El género en español

 

0102-mayus3.jpg

Visitaremos esta vez el género en español, que se manifiesta a través de determinada concordancia y que en pronombres y sustantivos animados puede expresar sexo. Lo más habitual es que exista una forma específica para cada uno de los géneros gramaticales, en correspondencia con la distinción biológica de sexos, bien por el uso de desinencias o sufijos distintivos de género añadidos a una misma raíz, como ocurre en: hijo/hija / profesor/profesora / alcalde/alcaldesa.

Comencemos por los sustantivos comunes en cuando al género. Es lo que tradicionalmente reciben el nombre de epicenos, sustantivos de un solo género que designan seres vivos (animales, plantas, personas), pero que no terminan en ninguna marca formal que permita determinar su sexo. En este caso el sexo del sustantivo lo señalan los determinantes y adjetivos: el/la violinista / ese/esa pediatra / un buen/una buena profesional.

Los sustantivos comunes se comportan, en este sentido, de forma análoga a los adjetivos de una sola terminación, como feliz, dócil, confortable, etc.: un padre/una madre feliz / un perro/una perra dócil / un sillón/una silla confortable

La concordancia se establecerá siempre en función del género gramatical del sustantivo epiceno y no en función del sexo del referente: La víctima, un hombre joven, fue trasladada al hospital.

En el caso de los epicenos de animal, se añade la especificación macho o hembra cuando se desea hacer explícito el sexo del referente: El tiburón macho atacó a los bañistas.

Hay también sustantivos ambiguos en cuanto al género, esos que, designando normalmente seres inanimados, admiten su uso en uno u otro género, sin que ello implique cambio de significado: el/la mar / el/la azúcar.

En los sustantivos que designan seres animados, el masculino gramatical no solo se emplea para referirse a los individuos de sexo masculino, sino también para designar la clase, es decir, a todos los individuos de la especie, sin distinción de sexos: El hombre es un ser social. / El perro es el mejor amigo de compañía. / Los hombres prehistóricos se cubrían con pieles de animales.

Con la expresión los niños podemos referirnos a un grupo formado exclusivamente por niños, pero también al formado por niños y niñas. En el lenguaje político, administrativo y periodístico se percibe una tendencia a construir series coordinadas constituidas por sustantivos de persona que manifiesten los dos géneros: los alumnos y las alumnas / tus hijos y tus hijas / una masiva ovación de los delegados y las delegadas.

El circunloquio es innecesario en estos casos, puesto que el empleo del género no marcado es suficientemente explícito para abarcar a los individuos de uno y otro sexo. Indiscutiblemente que este exceso ha sido motivado por razones de corrección política que no lingüística. Se olvida que en la lengua está prevista la posibilidad de referirse a colectivos mixtos a través del género gramatical masculino, posibilidad en la que no debe verse intención discriminatoria alguna, sino la aplicación de la ley lingüística de la economía expresiva. Solo cuando la oposición de sexos es un factor relevante en el contexto, es necesaria la presencia explícita de ambos: La proporción de alumnos y alumnas se ha invirtiendo.

Por otra parte, el afán por evitar esa supuesta discriminación lingüística, unido al deseo de mitigar la pesadez en la expresión provocada por tales repeticiones, ha suscitado la creación de soluciones artificiosas que contravienen las normas de la gramática, como las y los ciudadanos.

Escribir un comentario

No se admiten ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
Nos reservamos el derecho de no publicar los comentario que incumplan con las normas de este sitio


Código de seguridad
Refescar