El Abra, sitio imprescindible en la historia de Cuba

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Fue Elías -hijo menor de Trinidad Valdés- quien convirtió el 28 de enero de 1944 una parte de la masía en museo.

José Martí Pérez antes de ser deportado a España vivió 65 días en la finca El Abra, una de las casas más vetustas en la otrora Isla de la Pinos, hoy Isla de la Juventud, declarada Monumento Nacional en 1980.

En una parte de la masía -típica finca catalana estructurada en tres bloques y construida en 1868- se atesoran objetos relacionados con la estancia del Héroe Nacional de Cuba y en el resto del inmueble, también parte del museo, aún residen descendientes del matrimonio fundador Sardá-Valdés, donde se conservan reliquias del siglo XIX.
   José María Sardá Gironella, ingeniero militar español, tenía arrendada La Criolla, cuando en abril de 1870 enviaron a Martí -de 16 años de edad- a realizar trabajos forzados a esa sección de las canteras de San Lázaro por llamar apóstata a un condiscípulo suyo.
   Gracias a la mediación de ese maestro de obras -amigo del padre de Martí- el joven fue enviado a la cigarrería del penal, tras permanecer cuatro meses y medio en las canteras y el 13 de octubre de ese mismo año se le conmutada la pena de prisión por la de ser relegado a Isla de Pinos.
  

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En una parte de la masía -típica finca catalana estructurada en tres bloques y construida en 1868- se atesoran objetos relacionados con la estancia del Héroe Nacional de Cuba.

Sardá, hombre con poder y amigo del Capitán General de Cuba, bajo su protección lo trajo a su casa, vestido de preso, aún con los grilletes y en la espalda la huella de los latigazos.   
   Trinidad Valdés, mestiza esposa del militar español, da abrigo maternal al joven Martí, quien en gratitud, una vez deportado a España le envía un crucifico poco común y una foto, cuya dedicatoria dice: “Trina solo siento haberla conocido por el dolor de tener que separarme tan pronto.” 
   El 18 de diciembre de 1870 Martí a bordo de la calesa de la casa deja atrás los días en que tuvo la villa de Nueva Gerona por cárcel y a la familia que le albergó y curó las heridas físicas.
   Fue Elías -el menor de los varones- quien convirtió el 28 de enero de 1944 una parte de la masía en museo, él se apropió de la historia que por oralidad le legó Trinidad, su madre. 
   Un libro recoge la memoria de quienes han visitado este sitio, entre cuyas firmas figura la del nieto de Máximo Gómez, Ernesto Che Guevara, Camilo Cienfuegos, Raúl Castro y el Comandante en Jefe Fidel Castro.
   Así se convierte la finca El Abra en sitio imprescindible en la historia de Cuba.

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Un libro recoge la memoria de quienes han visitado este sitio, entre cuyas firmas figura la del nieto de Máximo Gómez, Ernesto Che Guevara, Camilo Cienfuegos, Raúl Castro y el Comandante en Jefe Fidel Castro.

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