All for Joomla The Word of Web Design

El Bichón Habanero, una raza de perro cubana por excelencia

 

0310-PERROS.jpg

La Habana, 3 oct (ACN) El Bichón Habanero es la única raza canina de origen cubano, aunque últimamente se le ve poco y todavía hay quien lo confunde por su parecido con el Blanquito de La Habana o el maltés.

A diferencia del Poodle y a semejanza del Blanquito, no es cuadrado, sino que su cuerpo -que no excede los 30 centímetros de altura a la cruz, entendida como el punto más alto de sus omóplatos- es más largo que alto y está cubierto de una profusa capa de largo y suave pelo ondulado, argumentan especialistas en la materia.

Puede tener cualquier color o combinado, explican, aunque los más frecuentes son el marfil y el canela claro, cuyo origen data de una gran variedad de antecedentes, uno de los cuales revela que perteneció a la aristocracia colonial hasta comienzos del siglo XX, cuando entra en acción la neocolonización de Estados Unidos.

Una de las acciones enajenantes de su sistema de denominación se reflejó también en este sector, donde impusieron el Chihuahua, el Pomerania, el Splitz o el Pequinés, a pesar de lo cual el cubanito se convirtió en el juguete predilecto de la familia criolla.

El Bichón Habanero se caracteriza por ser muy despierto y en extremo cariñoso, voluntarioso, juguetón y atento, pendiente de las intenciones de su dueño, y participa con mucho entusiasmo en las actividades de la familia.

Lleva la cola siempre erguida sobre la grupa en forma de penacho y sobre los ojos una cortina de pelo que le protege de los intensos rayos solares del trópico, aunque por error hay quien lo trasquila a pesar de que su melena le sirve de resguardo.

Después del triunfo de la Revolución en 1959, los adinerados y sus mascotas decidieron viajar hacia Estados Unidos y desde bien temprano comenzó un virulento enfrentamiento entre la primera por sobrevivir y las sucesivas administraciones norteamericanas por derrocarla.

En consecuencia, las instituciones cinológicas, las escuelas de entrenamiento y las pistas de competencia desaparecieron en la práctica, junto a la mayoría de las razas caninas.

Sin embargo, a fines de la década de los 80 resurgieron los clubes de perros de pura raza, entre ellos Dobermann, Pastor alemán, Poodle, Gran danés, Terrier, Teckel, Boxer y Coker spaniel, y en 1987 Cuba pidió de nuevo, y la aceptaron, su incorporación a la Federación Cinológica Internacional.

En 1991 se fundó el Club Cubano del Bichón Habanero, en contraposición a que en otros países se había extinguido.

El impacto socio-económico del bloqueo estadounidense, que llega hasta lo más irracional, también tuvo efectos en la proliferación de los perros de pura raza, aunque su perspectiva es halagüeña ante un hecho de relevancia en materia normativa.

Un proyecto de ley de bienestar animal se encuentra en consulta para su posible aprobación en Cuba, el cual contempla derechos y deberes de los ciudadanos hacia los animales, así como medidas punitivas para quienes no los cuiden y protejan.
 

Escribir un comentario

No se admiten ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
Nos reservamos el derecho de no publicar los comentario que incumplan con las normas de este sitio


Código de seguridad
Refescar