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Falleció Juan Carlos Tabío, hoy no es un día de suerte

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Otra noticia sacude al mundo del cine cubano y a nosotros sus amantes cuando, aun recuperándonos del adiós a Enrique Pineda Barnet, llega la repentina muerte de Juan Carlos Tabío, y el séptimo arte llora, y estos dos grandes pasan a la eternidad, si es que no lo hicieron ya con sus maravillosos legados.

Con 78 años, Juan Carlos Tabío abandonó esta tierra físicamente, y detrás de él quedan títulos gloriosos de la cinematografía cubana.

Fueron muchos los años que vivió como director de cine, y en ellos regaló al mundo de las artes visuales obras como Se permuta (1985), comedia en la que aparece otra leyenda de la cultura cubana, Rosita Fornés, y Plaff (1988), también célebre dentro de ese género.

Ambos filmes constituyen una mirada simpática al interior del cubano, como un retrato de afuera hacia adentro, para conocernos a nosotros mismos y reflejar a otros pueblos lo que es la identidad cultural de esta nación, cuyos rasgos son también características de toda la obra de Tabío.

Si no fuera así, Fresa y Chocolate (1993) y Guantanamera (1995), junto a Tomás Gutiérrez Alea, no tuvieran toda la magia que realmente poseen, y ¿qué decir de ambas películas que ya no se haya dicho?

Una, la primera cinta cubana nominada a un galardón de la Academia de los Óscar en Estados Unidos; la otra, también retrato, crítica y comentario oportuno de la sociedad cubana de la última década del siglo XX.

Les siguieron a estas dos, Lista de espera (2000) y El cuerno de la abundancia (2008), filmes más contemporáneos, pero competencia digna para aquellos de los años 80, todos en sí obras maestras.

Apenas comienza el 2021 y esperemos que los próximos meses traigan buenas nuevas y no más pérdidas, porque mucho ha perdido el cine cubano ya.

Ahora, procesando la noticia y la tristeza que trae a las artes, sólo puedo imaginar a Diego, interpretado por Jorge Perugorría en Fresa y Chocolate, apoyarse en su refrigerador Rocco y desinflarse en un suspiro mientras, desanimado, comenta un “Hoy no es mi día de suerte”.

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