Finca Marta, un laboratorio agroecológico en práctica (+ Fotos)

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La labor de Fernando Funes Monzoto al frente de Finca Marta demuestra los beneficios de la agroecología como vía sostenible para la agricultura cubana, en un espacio comparable a los jardines colgantes babilónicos por sus cultivos en terrazas.

Funes es ingeniero agrónomo, máster en Agroecología y desarrollo rural sustentable y tiene un doctorado en producción ecológica y conservación de los recursos, que tras 15 años de investigación y enseñanza del tema en Cuba y otros 40 países, decidió poner en práctica los beneficios de tal posibilidad.

Posee este hombre como premisa cultivar la tierra de forma sostenible a partir de las investigaciones acerca de la modalidad implementada por importantes científicos como sus padres, Marta y Fernando. Su finca, en áreas de la Cooperativa de Crédito y Servicios (CCS) Jesús Menéndez, de Caimito, en Artemisa,es hoy espacio obligado de visita para las delegaciones extranjeras interesadas en la agricultura sostenible, como declaró a la ACN.

Sus producciones fundamentales son las hortalizas y la miel de abeja, comercializadas con instituciones municipales y el turismo. La alta demanda de sus entregas reside en la calidad de los cultivos y la presentación de variedades más exóticas en beneficio de las ventas y proporcionando novedad en la dieta nacional.

El empleo de energías renovables como la producción de biogás y otras alternativas para disminuir los gastos eléctricos, los mecanismos de almacenamiento de agua y el reciclaje de los nutrientes en un sistema de integración agrícola-ganadero suman aspectos positivos para el éxito de esta práctica.

Incluyen los dominios de la “Marta”, una casa de tapado para el trabajo con cepellones y una cámara de frío para la conservación de las producciones antes de su comercialización, mientras los altos niveles de productivos permiten el autoabastecimiento de todos los trabajadores.

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Otro atractivo es el impacto visual y espiritual del proyecto. Paralelamente a la innovación agrícola, la propiedad presenta un diseño muy ameno donde se combinan arte y comodidad. Según Funes, la idea parte del principio de que la agricultura es más que producir, pues también incluye una mirada filosófica y estética al trabajar.

En la actualidad mantiene convenios con las universidades del país para que los estudiantes realicen investigaciones y prácticas relacionadas con la producción agrícola con énfasis en la agroecología. También se realizan talleres, encuentros e intercambios entre los actores del Movimiento Agroecológico Campesino a Campesino.

Finca Marta constituye un laboratorio sin áreas estériles que facilita innovar bajo condiciones naturales, cuyos resultados pueden ser replicados en todo el territorio nacional. Uno de los secretos apunta a aprovechar la experiencia de los que nos antecedieron y no dejarlo todo a cargo de la ciencia, uniendo modernidad con tradición para lograr mejores dividendos, explica Funes.

Ejemplo de ello fue la visita del Comandante en Jefe Fidel Castro en 2016. Durante el aparte con otro de los padres de la agroecología en Cuba, Funes debatió acerca de los cuatro pilares que marcan el proyecto: la armonía con el medio ambiente, la investigación, la comercialización de productos y el agroturismo.

El líder de la Revolución Cubana y nuestro entrevistado coincidieron en la necesidad de fomentar las cooperativas como alternativas viables para lograr resultados positivos en la ardua tarea de la agricultura y la transformación dinámica, que tanto requiere la sociedad en aras de que los campesinos permanezcan en los campos.

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Discutido en detalle con el Comandante, el propósito final es lograr establecer una Comunidad Agraria Sustentable en tierras abandonadas e invadidas por el marabú.

A tres años de la desaparición física de Fidel, Funes mantiene su visita como un recuerdo inolvidable y a modo de una excelente reunión de trabajo que le ayudó ver el proyecto desde una mirada más integradora al soñar con la construcción de un Tecnoparque de Producciones Ecológicas para generar modelos sustentables de vida en el agro.

Pese al avance de la agroecología en la Mayor de las Antillas, reconoce que uno de los objetivos por cumplir en el país es la generalización de las técnicas agroecológicas en función de mejores y mayores producciones para beneficio de productores y consumidores.

La Finca Marta, deviene, entonces, ejemplo para campesinos con áreas pequeñas, de los beneficios de la modalidad como vía sostenible para desarrollar la agricultura cubana.

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