All for Joomla The Word of Web Design

Este es momento para obrar de manera responsable

 

1704-CORO1.jpg

En medio de las secuelas de la pandemia mundial que tiene sumida a la humanidad entera en un panorama de muerte, temor e incertidumbre, no hay espacio ni derecho para obrar de manera irresponsable.

Se ha llamado a la unidad, la cooperación y la solidaridad frente al azote descomunal que representa la COVID-19, cuyas cifras internacionales crecen por día e instan a la cordura a los gobiernos, partidos, organizaciones de diverso signo y a los habitantes todos.

Es una crisis que rebasa con creces el ámbito sanitario, se ha afirmado este jueves en una declaración del MINREX titulada: “La pandemia demuestra la necesidad de cooperación pese a las diferencias políticas “.

Queda claro que este no es el momento de actuar con medias tintas. El enemigo es silencioso, veloz y ataca por doquier, por lo que la experiencia de cada nación debe servir a las otras para hacer su parte. China, el primero en ser atacado, ha compartido sus saberes y con sus protocolos, donaciones y ayudas humanitarias está demostrando lo que realmente hace un gigante cuando se le da batalla.

1704-CORO2.jpg

Son en la actualidad más de 60 las propuestas de potenciales vacunas que se estudian contra el virus, pero hasta tanto se concreten, hay que seguir el combate con la tecnología y los medios al alcance. Mientras, la racionalidad impone el intercambio, el apoyo mutuo, dejar al lado la competencia y dar paso a las mejores formas de actuar, en bien del prójimo.

El virus no discrimina entre unos y otros. No lo hace entre ricos y pobres, pero sus efectos devastadores se multiplican allí donde están los más vulnerables, los de menos ingresos, en el mundo pobre y subdesarrollado, afirma el documento citado, que ratifica que se siente con especial impacto ahí donde las políticas neoliberales y de reducción de los gastos sociales han limitado la capacidad del Estado en la gestión pública.

La Cuba bloqueada, ha apostado en tal coyuntura por combatir el nuevo coronavirus dentro y fuera de sus fronteras, compartiendo- como es ya su habitual posición- lo poco que tiene con quienes lo necesitan. Sus médicos luchan contra la COVID-19 en el día a día dentro de la geografía nacional e internacional, ya sea en territorios del primero o el tercer mundo.

En instantes en que enfrentar globalmente la pandemia requiere impulsar la colaboración y estimular el importante papel de las organizaciones internacionales, particularmente la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), el actual gobierno de los Estados Unidos ataca al multilateralismo y busca descalificar el reconocido liderazgo de la OMS.

Y en ese afán mezquino de Donald Trump, quien no conoce límites de ningún tipo, decidió entonces suspender la contribución de su país a esa entidad, lo cual ha provocado, como es lógico, gran cantidad de declaraciones en su contra; pero para no variar en su actitud irreverente: ha hecho caso omiso.

Cuando resulta urgente compartir y ofrecer información de valor y confiable, conforme se hace un llamado hoy desde La Habana, constituye una vez más contraproducente el actuar desatinado de la Administración Trump, a la cual la COVID-19 le está pasando la cuenta por su falta de previsión, acumulando estadísticas lamentables.

Este no es momento para obrar de manera irresponsable. Tal consejo va lo mismo para el Jefe de la Casa Blanca, como para partidos políticos, organizaciones no gubernamentales, Estados de los cinco continentes, intelectuales, líderes de opinión y a cada uno de los individuos de este planeta- incluidos los de la Mayor de las Antillas-, para que se cuiden y presten atención a la amenaza mortal, que es cierta y no perdona.

Escribir un comentario

No se admiten ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
Nos reservamos el derecho de no publicar los comentario que incumplan con las normas de este sitio


Código de seguridad
Refescar