All for Joomla The Word of Web Design

Las cosas buenas de la COVID

 

2805-CosasBuenas1.jpg

Sí, así mismo es, aunque usted no lo crea la pandemia de COVID-19 también tiene cosas buenas como, por ejemplo, aprendimos a lavarnos las manos de forma casi científica, para eliminar lo más posible los gérmenes que traemos de la calle.

Pero hay más, nos han explicado la necesidad de utilizar hipoclorito al 0,1 por ciento en las manos y al 0,5 para las superficies y las suelas de los zapatos, y por ahí muchas otras acciones que hemos añadido a nuestras vidas y ojalá mantuviéramos en un mundo post-covid.

¿Y por qué desistir de llevar en el bolso nuestro propio kit? Pequeños frascos con hipoclorito, agua jabonosa y soluciones hidroalcohólicas conformarían una especie de paquete para la higiene que debería incorporarse a la mochila escolar de los niños, a fin de que consuman su merienda o almuerzo con las manos libres de gérmenes.

Los centros estudiantiles y de trabajo pudieran exigir el uso de nasobucos cuando algún alumno o empleado se encuentre acatarrado, como una forma de aislamiento para evitar el contagio a sus compañeros, a lo que agregaría la eliminación del “besuqueo”, instalado como integrante del saludo y muchas veces dado por pura formalidad y para demostrar lo amistosos que somos.

En estos días también hemos descubierto que podemos vivir sin esas continuas y largas reuniones de las cuales tanto padecemos. Resulta que basta con analizar el tema objeto de preocupación con los responsables necesarios, quienes, a su vez, pueden trasladar el análisis a grupos más reducidos y de manera dinámica.

Otra enseñanza ha sido que podemos sobrevivir sin tanto trámite a nuestro alrededor, y las autoridades pertinentes pudieran considerar cuál gestión es imprescindible y cuántas diligencias pueden reunirse en un solo aspecto, para poder enfocarnos en nuestro trabajo y sacar adelante a este país.

También deberían continuar reducidas y hasta ser eliminadas las visitas a los hospitales, pues para ser sinceros muchas veces el enfermo solo desea descansar y tanta gente alrededor lo único que consigue es fatigarlo.

En las consultas médicas podría mantenerse la distancia física, en tanto los profesionales de la salud quizás deban probar a trabajar todo el tiempo con nasobuco y guantes, para preservar su propia seguridad y la de los pacientes.

El cubano extraña el abrazo, ese apretón de manos, pero si algo nos ha enseñado esta pandemia es que debemos guardar las distancias, me dijo con toda razón un médico y pudiéramos agregar que ahora tenemos más responsabilidad cívica y esta es, también, otra de las cosas buenas de la COVID.

Escribir un comentario

No se admiten ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
Nos reservamos el derecho de no publicar los comentario que incumplan con las normas de este sitio


Código de seguridad
Refescar