All for Joomla The Word of Web Design

Tierra Brava: del reino del marabú al manejo sostenible de tierra (+Fotos)

0-19-tierra-brava-1.jpg

Desde que por un bien conservado terraplén se llega a la finca Tierra Brava, el visitante comprende que está en un sitio diferente, donde reina la sombra proporcionada por un sinnúmero de especies frutales y por mucho que la mirada hurgue, no aparece a la vista en sus 22 hectáreas ni un palmo de tierra sin cultivar, pareciera que se ha entrado al paraíso.

Al pie de una alta y frondosa mata de mango, espera Onay Martínez Díaz, uno de los artífices de esta obra, antes reino de marabú y hoy primera en alcanzar la categoría de avanzada en el manejo sostenible de tierras en el país.

Reconocimiento otorgado por la labor que desarrolla a favor de la protección del medio ambiente y por estar entre las 8 mejores experiencias en el mundo en resilencia a la sequía y al cambio climático.

Aclara que Tierra Brava no tiene ninguna relación con la novela del mismo nombre, solo que después de pasar por Pinar del Río los huracanes Gustv e Ike, solicitamos la tierra en usufructo y cuatro veces fue denegada la petición, y por fin cuando la obtuvimos pensamos que Tierra Brava sería la identificación perfecta.

Y sí que evolucionó rápido y hasta lograron constituir una microindustria, una forma distinta de producir alimentos, con una organización familiar, que se ubica dentro de los lineamientos de la granja urbana para 2020 y también es reconocida entre las cooperativas de frutales, al pertenecer a la CCS Niceto Pérez, insertada en ese movimiento.

Merecedora de la tercera corona de la Agricultura Urbana, explicó Onay se sumaron al proyecto de Naciones Unidas nombrado OP-15, referente al manejo sostenido de tierras, una forma de producir amigable con el medio ambiente, sello de la agricultura de conservación, con cero labranza.

Tierra Brava sin espacio para la improvisación

Lo primero que hicimos cuando nos otorgaron el usufructo, fue hacer un estudio para decidir que era más conveniente sembrar en el área, y por entonces mi hermano y yo sólo pensábamos en tener un medio de vida, algo opcional, pero nos fuimos enamorando de la idea y un día descubrimos que solo una venta de carneros superaba todo lo que devengaba en Copextel, mi anterior trabajo.

Entonces apostamos por la finca, que poco a poco fuimos desarrollando, porque al final, “las raíces halan…”. Es un trabajo que demanda sacrificios, pero uno tiene que hacer lo que le gusta, lo que realmente disfruta, confesó, y en la actualidad ya contamos con 36 especies de frutales.

0-19-tierra-brava-2.jpg

Tuvimos que estudiar muchísimo –agregó-para no dejar oportunidad a la improvisación, la Anap nos apoyó mucho con el diseño del predio, nos apoyamos en su movimiento Campesino a campesino y comprendimos que las tradiciones y sabiduría campesina, combinadas con la aplicación de la ciencia y la tecnología, resultan una buena fórmula para hacer agricultura y es lo que los científicos llaman Agroecología.

“Acudimos al centro de Frutas Tropicales de Alquízar, donde nos capacitamos y fuimos poco a poco buscando soluciones dentro de la misma naturaleza, pero hasta que no fuimos capaces de producir 2,7 toneladas de carne de ovino y más 200 de frutales en el año, no nos hicimos verdaderamente confiables”, explicó.

“A partir de entonces se abrieron los caminos y nos afianzamos en la agricultura conservacionista, un sistema muy noble que usa el silvopastoreo como principio, con práctica de labranza cero, es decir se usa toda la capa verde como abono, y en 10 años nunca he utilizado un saco de abono químico”, acotó.

Comentó que ahora están dedicados también al fomento de un centro multiplicador de carneros, al cual contribuyen tres campesinos con sus rebaños, que actúan en el control de la maleza en toda la finca y las excretas fertilizan los campos.

De la mano de la microindustria

Cuenta que una vez la fábrica de La Conchita no pudo asimilar su producción de mango, tuvieron pérdidas y buscando una solución al problema nació la microindustria, que está resolviendo surtidos a la población, algo que le causa mucha satisfacción.

En su quehacer está involucrada toda la familia, tíos, sobrinos, primos, esposas, y de ella salen 1,7 toneladas de alimento mensualmente, incluso producciones que antes desechaban, ahora se aprovechan, como es el caso del pimiento más pequeño o marchito, que tras un proceso de hidratación es recuperado y marinado, al igual que otras verduras.

Envasados en pequeñas bolsas de nylon se comercializan mediante un comanejo en el cual interactúan el gobierno local, una cooperativa como forma privada y un proyecto internacional, en beneficio de una comunidad, aseguró.

0-19-tierra-brava-3.jpg

Entusiasmado explicó que el Gobierno acondicionó el local, climatizado, donde hoy se venden esas producciones, logradas bajo manejo sostenible de tierras, con valor agregado al no usar químicos, y resultan volúmenes extra, pues lo conveniado para el balance nacional son las 180 toneladas de frutas. Eso es sagrado, apuntó.

Comentó sobre un producto líder, de gran aceptación en la población que ellos llamaron vinagreta, ideal para condimentar frijoles y carne, hecho a base de cúrcuma, cultivos de vegetales marinados y añejados por unos 45 días.

Proyectos futuros de Tierra Brava

Para quienes trabajan en la finca Vamos por Más, no es mero eslogan, resulta la manera de demostrar que siempre se puede hacer un poquito más y es la impresión que transmite Onay cuando con vehemencia habla de los proyectos futuros.

“La empresa Cubaquivir, hace un año nos capacita para incursionar en la exportación y para ello se precisa sembrar más con ese fin y certificar las áreas”, aseguró.

0-19-tierra-brava-4.jpg

En tal sentido trabajan de conjunto con Cubaquivir y Cítricos Caribe, en pos de la certificación con miras a exportar la hoja de guanábana y también la pulpa de esa fruta, ambas con buena demanda en el mercado foráneo.

Con ese propósito sumarán otras tierras, lo cual implica el desmonte de un área de potrero y ya tienen localizado el fertilizante a base del palo de tabaco proveniente de un despalillo cercano.

Animado, este hombre emprendedor sostiene que para exportar hay que armarse de una estrategia bien pensada de cultivo y que sea diferente y en eso anda. Por lo pronto ya tiene una hectárea certificada y espera incrementar otras.

Y así, entre sueños realizados y por materializar transcurren los días en Tierra Brava, una finca que en estos difíciles tiempos de pandemia se ha crecido para garantizar alimentos a la población, en consonancia con el llamado de la máxima dirección del país.

Comentarios   

0 #1 ANDRES 20-07-2020 13:16
Hay muchos cubanos ,que se preguntan como obtener divisa ,pues esa es una forma honrada de tenerla y satisfacer sus gustos .saludos.
Citar

Escribir un comentario

No se admiten ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
Nos reservamos el derecho de no publicar los comentario que incumplan con las normas de este sitio


Código de seguridad
Refescar