
La Habana, 7 mar (ACN) Sobre la prevención social desde la labor comunitaria y el acompañamiento que debe asumir al respecto la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) dialogaron hoy las delegadas al XI Congreso de la organización.
Rafaela Castro, de Camagüey, comentó que ante fenómenos como el consumo de drogas y el embarazo en adolescentes es preciso que se unan todas las estructuras barriales como el delegado de circunscripción, los consejos populares, los trabajadores sociales y también la FMC para enfrentarlos.
A través del trabajo de la organización con los Centros de Educación para la Salud de cada municipio camagüeyano, refirió Castro, se incorporan a jóvenes, que anteriormente consumían drogas o alcohol, a la vida laboral.
Respecto a los niños y adolescentes que se encuentran internados por problemas en su conducta, la delegada por ese territorio consideró que la Federación tiene que guiarlos y asesorarlos a ellos y a sus familias para que se transformen en personas de bien para la sociedad.
Yunelsi Hernández, representante de Santiago de Cuba, afirmó que es de vital importancia una mirada multifactorial para prevenir y resolver las problemáticas sociales que vive la nación.
Aunque contamos con un aparato legal que ampara los derechos de las mujeres, de los jóvenes y de la ciudadanía en general, no hemos sabido comunicarlas adecuadamente.
De la venta ilegal y consumo de drogas, Hernández alertó que es un fenómeno lamentable que existe en las comunidades y manifestó que la FMC, junto a los gobiernos locales y las autoridades de los ministerios del Interior y de Salud Pública, tienen que unirse para revertir esa situación.
Miladys Orraca, invitada al Congreso y presidenta de la Sociedad Científica Cubana para el Desarrollo de la Familia, enfatizó en la problemática del embarazo en la adolescencia.
Las federadas deben ser implacables ante un asunto como la salud sexual y reproductiva y por ello no se puede normalizar el matrimonio infantil, apuntó.
Indicó que es importante el acceso a métodos anticonceptivos y su uso de forma autónoma, y que se debe prestar atención al abuso y la violencia infantil.
La FMC tiene que ser abanderada en la educación integral de la sexualidad en todos los espacios posibles para que las jóvenes generaciones se conviertan en entes activos de sus comunidades, anotó Hernández.
Clotilde Proveyer, socióloga e investigadora, dijo que el tenso contexto económico que vive la sociedad cubana exacerba problemas sociales como la violencia.
Para resolverlos, subrayó, se requiere de un tratamiento integral, y depende de la articulación entre la Federación, el Gobierno y los Organismos de la Administración Central del Estado.
La especialista enfatizó en la cultura jurídica que debe adquirir la población para que sus derechos sean respetados y para evitar la revictimización.
Se necesita, además, una transformación cultural que destierre los mitos y prejuicios patriarcales y sexistas, refirió Proveyer.
En palabras de Teresa Amarelle, integrante del Buró Político del Partido y secretario general de la FMC, la organización femenina tiene que estremecer las comunidades con el trabajo preventivo que llegue a todas las familias.
A los debates asistió Jorge Luis Broche Lorenzo, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y jefe del Departamento de Atención al Sector Social.
El XI Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas finalizará este viernes en el Palacio de Convenciones de La Habana.
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