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Una Teresa que para ser feliz no requiere ser marquesa (+Fotos y Video)

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A sus 95 años de edad, María Teresa Griñán realiza varias actividades sin la ayuda de nadie y aunque la memoria ya no es tan lúcida como antes, sigue siendo la mujer jaranera de siempre.

Ella y las personas de la tercera edad que reciben atención en los ocho hogares de ancianos y 16 casas de abuelos de Ciego de Ávila estuvieron y están bien cuidados y protegidos para no contagiarse con la peligrosa COVID-19.

Teresa, como todos la conocen, es natural del municipio Majagua y para ser feliz no necesita ser como la marquesa protagonista de una vieja canción infantil que lleva igual nombre y tenía una corona.

Desde hace un par de años, esta majagüense permanece de día en la casa de los abuelos de la localidad, para que Eneyda, su sobrina, que creció y creó familia a su lado, pueda seguir en su vida laboral.

2907-marquesa2.jpgA pesar de ser la más longeva de los 22 del grupo que acude cada jornada a ese centro de salud, la pasa de maravillas, pues con sus chistes y ocurrencias, como querer bailar y dar “cintura” según ella misma, las demás abuelas se entretienen y sus rostros están alegres.

Aquí me siento bien y gozo la “papeleta”, las “muchachitas” y yo nos reímos cantidad de los cuentos que hacemos, comenta Teresa con cara de niña buena, expresión que solo se logra si recibe afecto, cariño y comprensión de quienes la rodean.

Yusdany Cordero Sánchez, trabajadora social que los atiende, precisa que cuando informaron desde salud provincial que a partir del 20 de abril último iban a cerrar la Casa como medida de prevención ante la pandemia, fueron muy explicativos con los abuelos, porque unos comprenden mejor que otros y no querían que se fueran tristes para sus hogares.

Mientras duró el tiempo de aislamiento garantizamos por el servicio cantina desayuno, meriendas, almuerzo y comida, cada día desde la Casa a los nueve abuelitos que viven solos, explica la trabajadora social.

Teresa no estuvo en ese grupo, pero con regularidad se le hacía llegar leche, porque sabemos cuánto le gusta, refiere Yusdany.

“A los demás abuelitos que en ese periodo estuvieron todo el tiempo bajo el cuidado de sus familias les hicimos visitas para estar al tanto de su salud, ellos son el alma de este lugar y cuando alguno falta nos preocupamos”.

Ahora, ya en una normalidad que lleva sus precauciones, evitamos las actividades fuera del local, pero dentro de este para que no estén todos en un mismo sitio, tenemos varias mesas de juego de dominó, mantenemos a las abuelitas en su cuarto con Teresa al frente de las tertulias, y en la sala de estar o en el portal están los que desean descansar o ver a las personas pasar por la calle, comenta la propia fuente.

Como son seres con menor capacidad inmunológica y por lo general padecen de enfermedades crónicas no transmisibles que pueden complicar su estado ante cualquier infección, hemos sido bien celosos en la higiene de sus manos, que no se hablen muy cerquita unos de otros y que no se toquen por gusto los ojos, la boca y la nariz, añade.

El número de cubanos con 60 y más años de edad crece y ya rebasa el 20 por ciento del total de la población, para lo cual se trazan estrategias multisectoriales que buscan enfrentar el envejecimiento poblacional.

En Ciego de Ávila ese sector agrupa a 82 mil 845 personas, que representan el 19 por ciento de los que habitan en la provincia, según datos del departamento de Atención al Adulto Mayor y discapacidad en la dirección provincial de Salud.

Desde el 2010 se definió en la Política Económica y Social del Partido y la Revolución una propuesta de unión de todos los ministerios para encontrar soluciones a este proceso, con acciones dirigidas a mejorar la calidad de vida de los de la tercera edad, concebido en un programa denominado Atención al Adulto Mayor.

Actualmente hay en Cuba 155 hogares de ancianos, con una disponibilidad de más de 11 mil camas, y 293 casas de abuelos con régimen seminterno.

En una de esas casas pasa el día Teresa, a quien no le ha hecho falta tener corona, como la marquesa de la canción infantil, porque en la sociedad que vive lo más importante es el ser humano, no importa la edad que tenga.


 

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