La Habana, Martes 12 de Noviembre de 2019 06:48 am

Cesarito, por camino luminoso en busca del futuro (+Audio)

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Cuando el cubano César Sánchez Molina vino al mundo hace 18 años, quiso el destino que descubriera los colores de la vida a través de sus manos y del alma, y no por los ojos.

Cesarito, como le llaman de manera afectuosa quienes lo conocen en su natal Manzanillo, en la oriental provincia de Granma, vence las barreras de la oscuridad con voluntad, sacrificios y una insaciable sed de conocimiento.

Beneficiario de las políticas gubernamentales y educativas que favorecen en Cuba la inclusión social de las personas con discapacidad, el joven invidente cursa el duodécimo grado en el Instituto Preuniversitario Urbano (IPU) Julio Antonio Mella, de la ciudad del Golfo de Guacanayabo.

Tras aprobar con buenos resultados las evaluaciones finales del curso, Sánchez Molina aseguró a la ACN estar preparado para las pruebas de ingreso a la Universidad, proceso que se inició en todo el país el tres de mayo, y cuya convocatoria ordinaria se extenderá hasta el próximo día 10.

Cada uno de los profesores trabajó para que yo lograra un desempeño satisfactorio, y lo mismo puedo decir de mis compañeros de aula, quienes me acogieron muy bien y hasta han aprendido conmigo el sistema
Braille, dijo orgulloso.

CESARITO, JOVEN INVIDENTE QUE CURSA DUODÉCIMO GRADO

En las clases no me quedaba callado ante cualquier duda sobre contenidos de Matemática, Español o Historia, y diariamente estudié mucho con el objetivo de alcanzar excelentes calificaciones en los exámenes.

Durante la autopreparación en su casa, la mejor manera de apropiarse de los conocimientos era escuchando música, ¡un método muy peculiar, verdad!, confesó sonriente.

Conocer del programa de inclusión con César, saber que iba a impartirle clases y prepararlo para las pruebas de ingreso fue de gran impacto para mí, expresó Enrique Peláez Martínez, profesor de la
asignatura de Historia.

Resultó una experiencia maravillosa junto a un estudiante muy aventajado, lo cual me motivó a elaborar medios de enseñanza con la técnica de relieve, para que así él pudiera tocar, localizar y desarrollar otras habilidades, añadió.

Jamás imaginé que enseñaría Matemática a un alumno invidente, pero gracias al empeño del joven todo fluyó de manera exitosa, destacó el también pedagogo Maiquel Powel Bagué.

A través del dictado, en mis lecciones de Español-Literatura, yo le preguntaba las palabras que podían ser complejas, a tono con el plan de estudios, y entonces él me respondía si se acentuaban o no, con qué grafemas podían escribirse, y de esa forma enfrentamos la actividad docente, declaró, por su parte,  la licenciada Yarima Torres Benítez.

Cesarito posee un alto coeficiente de inteligencia, es para nosotros un estudiante más de la escuela, participa en todas las actividades que se convocan y ha puesto a prueba a trabajadores y docentes, todo en aras de lograr en él una formación integral, revolucionaria, estética y cívica, aseveró el máster Pablo Noguera Sánchez, director del IPU Julio Antonio Mella.

Alto, de tez blanca y carácter sereno, el joven manzanillero es el único alumno con discapacidad visual que en el actual curso escolar se enfrenta a las pruebas de ingreso para acceder a la Universidad en la provincia de Granma.

Eterno agradecido de la Revolución Cubana y su líder histórico Fidel Castro, y en busca de ese futuro luminoso como Ingeniero Informático, con el cual sueña cada día, César Sánchez Molina apuesta todas sus energías y conocimientos para salir triunfante en los importantes exámenes que este mes de mayo definen el porvenir de miles de jóvenes en la Isla.

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