All for Joomla The Word of Web Design

Sagas de La Época en La Habana

0-16-caricatura-3.jpg

Los errores constituyen retrocesos y si es en la lucha contra la COVID-19 sobran los ejemplos. Ahí están los tres focos eslabonados recientes en centros laborales citadinos, que partieron de la tienda La Época (Centro Habana), que están “haciendo época” hoy día en La Habana.

La capital tiene sin lugar a dudas una complejidad epidemiológica y por ello encabeza la lista de la tasa de incidencia del mal por 100 mil habitantes, con 8,24 por ciento con cierre de ayer martes.

Por qué insistir en este tema, pueden preguntarse algunos y ahí va la respuesta: pues porque es válido y las cifras me respaldan: de los 15 casos positivos entonces, 13 son de los Laboratorios AICA (La Lisa), vinculados a La Época, que igual tuvo resonancia en una Empresa de Transportación de Comercio Interior (10 de Octubre).

En una jornada en que no hubo fallecidos- por cuarto día consecutivo-, en que 188 pacientes llevan una evolución clínica estable y ya suman 11 provincias y el Municipio Especial Isla de la Juventud sin reportar casos por 15 jornadas, entonces la capital de todos los cubanos se apuntala como el epicentro local de la pandemia.

Por eso insistimos en el principal problema de la detección y transmisión de la epidemia global, cuando transcurre hoy miércoles el día número 85 de experiencias de ese combate frontal en la Isla, donde se lamentan 83 muertes, a pesar de los esfuerzos mancomunados de las autoridades políticas y sanitarias, con eslabones esenciales en el personal médico y científico.

Un grupo importante de la población ha cooperado con todas las indicaciones, pero aún subsisten errores, incumplimientos y falta de percepción de riesgo que han conducido a que el transcurso normal- el previsto y mejor que el pronóstico matemático ha indicado-del combate a la COVID fuese alterado por el encadenamiento de los focos generados a partir del conocido centro comercial ya mencionado.

Hay que definitivamente acabar de una vez por todas de sacar las conclusiones acertadas de los malos ejemplos como el aludido, en el cual coincidieron un grupo de violaciones de diverso tipo, incluidos los vinculados a las administraciones involucradas.

Esta enfermedad se puede controlar, pero ello no sucede por arte de magia y cuando se obvian las medidas obvias, todos los esfuerzos previos se van al precipicio- por no decir lo que realmente deseo y anoto: ¡Se van al diablo!-; y duele mucho cuando en juego están vidas humanas.

No valen al parecer las alertas continuas, los llamados de atención y los muchos argumentos esgrimidos del porqué de la necesidad del aislamiento y el respeto del resto de las determinaciones gubernamentales, que seguirán subiendo de nivel en medio de la escalada actual, para nada prevista, y cuando ya se trabaja en una Cuba post-covid, para seguir en la defensa del proceso social cubano, atacado por el coronavirus y sofocado por el bloqueo pero que va para delante de todas, todas.

Ahora cuando los rebrotes han ocurrido en centros laborales y de ahí por su alcance se ha presentado el azote pandémico en 13 municipios capitalinos, muchas cosas quedan claras: que no se puede bajar la guardia en ningún momento, que el problema no está resuelto y permanece entre nosotros.

Pesquisas más a fondo, más rigor individual, colectivo y de parte de las Fuerzas del orden, con roles vitales a la hora de hacer valer lo establecido, nos retornarán al curso que se trastocó a partir del 19 de mayo último, cuando La Época se volvió desgraciadamente famosa nuevamente.

Hay quienes hacen caso omiso de los llamados a la conciencia diarios por diversos medios y vías, de tal manera que la comunicación más parece un diálogo de sordos que otra cosa. Todavía hay quienes no prestan atención ni escuchan ni entienden lo complicado del panorama actual, y su proceder resulta en un hacer lo que les da la gana y eso NO PUEDE SER.

Tener a mano más controles, poner límites y no cejar en el cumplimiento de lo debidamente estatuido constituyen las únicas alternativas ante un mal que trae al mundo de cabeza por las cifras de contagiados y fenecidos, a causa de ser este un virus muy transmisible, virulento y causante de cuadros graves.

Los cubanos todos estamos llamados a aprender a convivir con estas nuevas reglas, donde el confinamiento vale mucho, aunque nos resintamos con él.

En este momento, La Habana y sus muchos habitantes están en el centro de las noticias y de la COVID-19, tal notoriedad no vale y en nuestras manos está voltear definitivamente la situación.

Comentarios   

0 #2 Luvania Hinojosa 06-06-2020 15:24
Compré online en Villa Diana, de tiendas Caribe para quedarme en casa el 10 de mayo, y ni me han enviado mi compra, ni me atienden al teléfono y me bloquearon el correo (utilice el que dieron el mesa redonda), entonces no me queda de otra que ir a la tienda a reclamar, pero además unirme a las colas inmensas para adquirir lo necesario. Esto significa enfrentar a los revendedores que burlan el control que existe y en otros casos son beneficiados por la corrupción. Vivo en Plaza de la Rev y estoy muy disgustada con la situación existente porque no todos cumplimos con lo orientado por nuestros
dirigentes.
Citar
0 #1 Milagros Hdez 03-06-2020 18:42
Y q' se podrá hacer con las coleras q la Policía no deja poner en las colas, p ej en el Tencent d 23 y 12, pq no tienen CI d Plaza, pero siguen merodeando p allí, y evidentemente son d otros mpios, en Tiempos d Pandemia, y sin transporte público?Ellas también están propagando esta seria , penosa y costosa enfermedad. Si no se les detienen, la Pandemia será el cuento d nunca acabar! Gracias.
Citar

Escribir un comentario

No se admiten ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
Nos reservamos el derecho de no publicar los comentario que incumplan con las normas de este sitio


Código de seguridad
Refescar