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Me quedan más hijos para seguir luchando por la Revolución (+Fotos)

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  Entre las fuerzas insurrectas que se encontraban en el macizo montañoso Guamuhaya al arribar a esos parajes el  comandante Ernesto Che Guevara, en octubre de 1958, estaba un pequeño destacamento del Movimiento 26 de Julio encabezado por el veterano combatiente Pompilio Viciedo.

  Desde los primeros momentos de la llegada de aquellos 140 invasores de la Columna número Ocho, Ciro Redondo, la guerrilla del viejo Pompilio se incorporó a esa tropa que venía desde la Sierra Maestra, en el oriente de Cuba, para extender y consolidar la guerra en todo el país, como lo había ordenado el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

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  Múltiples fueron las misiones asignadas al grupo que desde hacía algunos meses operaba en la zona de la llamada Loma del Obispo, cercana a la ciudad de Sancti Spíritus.
  Una de esas acciones, y que demostró coraje y audacia, fue la que se dio en llamar el encuentro de la Shell, ocurrido en la urbe espirituana.

  El jefe del reducido grupo rebelde, José María Hernández Cordero y su hermano Manuel (ambos ya fallecidos),  relataron a este reportero cómo se desarrollaron los hechos aquella noche invernal del primero de diciembre de 1958.
  “A nosotros, recordó José María, se nos encomendó venir a Sancti Spíritus para buscar medicinas y víveres que se necesitaban para los que estábamos alzados en las lomas.
  “Luego de establecer las coordinaciones pertinentes con los compañeros de la clandestinidad en el llano, bajamos al pueblo y conseguimos un panel (camioneta cerrada) para trasladar la mercancía que ya teníamos en nuestras manos”.

  Cuando la escuadra de José María se disponía a salir hacia  el campamento rebelde, el chofer del vehículo manifestó que no tenía gasolina para hacer el viaje; entonces el jefe de la acción decidió llegar al garaje de la compañía Shell, situado en la Carretera Central, casi a la salida de la ciudad.

  “No hicimos más que llegar a ese lugar cuando desde uno de sus extremos, agentes de la policía comenzaron a dispararnos y acto seguido apareció una perseguidora, desde la cual también nos tiraban”, agregó el jefe de la acción.

  Sin pensarlo dos veces José María estableció el combate  con los atacantes: Junto a él se encontraban su hermano, dos hijos: Daniel y Francisco (Fisco), quien resultó muerto a los pocos instantes de los hechos; el chofer y otros dos combatientes que fueron heridos.

  En medio del encuentro apareció otro carro patrullero de las fuerzas de la tiranía de Fulgencio Batista, y a pesar de su  superioridad en hombres y armas tuvieron que pagar, como precio, seis bajas.
   Con mucha serenidad el jefe guerrillero dirigió el combate de la Shell, de lo cual dio fe Manuel, su hermano de sangre y de armas.

  “José María, expresó Manolo, se portó muy ecuánime y eso ayudó a salvar la vida de la mayoría de los compañeros; porque si no hubiese sido así nos hubieran matado a todos, máxime que en medio del combate
llegaron las patrullas, entonces me bajé del carro y le dije a los compañeros que se retiraran que yo iba a cubrir la retirada”. 

Manuel se apostó detrás del garaje y sin dejar de tirar con su fusil logró que los combatientes escaparan; él, igualmente, pudo hacerlo aprovechando la espesa vegetación en los potreros colindantes.

“Hubo un momento, evocó Manuel, en que Daniel ve a Fico con un tiro en la frente y a los dos compañeros heridos y pierde la paciencia;  empieza a gritar palabrotas y a conminar a los guardias para que salgan de sus escondites, pero solo la serenidad de su padre lo pudo controlar”.

  La estirpe de José María se puso de manifiesto cuando un médico guerrillero en el campamento examinó el cuerpo sin vida de Fico y con gesto conmovido miró al padre del joven mártir, y este, al estilo patriótico de Carlos Manuel de Céspedes, puso su mano sobre el corazónde su hijo y exclamó: “Me quedan más hijos para seguir luchando por la Revolución”.

  Al conocer el Comandante Ernesto Guevara los hechos fue al encuentro de José María y luego de saludarlo le dijo: “La misión que a ustedes se les encargó ha sido cumplida”.

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