antonio Lorda Ortegoza, patriota insigne de la insurgencia 

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ACN - Cuba
Y. Crecencio Galañena León | Foto de Archivo
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16 Mayo 2026

Santa Clara, 16 may (ACN) Un día como hoy, pero de 1870, falleció en Caunao, Camagüey, el patriota santaclareño Antonio Lorda Ortegoza, quien —víctima de una epidemia de difteria mientras cumplía su misión como médico del Ejército Libertador—, selló con su muerte una vida de entrega absoluta a la causa independentista cubana.

   Miembro de la Junta Revolucionaria que organizó el primer alzamiento en la región central en 1869, Lorda Ortegoza nació en Santa Clara el 17 de febrero de 1841; había cursado estudios en Francia, país de origen de su padre, en las universidades de Burdeos y la Sorbona de París, donde se graduó de médico, título que luego revalidó en la Universidad de La Habana.

   Según artículos publicados por la investigadora villaclareña Migdalia Cabrera Cuello, de regreso a su ciudad natal, el doctor Lorda Ortegoza ejerció la medicina con una profunda vocación humanista y fue conocido como el médico de los pobres, pues en muchas ocasiones unía a la receta el dinero para que las familias humildes pudieran comprar los medicamentos que necesitaban.

   La historiadora Hedy Hermina Águila Zamora declaró a la Agencia Cubana de Noticias que se trata de uno de los primeros santaclareños en mostrarse dispuesto a combatir por la independencia de Cuba, pues integró la Junta Revolucionaria de Villaclara a finales de 1868 como vicepresidente, se alzó en armas el 6 de febrero de 1869 y participó al día siguiente en la concentración de las tropas de Las Villas en Cafetal González, actual municipio de Manicaragua.

   Designado diputado por Las Villas en la Asamblea de Guáimaro, participó activamente en las tareas legislativas del primer gobierno republicano cubano en armas y, a inicios de 1870, se le encomendó la Secretaría de Guerra, cargo desde el cual manejó proyectos para el mejor progreso de las acciones militares, incluyendo la posible invasión hacia el occidente del país, al tiempo que seguía curando heridos y atendiendo enfermos, explicó la historiadora.

   A inicios de la primavera de 1870, una epidemia de difteria atacó al Ejército Libertador y a los civiles que vivían en la manigua; Lorda Ortegoza cumplió su misión médica hasta que contrajo la enfermedad que lo llevó a la muerte el 16 de mayo, en la finca Babujales, del partido Caunao, Camagüey; en ese lugar, en plena campiña, fue sepultado el insigne santaclareño.

   Cabrera Cuello, biógrafa de Lorda Ortegoza, escribió siempre el apellido Ortegosa (con s), como aparecía en casi todos los escritos de la época sobre esta familia; sin embargo, investigaciones posteriores a la muerte de la investigadora localizaron los certificados de matrimonio de Antonio Lorda y los de bautizo de otros miembros de la familia. 

   Águila Zamora constató que todos esos documentos oficiales registran el apellido con z: Ortegoza; por esta razón, y en aras de la precisión histórica, la historiografía actual utiliza la grafía Ortegoza, que corresponde a la que la propia familia utilizaba en sus documentos oficiales.

   La familia Lorda fue una de las más sacrificadas en la lucha por la independencia de Cuba, por lo que ese apellido se convirtió en un símbolo de patriotismo en Santa Clara: el brigadier Guillermo Lorda Ortegoza, primo de Antonio, fue fusilado por los españoles en 1871, y las mujeres de la familia —Martina, Teresa y María de Jesús—, sufrieron prisión y destierro por conspirar a favor de la insurrección.


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