All for Joomla The Word of Web Design

Confieso que esa vez se me erizó la piel mientras los veía subir al avión, cuando Cuba respondió al llamado de la Organización Mundial de la Salud y envió una brigada del contingente internacional Henry Reeve para ayudar a combatir la epidemia de ébola en África Occidental.

El 15 de abril de 1895 José Martí escribió en su Diario de Campaña: “Gómez, al pie del monte, en la vereda sombreada de plátanos, con la cañada abajo, me dice, bello y enternecido, que, aparte de reconocer en mí al Delegado, el Ejército Libertador, por él su jefe electo en consejo de jefes, me nombra Mayor General. Lo abrazo. Me abrazan todos. —A la noche, carne de puerco con aceite de coco, y es buena”.

Como reclamó el poeta en su canción, “Acuérdate de abril si abril volviera”, los cubanos estamos de nuevo sumidos en una batalla crucial por la vida y no podemos menos que apelar a nuestra historia y vigorizar las bases que mantienen la unidad para asumir nuevas tareas dignas del mes ya en curso.

El 16 de abril de 1961, ante las puertas de la monumental necrópolis Cristóbal Colón –en la esquina de 23 y 12, La Habana-, Fidel Castro proclamó el carácter socialista de la Revolución Cubana en presencia una multitud de cubanos y cubanas enardecidos por el patriotismo y el dolor, en una declaración candente que pronto dio la vuelta al mundo.

Luego del paso del primer mes de la detección de los primeros casos positivos del COVID-19 en Cuba y cuando se calcula que dentro de similar periodo es que acontecerá el pico de enfermos, ya nadie duda que esta epidemia tiene la magnitud de una guerra mundial.

Muchas veces no somos plenamente conscientes de la grandeza del personal médico cubano hasta que el mundo aclama por ellos, y a riesgo de su propia vida parten a cumplir un deber sagrado; como sin pensarlo dos veces hizo el doctor pinareño Norge Jesús Martínez Ramírez.

Si algo resulta difícil para el cubano, es prescindir de los abrazos y de esos gestos de compartimiento que los distinguen entre amigos y en el entorno familiar.

Muchos en las redes sociales comparten por estos días sus caricaturas, y medios de prensa de varias provincias solicitan su cooperación para complementar el mensaje que quieren trasmitir en sus textos, porque Osvaldo Gutiérrez Gómez (Osval), el fotorreportero de la corresponsalía de la Agencia Cubana de Noticias en Ciego de Ávila, anda siempre con el ojo aguzado y la pluma en ristre para graficar lo que sucede a su alrededor.

A tres millas frente a Playitas de Cajobabo, en las costas guantanameras, durante la noche del 11 de abril de 1895, el barco de carga alemán Nordstrand, paró su marcha en medio de una tormenta y sus ocupantes comenzaron a bajar un pequeño bote que parecía que iba a zozobrar y al que subieron seis hombres con armas e impedimentas.

Atónita me dejó la foto. Y sin palabras. En tropel volvieron luego y se agolparon en mi garganta, pugnando para salir disparadas como balas. Cuánto deseé estar a esa hora en esa calle, o que esto fuera un video en pausa, y poder darle play y entrar en la pantalla, como en las películas, para cantarle las cuarenta a ese... ¿cómo llamarlo?

Gran acierto resulta la incorporación de Ernesto Cruz a la familia del “Sauto”, así lo reconoce Kalec Acosta, director del teatro de 157 años recién cumplidos, porque la fidelidad del artista, su inquietud creativa y exigencia profesional, obsequian un detallado registro fotográfico desde la reapertura del coliseo en octubre último.

Son jóvenes, en su mayoría mujeres, quienes a diario en el telecentro Tele Turquino llevan a la audiencia de Santiago de Cuba y del país en los espacios del sistema informativo, el intenso quehacer de la provincia para frenar la propagación de la enfermedad provocada por el virus SARS-CoV 2.

“Nació uno, de todas partes a la vez”, escribió José Martí apenas un mes antes, en la primera edición del periódico Patria, al hablar sobre los fundamentos del Partido Revolucionario Cubano proclamado en el exilio el 10 de abril de 1892, tras el intenso trabajo político-organizativo y la entrega abnegada del Maestro.

A tres millas frente a Playitas de Cajobabo, en las costas guantanameras, durante la noche del 11 de abril de 1895, el barco de carga alemán Nordstrand, paró su marcha en medio de una tormenta y sus ocupantes comenzaron a bajar un pequeño bote que parecía que iba  a zozobrar y al que subieron seis hombres con armas e impedimentas.

“Es algo riesgoso, pero ella estaba dispuesta y no quisimos interferir”. Quien habla es Rider Hechavarría, “ella” es su esposa, la licenciada en Enfermería Maricel Martínez García; y el riesgo es la lucha contra la COVID-19 en la isla de Santa Lucía.

Más artículos...