Concreción de Mipymes no es asunto nuevo en agenda del Estado cubano

 Proyecto de carpintería de madera satisfará demanda local pinera

La reciente aprobación por el Consejo de Estado del Decreto-Ley “Sobre las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas” (Mipymes), que facilita su inserción de forma coherente en el ordenamiento jurídico como un actor también dinamizador de la transformación productiva del país, deviene una fortaleza del modelo económico-social cubano y hace realidad un justo y viejo reclamo de un sector de la población.

Pero tal cual como era de esperar, no han faltado las manipulaciones en algunos medios de comunicación al valorar la legalización de esa nueva figura como un intento por rescatar o reflotar la economía, o al cuestionarse si ellas tienen futuro en Cuba y al asociar la medida como una consecuencia de los disturbios del 11 de julio último en el sentido “de calmar la molestia y el descontento popular”.

En su trabajo de diploma Las Mipymes en Cuba. Análisis de su régimen jurídico tributario, Niliay Figueroa Córdova , de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas, señala que desde el año 2011 en la mayor de las Antillas se habían dado las condiciones para que el cuentapropista, que contrata empleados, fuese considerado empresario y su establecimiento Mipyme.

Aunque no es hasta el 2016, a raíz del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba, cuando se aprueba la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista, en el cual se hace expresó el reconocimiento a aquellas, precisa la investigadora.

En su Informe Central a esta magna cita, el General de Ejército Raúl Castro Ruz afirmó la necesidad de "llamar a las cosas por su nombre y no refugiarnos en ilógicos eufemismos para esconder la realidad".

El incremento del trabajo por cuenta propia y la autorización de la contratación de fuerza de trabajo ha conllevado, en la práctica, a la existencia de medianas, pequeñas y microempresas privadas que hoy funcionan sin la debida personalidad jurídica, advirtió entonces.

De manera que este no es un tema nuevo en la agenda del Estado cubano; incluso en una Mesa Redonda informativa de julio de 2020, Alejandro Gil Fernández, vice primer ministro y titular del Ministerio de Economía y Planificación (MEP), recordó que la Estrategia Económico-Social del país contemplaba el inicio del diseño de las Mipymes, "siempre ajustadas a nuestra condiciones y no exclusivas del sector privado".

Durante el Quinto Período Ordinario de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular en su IX Legislatura, el 29 de octubre de 2020, él puntualizó que se había avanzado en el diseño de su marco jurídico e institucional, bajo el criterio de que no fuera una opción exclusiva para personas con solvencia de recursos financieros, por lo que previamente se estaban ordenando los mecanismos de acceso a créditos bancarios y de apoyo y fomento a través de recursos del Presupuesto del Estado.

En abril último, en un encuentro con trabajadores por cuenta propia, cooperativistas no agropecuarios y directivos del sistema empresarial estatal, y en presencia de las máximas autoridades del país, el primer ministro Manuel Marrero informó que se habían elaborado las regulaciones que nos permitirán hacer las propuestas para, una vez aprobado, comenzar ya, de manera gradual, a desarrollar esta nueva forma de gestión.

Poco después, en una reunión celebrada en mayo, el Consejo de Ministros aprobó el perfeccionamiento de actores de la economía cubana, como las micro, pequeñas y medianas empresas, las cooperativas no agropecuarias y el trabajo por cuenta propia, convocados todos a impulsar desde su ámbito el desarrollo de la nación.

Las Mipymes constituirán un actor novedoso con un papel dinamizador en el escenario económico cubano, destacó el 18 de junio Alejandro Gil en una Mesa Redonda informativa, en la que anunció para mediados de agosto y principios de septiembre la concreción de la nueva figura.

En tal sentido, ese fue uno de los Decretos-leyes aprobados el viernes seis de agosto por el Consejo de Estado, incluido el del nuevo régimen fiscal para las Mipymes y el de Seguridad Social para sus socios.

Al argumentar este paso, Johana Odriozola Guitart, viceministra del MEP, expresó en la sesión de trabajo de ese órgano, que resultaba necesario regular la creación y funcionamiento de tales empresas, que pueden ser de propiedad estatal, privada o mixta, con el objetivo de incrementar su participación en la economía, en aras del desarrollo y la diversificación de la producción, así como propiciar encadenamientos productivos que generen mayor valor agregado nacional y fomentar el empleo y el bienestar económico y social.

De manera que junto a la empresa estatal socialista, a las cooperativas no agropecuarias y a los trabajadores por cuenta propia este nuevo actor también tendrá su aporte al desarrollo de la sociedad, y si para algunos su concreción ha demorado un poco es porque se ha pretendido que surja sin distorsiones y con el total respaldo del Estado, pese a los cuestionamientos, manipulaciones o tergiversaciones que desde ya hacen los enemigos de la Revolución. ( Fidel Rendón Matienzo, ACN)

Escribir un comentario

No se admiten ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
Nos reservamos el derecho de no publicar los comentario que incumplan con las normas de este sitio

Código de seguridad
Refescar