All for Joomla The Word of Web Design

La economía cubana en 2019: entre tensiones, medidas y transformaciones (Parte I)

1226-mariel_1_1.jpg

Durante el 2019 la economí­a cubana funcionó bajo tensas situaciones marcadas por el hostil escenario internacional, pero siempre bajo la premisa no solo de resistir, sino también de desarrollar el paí­s.

Como reiteraron en diversos ámbitos y ahora en las sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular las máximas autoridades del archipiélago, la batalla económica continuó siendo la fundamental, y en ese sentido se reorientaron los esfuerzos en aras de maximizar el aprovechamiento de las potencialidades existentes.

Un Plan de la Economí­a flexible, una lucha constante por la reducción de las importaciones, el incremento de las exportaciones, del encadenamiento productivo y de la atracción de capital extranjero, todo ello a pesar de las medidas promovidas desde Estados Unidos para frenar el avance de la nación.

El año comenzó con la recién puesta en vigor de modificaciones para el trabajo por cuenta propia, las cuales autorizaron el ejercicio de más de una actividad, y establecieron además la eliminación del lí­mite de 50 capacidades para los servicios gastronómicos, la disminución a dos cuotas mensuales del saldo mí­nimo requerido en las cuentas fiscales y el aumento de hasta 35 por ciento del monto en efectivo que se puede retener en estas, en carácter de fondo.

También quedaron abiertas nuevamente las autorizaciones para 26 actividades, que se encontraban congeladas, con excepción de la de programador de equipos de cómputo.

La actualización respondió a la necesidad de fortalecer el sistema de control y poner fin a las irregularidades más frecuentes, entre ellas, la subdeclaración de ingresos, el incumplimiento del pago de los impuestos y la utilización de materias primas de procedencia ilí­cita.

Ya en febrero, se anunciaron otras nueve modificaciones y entre las novedades estuvo el reconocimiento de las vacaciones, por las que el titular puede designar a un subordinado al frente de su negocio de manera temporal.

Asimismo se incluyeron el establecimiento de la no obligatoriedad de inscribir, en la actividad de Trabajador contratado, al cónyuge y familiares del titular dentro del primero y segundo grados de consanguinidad -hijos, padre y madre, hermanos, nietos y abuelos- ,y primero de afinidad -yerno, nuera, suegro y suegra.

Estas medidas reconocí­an, además, que las personas jurídicas, tanto estatales cubanas como las extranjeras, pudieran contratar productos y servicios a las formas de gestión no estatales, cuyos pagos se realizaron en ambas monedas, y aprobaban que los excedentes de las producciones y los sobrecumplimientos del encargo estatal, o la inejecución de las entidades con plan, se puedan vender a las formas de gestión no estatales, mediante cuenta bancaria.

En mayo, debido a tensiones financieras a partir del recrudecimiento del bloqueo estadounidense, Cuba estuvo obligada a buscar nuevos mercados, más distantes y, por tanto, más costosos, lo cual impactó desfavorablemente en los niveles de abastecimiento a la población.

Ello conllevó que para la venta controlada, normada y regulada de productos, el gobierno adoptara regulaciones emergentes de carácter comercial, que tuvieron que ver con el control.

En medio de ese contexto en junio- el Consejo de Ministros aprobó un paquete de medidas económicas, con el objetivo de lograr el máximo aprovechamiento de las capacidades internas y del potencial humano con que se cuenta.

Las mismas buscaban defender la producción nacional, diversificar e incrementar exportaciones, sustituir importaciones, fomentar encadenamientos productivos, potenciar la empresa estatal, avanzar en la soberaní­a alimentaria, promover el desarrollo local, cumplir la Política de la Vivienda y poner la ciencia en función de resolver problemas.

Estas incluyeron un aumento salarial en el sector presupuestado - 1,5 millones de trabajadores y significó un incremento del salario mí­nimo a 400 pesos y el medio mensual por trabajador a mil 067 pesos.

Además, se generalizó la aplicación de la Contribución Especial a la Seguridad Social a los trabajadores del sector presupuestado, con un tipo impositivo del 2,5 por ciento a quienes obtienen ingresos mensuales de hasta 500 pesos y de un cinco por ciento a los que reciben salarios superiores a dicha cifra.

En su momento se explicó que el incremento salarial no se encontraba en contradicción con las futuras decisiones que se adoptarán como parte de la actualización del modelo económico, incluida una reforma salarial.

Esto concitó a trazar una estrategia para garantizar la capacidad de compra del salario y en ese sentido se impidió que los trabajadores por cuenta propia, las cooperativas no agropecuarias, cooperativas agropecuarias, de crédito y servicios, unidades básicas de producción cooperativa y otras formas de gestión no estatal incrementaran los precios vigentes, con destino a las entidades estatales y a la población.

De igual manera se ratificóla facultad de los Presidentes de los Consejos de la Administración provincial y del municipio especial Isla de la Juventud, así­ como de los jefes de las administraciones locales de Artemisa y Mayabeque, para establecer los precios y tarifas máximos a aplicar por todas esas figuras en sus respectivos territorios.

En La Habana, por ejemplo, el precio máximo de 28 productos y surtidos agropecuarios fue establecido, entre ellos, alimentos como la carne de cerdo, el boniato, la yuca, el frijol negro y la col; y aplicable para trabajadores por cuenta propia, concurrentes en mercados de oferta y demanda y carretilleros.

Haciendo uso de sus facultades, se fijaron precios máximos en provincias como Pinar del Río, Mayabeque, Matanzas, Sancti Spí­ritus, Villa Clara, Holguí­n, Camaguey, Las Tunas, Cienfuegos, Ciego de Ávila y Granma.

Escribir un comentario

No se admiten ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
Nos reservamos el derecho de no publicar los comentario que incumplan con las normas de este sitio


Código de seguridad
Refescar