El Jardín de Yady, donde se unen lo útil y lo agradable (+Fotos)

 

1124-jardín.jpg

Durante los primeros meses de confinamiento a causa de la pandemia de la COVID-19 y bajo la premisa de unir lo útil con lo agradable, Yadira Castillo Pérez decidió abrir su negocio particular, ubicado en la calle San Carlos, en la ciudad de Cienfuegos.

Fue así como nació el Jardín de Yady, un local para la venta de plantas ornamentales y accesorios, como orugas, caracolitos, piedrecitas, hongos y otros, con los cuales las personas pueden establecer un espacio verde y acogedor en casa, declaró la joven a la Agencia Cubana de Noticias.

“Antes poseíamos un negocio familiar para la renta de habitaciones al turismo, pero con la llegada del coronavirus debimos cerrar y en medio de la cuarentena me dediqué a cultivar plantas, tanto medicinales como decorativas porque ambas me encantan.

“Luego quise abrir mi tienda individual, como trabajadora por cuenta propia, para eso comencé a comprar las macetas a artistas que trabajan la alfarería e investigué en Internet cómo se reproduce cada variedad.

1124-jardín1.jpg

“Desde esa fecha he ampliado el área y he adquirido nuevos conocimientos, con eso realizo los diseños, por ejemplo, coloco una oruga en la vasija donde está la matica, creo un terrario o un micromundo, para que así el público pueda disfrutar de su terraza bonita”.

Si usted se acerca al Jardín de Yady podrá adquirir cualquier especie, desde orquídeas, palmas de Madagascar o patas de elefante hasta variedades de cactus, suculentas, helechos y bonsáis.

Dentro de estos últimos predominan los adenios por numeraciones del color.

Comentó que prefiere sembrar los adenios de semillas, pues estos le permiten trabajarlos mejor y darles diversas formas, como un cuerpo femenino.

Asimismo, dijo, hago bonsáis de ceibas, aunque estos los saco con menos frecuencia, ya que necesitan más tiempo para engrosar todo el tronco.

La autopreparación le ha permitido a Yadira orientar a quienes llegan hasta su edén en busca de un detalle para su hogar o para hacer un regalo.

“Me alegra guiar a las personas, algunas no conocen cómo cuidar los ejemplares, por eso les pregunto siempre para qué lugar de la vivienda lo desean, les explico con qué frecuencia deben regarlas, si llevan sol o sombra o si necesita podarse y con qué frecuencia.

Para esta emprendedora resulta fundamental el trato afable, casi familiar, a los clientes.

Y es que Yadira es de esa forma por naturaleza, quizás en ello influya la educación recibida en el seno familiar o su formación profesional como profesora, pero lo cierto es que quienes acuden hasta su pequeño vergel siempre se van complacidos.

“Si maltratas, por muy buena que sea la mercancía, no regresan, por ese motivo trato de mantener la clientela, a veces si me compran varias cosas trato de regalarles algún adorno para estimularlos y a las personas les gusta eso”.

Para Yadira, ser dueña de su propio comercio, además de bonito, es un asunto de independencia económica y equidad.

Sabes que ese sitio es tuyo, lo disfrutas y lo vives, te proporciona mayor visibilidad y puedes hacer cosas novedosas sin estar a la sombra de los hombres, manifestó.

Madre de dos pequeños, Yadira lleva a la par cada una de sus funciones porque como ella afirma, es un conjunto de tres a la vez.

1124-jardín2.jpg

“Atiendo a mis niños, la casa y el negocio, es un mezcla de todo un poco, pero soy capaz de efectuar todas esas cosas porque me complace.

“Cuando te enfocas en lo que quieres, te informas al respecto y usas la imaginación, se te ocurren ideas diferentes que puedes poner en práctica y son bien acogidas por la población.

“Por ejemplo, muchas mujeres se paran en mi ventana a ver las ofertas y me dicen «no vengo a comprar, sino a relajarme», y eso por sí solo es un impulso para seguir adelante.

Junto a la amplia gama de productos disponibles en el establecimiento, Yady aspira a expandirse y fundar un orquideario, con el propósito de cultivar distintos tipos de orquídeas, cuyas flores son preferidas por las féminas.

La idea surge porque en la cabecera provincial, también conocida como la Perla del Sur, no existe un lugar con esas características y menos bajo las riendas de una mujer.

Escribir un comentario

No se admiten ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
Nos reservamos el derecho de no publicar los comentario que incumplan con las normas de este sitio

Código de seguridad
Refescar