Resistencia a toda prueba ante la COVID-19 en termoeléctrica de Cienfuegos (+Fotos)

En días recientes el doctor Salvador Tamayo Muñiz, director provincial de Salud en la provincia de Cienfuegos, refería en el Consejo de Defensa de este territorio: “Ha sido heroico lo que ha hecho el colectivo de la termoeléctrica Carlos Manuel de Céspedes en el enfrentamiento a la COVID-19, y desde el punto de vista técnico, muy positivas todas las medidas desplegadas para garantizar que un objetivo económico de tal importancia mantenga la vitalidad, la producción”.

En días recientes el doctor Salvador Tamayo Muñiz, director provincial de Salud en la provincia de Cienfuegos, refería en el Consejo de Defensa de este territorio: “Ha sido heroico lo que ha hecho el colectivo de la termoeléctrica Carlos Manuel de Céspedes en el enfrentamiento a la COVID-19, y desde el punto de vista técnico, muy positivas todas las medidas desplegadas para garantizar que un objetivo económico de tal importancia mantenga la vitalidad, la producción”.

Cuando llega la noticia del primer caso positivo

Con más de 400 trabajadores, entre mecánicos y electricistas, operadores, y personal de economía y de apoyo, la dirección de esa empresa adoptó férreas medidas desde marzo del año 2020 cuando se detectó la presencia del coronavirus en Cienfuegos.

Además de los consabidos y estipulados requerimientos por el Ministerio de Salud -desde el uso de nasobuco hasta la desinfección de manos, calzado y superficies-, se orientó que el transporte obrero no debía recoger a personas ajenas a los turnos de trabajo para mantener resguardados a los trabajadores, en especial a los operadores que son como el corazón de la empresa.

Durante un año y un mes esa entidad se mantuvo sin la ocurrencia de ningún evento o foco, hasta el seis de abril del 2021 que llegó la noticia del primer confirmado, y era precisamente del área de operaciones.

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El ingeniero José Osvaldo González Rodríguez, director de la entidad, declaró a la Agencia Cubana de Noticias que “cuando conocimos del primer positivo a la COVID-19 en la termoeléctrica, en lo primero que pensamos fue en cómo podíamos proteger al resto de los trabajadores de un posible contagio, porque los operadores laboran en la sala de control, donde surgió el primer positivo.

Además por la responsabilidad que tienen esos hombres en el funcionamiento de la planta, y ello nos obligó en pensar enseguida en la estrategia a seguir, primero para protegerlos y luego para continuar la producción”.

Cuenta Yeranis Zurita García, director técnico de la “Carlos Manuel de Céspedes”, que un trabajador se contaminó en la comunidad y como era asintomático, entró a laborar normalmente, poco después otro refiere síntomas de fiebre y malestar, le hacen el test y da positivo, a partir de ahí el turno de ese obrero quedó aislado en casa, pero ya había tenido contacto en el pantry con otros trabajadores de diferentes áreas.

“Eso trajo consigo una contaminación de 13 personas, y como consecuencia tuvimos fuera a dos turnos de operadores. Téngase en cuenta que son cuatro grupos y hay un sistema de 12 horas de labor por 12 de descanso, y relevo de los puestos de forma sincronizada, por lo que al faltar tanto personal no había a quien acudir.

“Entonces para paliar la situación creamos un grupo mixto, pero también entre estos se infestó uno y entonces nos quedamos con solo dos turnos activos.

“Hablamos con ellos y explicamos la situación, incluso porque por esos días sesionaba el VIII Congreso del Partido, y la misión era mantener la generación al Sistema Eléctrico Nacional; por supuesto, la actitud de los operadores nos llenó de orgullo y asumieron de tal manera que un turno laboraba de día y otro de noche, con el consiguiente sacrificio de esos hombres, afectados en su tiempo de descanso, y así se trabajó en este régimen por espacio de 10 días, con dos grupos solamente.”.

Crear una “burbuja”: una opción de sí o sí.

Otras medidas que adoptaron en medio del torbellino de la pandemia, según narra Zurita García, fue “desde el punto de vista administrativo, preparamos un área con literas, aire acondicionado, baño, agua caliente, refrigerador y neveras para guardar alimentos, por si no se lograba cortar la transmisión, poner a funcionar aquel local, muy parecido a un pequeño centro de aislamiento, pero dentro de la termoeléctrica, donde permanecerían los operadores en su horario de descanso y garantizar no se contaminaran, y poder mantener la producción de las dos unidades.

“Creamos una especie de “Burbuja”, como se hizo con la final de la Serie Nacional de Béisbol, porque esta central eléctrica es un centro de producción continua, y no se puede cerrar cuando hay una situación como ésta.

“En coordinación y con el apoyo de las autoridades de salud en la provincia, realizaron el PCR al 100 por ciento de los trabajadores, primero al personal de operaciones, después al de mantenimiento, y luego el grupo de apoyo. Además, se incluyó a otros trabajadores que nos prestan servicio de alimentación y a los de la subestación.

“Aquí efectuamos la desinfección total de la termoeléctrica, mesas, teclados, mouse, equipos de computación…

“Nosotros tuvimos ingresados en total más de 60 personas, no en el mismo momento, porque primero fue un turno completo, luego el mixto, y luego el otro. Solo el grupo D no tuvo personas ingresados, ni aislados.

Sentido de pertenencia

Plácido Cabrera Suárez, director de recursos humanos, agregó que solo con el sentido de pertenencia que sienten los trabajadores de la termoeléctrica puede lograrse la heroicidad de laborar por tantas noches seguidas, a fin de garantizar la generación de electricidad.

“Y eso lo hicieron allí en el propio lugar donde otros se habían contaminado, a riesgo de todo. Recuerdo ver al director general recibir y despedir a cada turno, reunirse con ellos, comprometiéndoles y comprometiéndose él con ese esfuerzo extraordinario, con esa violación de los regímenes de trabajo que tienen establecido, porque de lo contrario teníamos que parar la planta.

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“Le voy a hacer una anécdota: tuvimos más de una decena de trabajadores en el centro de aislamiento del politécnico Cinco de Septiembre, ubicado a pocos metros, en frente de la propia termoeléctrica, y me contaba una especialista de Recursos Humanos cómo ante el menor ruido de las unidades de generación, esos hombres se paraban por la ventana y empezaban a llamar por los celulares a sus colegas a ver qué pasaba en la industria.

“Y se ponían a analizar entre ellos de cuál manera maniobrar para solucionar el evento, y hacían sugerencias al operador de equipos auxiliares o al de caldera que estaba en su puesto de trabajo, es decir, ellos no estaban descansando, por el contrario estaban viviendo cada minuto de la industria energética y eso dice mucho de la entrega de este colectivo, y nos llenó de satisfacción, porque fue una entrega absoluta”.

El operador Marcos Rodríguez Betharte, con 42 años en esa entidad, afirma que ni en tiempo de ciclones han vivido una experiencia como esta. “Llevo varios días en este puesto, sabemos que es importante mantener las unidades en servicio, y además uno se enamora de su trabajo, toda una vida dedicado al funcionamiento de las plantas, eso es algo que nos marca y para bien”.

Por su parte, Juan Alberto Rubio Álvarez, jefe del turno B, abundó que fue muy compleja la situación ocasionada por la COVID-19 al romper el flujo normal en el relevo de los operadores que entran y salen, porque un trabajador releva al otro que laboró 12 horas, desde las ocho de la noche a las ocho de la mañana.
“Nosotros siempre le respondemos a la planta y a Pepe, el director; y ahora con esta situación solo hemos cumplido con la parte que nos toca”.

Experiencias y resistencia

Además de mantener las medidas -desde los pasos podálicos, el uso del nasobuco, desinfección de las manos, distanciamiento, y las pesquisas todos los días, a las siete de la mañana con el personal, y 8 de la mañana y 8 de la noche a la entrada y salida de los turnos de los operadores-, la termoeléctrica fija ya su atención en locales como el área de fumar o el pantry, donde hay más intercambio entre los obreros.

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Y las experiencias, respuestas y medidas adoptadas en este evento de enfrentamiento a la COVID-19 serán incluidas en los planes de contingencia de la entidad.

El propio director resumió que “el hecho de contar con trabajadores comprometidos, quienes dieron el paso al frente, podemos decir que hoy logramos contener y sobreponernos a esta pandemia, y lo más importante se logró: proteger a todos, no lamentar pérdida de vidas y lo otro, mantener la generación de electricidad, en un régimen bastante complejo, y los resultados de la termoeléctrica de Cienfuegos siguen siendo muy favorables.

“Las autoridades sanitarias territoriales jugaron un papel importante en la guía, apoyo, supervisión y control de esta enfermedad dentro de la empresa.

“Ha sido un reto, y de seguro se hablará por mucho tiempo de qué significó esta situación para la empresa y de las personas que permitieron proteger a los otros y mantener la producción”, afirmó finalmente.

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