Los 55 ceros de Catayo González

Compartir

ACN - Cuba
Osvaldo Rojas Garay I Foto: Emisora Radio 26/Matanzas
386
08 Septiembre 2026

 Ochenta años han transcurrido desde que el estelar lanzador zurdo villaclareño Ángel Catayo González asombró a especialistas y aficionados de nuestro deporte nacional, con su impresionante marca de 55 escones consecutivos en la temporada beisbolera amateur de 1946.

   Oriundo de La Movida, lugar cercano a Santa Clara, Catayo ingresó en el Deportivo de Matanzas en 1942, club en el cual integró un formidable trío de serpentineros con Sandalio Consuegra y Rogelio Limonar Martínez.

   A estos sobresalientes monticulistas se les conoció como los “tres mosqueteros”, dos de ellos, Consuegra y Limonar Martínez, lograron transitar por las Grandes Ligas.

   Catayo empezó en el mencionado conjunto como jardinero y después pasó a la lomita, donde alcanzó su consagración definitiva en 1946 al implantar el citado récord y formar parte del equipo Cuba que intervino en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, con sede en Barranquilla.

   El llamado Artista del Box empezó su cadena de escones el 28 de julio de 1946, fecha en que le propinó ocho ceros consecutivos al elenco “Sociedad Marianao”, después de permitir que este club le pisara la goma en el capítulo de apertura.

   Posteriormente blanqueó consecutivamente en nueve entradas al “Casino Deportivo”, de Cárdenas, nueve carreras a cero, el 4 de agosto; al “Hershey”, dos a cero una semana más tarde y al “Unión Juvenil Rafael Morales”, el 18 de agosto.

   El 25 de agosto le propinó lechada al “Santiago de Las Vegas”, el primero de septiembre derrotó por igual vía a la selección de “Teléfonos” y el 8 de septiembre de 1946 vio trunca su extraordinaria cadena de 55 ceros seguidos, cuando el “Círculo de Artesanos” de Placetas le fabricó una carrera en el tercer episodio.

   La fatídica entrada la abrió Pancho Pérez, el lanzador rival, quien cedió fácilmente el primer out. Rivero, el patrullero central, conectó un inatrapable que al ser pifiado por Gómez le permitió llegar a segunda, para después anotar por una línea corta y bombeada que González, el jardinero derecho, no pudo capturar y le dio un mal bounce.

   Catorce años más tarde, en la campaña de 1960, Félix González, un serpentinero del Artesanos, zurdo como “Catayo”, se quedó a solo seis escones de igualar la hazaña, al mantenerse durante 49 innings sin tolerar anotaciones.

   En otros niveles de nuestro béisbol, según reflejó el reconocido periodista Elio Menéndez en la edición de Juventud Rebelde correspondiente al 26 de abril de 1998, entre los meses de agosto y septiembre de 1963, Alfredo Pila Armas, lanzando para el Cerro en la segunda categoría hilvanó una racha de 59 ceros.

   Aunque, pocos recuerden a este tirador nacido y criado en Las Cañas, de la barriada del Cerro, antes de su proeza Pila vistió el uniforme del equipo Cuba que compitió en el mundial juvenil con sede en República Dominicana, en 1958.

   En nuestras series nacionales existe el caso del villaclareño Freddy Asiel Álvarez que sumadas las postemporadas de la Serie Nacional número 53 y el siguiente campeonato se mantuvo 58 entradas y dos tercios, sin soportar carreras limpias, pero toleró dos carreras sucias. 

   La hazaña de Ángel Catayo González fue lograr que ningún adversario le pisara la goma durante 55 capítulos.


© 2026 Agencia Cubana de Noticias. Prohibida la reproducción parcial o total de este contenido si no es suscriptor editorial