La Habana, Domingo 15 de Septiembre de 2019 10:42 pm

Yanay, profe China, amor (+ Fotos)

Compartir :
Tamaño letra:

 

0325-profe-yanay1.jpg

Mientras me cuenta su historia, voy sumando. ¡Vaya con la profe China!: más de la mitad de los 34 años que cumplirá en julio, los ha consagrado Yanay De Armas Base al magisterio. Y si añadimos los años de estudiante, la vida entera la ha pasado en una escuela. Lo mejor de todo es que, sin importar el tiempo, la pasión perdura.
"Creo que, incluso, mi amor ahora es infinitamente mayor, porque cuando a los 15 años -estaba en décimo grado- decidí incorporarme a aquel programa de la Revolución para la formación emergente de maestros primarios, en aras de reducir a 20 el número de alumnos por aula, no tenía claro qué iba a estudiar ni qué quería ser.

0325-profe-yanay2.jpg
"Vocación revolucionaria sí que tenía ya entonces, y conciencia. Eran tiempos de mucha efervescencia, en plena Batalla de Ideas, y sentí que era mi deber, que tenía que dar ese paso, que Fidel nos estaba llamando a los jóvenes y no podía fallarle, que cualquier otro proyecto podía esperar.
"Aquel Programa nos comprometía a ejercer el magisterio durante ocho años, pero nos daba la oportunidad de concluir el bachillerato y continuar estudios superiores en la carrera que quisiéramos, fuera o no de perfil pedagógico.
"Muchos de los miles que pasamos por la "Salvador Allende", decidieron no seguir, una vez vencido el tiempo, y hoy por hoy me los encuentro desempeñándose en las más disímiles profesiones, pero unos cuantos hemos continuado.
"En mi caso, tal vez había algo latente. Desde que tengo memoria mi mamá trabaja en la Secretaría de la Secundaria Básica Jorge Ricardo Masetti. Crecí rodeada de maestros. Desde chiquita, mi mundo fue una escuela. Cuando me paré por vez primera frente a un aula, lo disfruté; trabajar con niños me encantó; de a poquito le fui tomando el gusto y, casi sin darme cuenta, acabé como me ves ahora, perdidamente enamorada del magisterio.
"María Josefa, una vecina, me hablaba siempre de su escuela y no paró hasta llevarme a conocerla. Descubrir la "Abel Santamaría", selló mi destino. Hice la Licenciatura en Educación Especial en la Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona y, ya graduada y cumplido el tiempo como maestra emergente, trabajé en esa escuela para ciegos y débiles visuales durante 10 años, a los cuales se añaden los cuatro que llevo en la 'Dora Alonso', para niños autistas y que está, también, en Ciudad Escolar Libertad".

0325-profe-yanay3.jpg
El amor no es algo que podamos ocultar. Yanay tampoco tiene por qué hacerlo. Con pasión habla de sus niños, lo mismo ciegos, que con TEA (Trastornos del Espectro Autista) o con limitaciones físico-motoras, retardo en el habla o en el aprendizaje, pues los hay con más de un problema o discapacidad.
Con ellos ha trabajado como maestra terapeuta -que es como el maestro de primaria, solo que en la Educación Especial-, logopeda y psicopedagoga, multiplicidad que enriquece sus conocimientos, amplía su horizonte, pone en sus manos más y mejores armas y le permite cubrir mayor terreno, ver tempranamente lo que otros quizá pasarían por alto y desarrollar una labor realmente integral.
"Ofertas para cambiar de sector, de actividad, no me han faltado, algunas en verdad muy tentadoras, pero siempre digo y me digo: ¿Dejar a mis niños? El dinero hace falta, pero esto no es algo que se hace simplemente por dinero.
"Para un educador no hay mejor paga, mayor alegría ni reconocimiento más alto, que ver a sus alumnos convertidos en hombres y mujeres de bien, conocer de sus éxitos profesionales y en la vida. Y en nuestro caso, lo es todavía más. No podría explicar qué se siente, pero es una energía tremenda. Saberlos socialmente activos, plenamente integrados, muchos ya graduados. Es felicidad, orgullo, satisfacción.
Hiciste bien tu tarea, ayudaste a eso, sus triunfos son también tus victorias y sabes bien cuán grande es hasta el más pequeño de esos logros.

0325-profe-yanay4.jpg
"Trabajar con infantes autistas ha constituido -y sigue siéndolo, cada día- todo un desafío, en primer lugar porque cada uno es un mundo.
Rasgos que pueden parecer típicos y, por tanto, comunes, en cada uno se manifiestan y expresan de manera específica, y lo que con uno logras que funcione puede no funcionar con otro o no funcionar igual.
No por gusto, el símbolo de esta condición -para nada una enfermedad- es un rompecabezas con forma de corazón. Solo el amor nos puede llevar a ellos y hacer que todas las piezas encajen.
"Días malos, ¿quién no los tiene?, pero los suyos son muy duros, terriblemente complicados. El niño se encierra en su mundo. Series y películas muestran cómo suelen comportarse. Y cuando en días así logras conectar y que te reconozca; cuando va hacia ti, te toma de la mano para mostrarte o pedirte algo; cuanto te mira y sonríe, esa sonrisa vale un millón o, mejor, no es paga con nada. Sonríe y es como si saliera el Sol, y entonces te dices que sí se puede".
Máster ya en Educación Especial, Yanay está haciendo ahora el Doctorado, también en la 'Abel Santamaría', puesto que igual está enfocado en alumnos con discapacidad visual.
Defensora, como es, de la inclusión, su tesis profundiza en la imprescindible preparación de los centros de la enseñanza general, ante todo los maestros y, por esa vía, las familias, para la inserción temprana y exitosa de los niños ciegos y débiles visuales en ese entorno natural que es la escuela de su comunidad, esa a la que van los demás niños del barrio, sus amiguitos.
"Con este Tercer Perfeccionamiento por el que transita el sistema nacional de enseñanza, los docentes en formación reciben los conocimientos necesarios para trabajar con esos pequeños, pero no pasa lo mismo con los maestros en ejercicio, y a ellos también hay que proveerlos de los saberes, habilidades y demás herramientas, entrenarlos y, sobre todo, sensibilizarlos.

0325-profe-yanay5.jpg
"¿Por qué un niño invidente que domina el Braille como código de lectoescritura, o el débil visual que ya aprendió a leer y escribir con las ayudas ópticas, no pueden estar en un entorno que favorezca su desarrollo? ¿Por qué limitarlos si tienen potencialidades? ¡Ah!, pero para eso hay que preparar al maestro y, también, al resto del aula, la familia, y propiciar un clima de inclusión, respeto a la diferencia, amor. Nuestras escuelas de la Educación Especial tienen en esto una importante misión, como centros de recursos y apoyo.
"Mi tesis se centra en esos alumnos, pero el principio vale para todo aquel con la capacidad intelectual necesaria. No me canso de decirlo: mientras más temprano podamos llevarlos a ese entorno natural, que favorezca su desarrollo, mucho mejor. Y no perdamos de vista que, mientras no se trate de trastornos de conducta, los padres pueden negarse a que su hijo vaya a una escuela especial. Les asiste este derecho y tenemos el deber de brindar a esos niños una educación de calidad".
Menuda tarea tiene por delante, y no solo en la investigación y la docencia. Con doble militancia desde hace cuatro años, Yanay es también la secretaria general del comité de base de la Unión de Jóvenes Comunistas en la "Dora Alonso", miembro no profesional del Buró Municipal de esta organización en Marianao, y presidenta de las Brigadas Técnicas Juveniles a ese nivel, y todavía encuentra tiempo para su esposo, su casa y para hacer lo que cualquier joven de su edad.
Nada, que quienes dicen que la juventud está perdida, ya saben dónde hallar a la profe China.