Tomás, unido por siempre a las telecomunicaciones (+ Fotos)

 

0517-tomás3.jpg

En sus años mozos, cuando convergieron la sed insaciable de conocimientos y la búsqueda de espacios de recreación afines a gustos e intereses, el cubano Tomás Alarcón Saavedra descubrió la profesión de sus anhelos leyendo libros sobre telecomunicaciones.

Justo un mes de mayo, pero del año 1970, aquel joven inquieto y soñador daría los primeros pasos como técnico de la especialidad en el entonces Centro Telefónico de Manzanillo, perteneciente a la urbe homónima, en el actual territorio de Granma.

0517-tomás1.jpg

Transcurrido más de medio siglo de entrega al sector, Tomás siente que nunca podrá desprenderse de la que considera una de sus mayores pasiones, y rememoró para la Agencia Cubana de Noticias momentos de su destacada trayectoria.

Declaró que tres años después de comenzar a trabajar se trasladó como inspector para la Dirección Provincial de Comunicaciones de Santiago de Cuba, en la antigua jurisdicción de Oriente.

Lea aquí: Telecomunicaciones en Cuba por incrementar servicios e innovación en 2021

"Posteriormente, con la división político-administrativa de 1976, volví a predios granmenses y me inserté en el naciente departamento de radio y televisión", precisó.
Inició así una importante etapa de su vida, en la que hizo innumerables aportes al desarrollo de los medios de comunicación masiva en su tierra natal.

Recordó que en aquellos años Manzanillo solamente contaba con un transmisor de radio, y en la ciudad capital funcionaba la emisora CMKC Radio Bayamo, además de un repetidor de la cadena nacional Radio Reloj.

0517-tomás.jpg

Luego, en 1982, Granma ganó la sede del acto central por el Día de la Rebeldía Nacional, y en ese tiempo montamos alrededor de 20 transmisores.
En cada andar por eventos y otros empeños, Alarcón Saavedra puso todo su ingenio al servicio público, mientras en un pequeño taller y junto a un reducido grupo de compañeros fue artífice en la confección de disímiles implementos, entre ellos amplificadores, pizarras telefónicas y trasladadores de televisión.

"Cuando había anuncios de ciclones ahí también estaba yo, en puestos de mando de la localidad de Media Luna o en el radar meteorológico ubicado en la zona rural de Sevilla, a la espera de que el evento pasara para restablecer las comunicaciones", dijo.

Siempre, antes de partir al cumplimiento del deber, dejaba protegidos a sus hijos, nietos y esposa, quienes incluso distantes y en medio de situaciones excepcionales nunca se apartaban de su pensamiento, afirmó.

Graduado como técnico en telemática, laboró días y noches enteros, y llevó sus inventivas hasta intrincados parajes de la geografía granmense para que la población tuviese acceso a los servicios.

Actualmente, con 71 años de edad y acogido a la modalidad de teletrabajo en su condición de persona vulnerable a la pandemia de la COVID-19, Tomás se mantiene activo en el oficio que escogió por pasión.

"Ahora mi taller principal es la casa, donde dispongo de los instrumentos necesarios para la reparación de antenas, y por teléfono puedo resolver interrupciones, porque cuando a uno le gusta lo que hace le pone todo su amor", sentenció el hombre agudo y de hablar pausado.

Referente para las nuevas generaciones por su sabiduría, experiencia y honradez, Tomás mereció en 2020 la Distinción Mario Muñoz Monroy en reconocimiento a la entrega y los méritos como anirista destacado y mejor obrero de la base de apoyo de la división territorial de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba en Granma.

0517-tomás2.jpg

Escribir un comentario

No se admiten ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
Nos reservamos el derecho de no publicar los comentario que incumplan con las normas de este sitio

Código de seguridad
Refescar