La Habana, Domingo 25 de Agosto de 2019 02:21 pm

Eulogio y su amor al prójimo

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Con su habitual camisa blanca y gorro rojo, Eulogio Sixto Sánchez comienza su jornada laboral a las dos de la mañana en la Empresa Pesquera Industrial La Coloma (Epicol), de Pinar del Río, para que la faena empiece bien en ese importante centro productivo de Cuba.

Desde su puesto como auxiliar gastronómico, asumido en la última década, garantiza temprano la merienda a los trabajadores implicados en los procesos industriales y encargados de la captura de necesarios rubros exportables para la economía nacional.

“Armado” de espejuelos para que la vista no lo traicione por los años y la seguridad que de sus manos brotará el vital sustento de cara a una jornada intensa, asume cada día su rutina. Llevo 30 años aquí, asegura con el orgullo de saberse útil en todas las responsabilidades ocupadas en ese tiempo, que parece ser poco para quien todavía tiene ganas de continuar en su quehacer.

Siempre he vivido en La Coloma, casi en frente de la empresa; mi padre fue operador de calderas y aprendí a amar este sitio, recalca apoyado en unos de los grandes recipientes que en la cocina de Epicol exhibe una parte de la alimentación de los obreros.

Pero más allá de su entrega constante en un oficio digno, Eulogio sobresale por sus sistemáticos aportes en moneda libremente convertible (CUC) al Programa Materno Infantil y a diversos empeños en pos del bienestar social en su comunidad y en la provincia más occidental de Cuba.

Ha sido una tradición en mí. Desde que se creó el sistema de estimulación en divisa todos los trabajadores tributaban el tres por ciento para instituciones de la localidad, precisa.

En 2017 contribuí con 60 CUC; el año pasado, con 140, y para este pienso donar una cifra similar o superior, teniendo en cuenta las necesidades del país.

El dinero hace falta para vivir- acotó-, pero con 60 centavos mensualmente se puede comprar cualquier recurso que requiera una institución o persona.

Quiero hacer un llamado a los trabajadores a que sean sistemáticos con la iniciativa, pues se trata de un gesto voluntario pero muy necesario en las condiciones actuales, remarcó Eulogio.

Consciente de lo humano de su acción, este hombre forma parte de un sistema organizado desde 1994 que en la Empresa Pesquera se encarga de recaudar fondos para suplir carencias en diversos sitios. Y en ese sentido, han adquirido ventiladores, airesacondicionados, refrigerados, lavadoras, entre otros artículos,  los cuales han llevado hasta el policlínico y círculo infantil de La Coloma; o al hospital pediátrico Pepe Portilla y a la institución oncológica Tercer Congreso.

Con un control estricto e información constante a los trabajadores, han aportado a esos empeños más de 100 mil pesos en moneda libremente convertible; toda vez que solo en 2018, abonaron dos mil 500.

Recientemente, entregaron 50 ollas arroceras a damnificados en La Habana por el paso del devastador tornado, el pasado 27 de enero, un gesto que agradecieron los beneficiados.

Motivado por el justo destino de cada suma, Eulogio Sixto Sánchez augura la persistencia de ese proyecto, a más de dos décadas de su existencia, porque el amor al prójimo constituye la principal evidencia del amor propio.