All for Joomla The Word of Web Design

Paulina nadie la conoce, pero a Maritza la veterinaria sí (+ Fotos y Video)

Paulina, veterinaria


A ella nadie la conoce por Paulina, uno de los dos nombres con que la inscribieron hace 65 años, sin embargo, si preguntas en Majagua, municipio de Ciego de Ávila, y un poco más allá, por Maritza, la Veterinaria, no hay necesidad de dar más señas, todos dan la dirección donde vive o donde se puede encontrar.

Que te reconozcan así, es un orgullo y a la vez un compromiso con quienes confían en mis servicios desde hace 40 años, pues en 1981 me gradué de medicina veterinaria en la universidad Ignacio Agramonte, de Camagüey, dice con voz campechana Paulina Maritza Mir Alemán.

“Son muchas las llamadas que recibo por teléfono, no solo de aquí, sino también de varios municipios y provincias. Amo lo que hago, me gustan los animales, los cuido, procuro los mejores tratamientos cuando están enfermos, nací para eso, aunque confieso que desde pequeña también me encantaba el dibujo y quería estudiar arquitectura, de hecho, esa fue la segunda opción de carrera que pedí al terminar 12 grado”.

Recuerda que, en su infancia, iba con su papá a buscar leche a una finca del poblado, en la que existía una masa vacuna muy saludable y vistosa que le llamó la atención.

Al dueño de aquella finca todos en el pueblo le decían Soto, quien al ver mi asombro con los animales no dudó en enseñarme unos libros de ganado vacuno y eso bastó para que el “bichito” por la veterinaria, saliera a la luz, comenta esta jubilada del sector Porcino, pero reincorporada a las labores en una Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) del municipio.

“A los 62 años presenté para jubilarme, no porque estuviera enferma ni viera mis capacidades intelectuales disminuidas, sino porque los servicios de Porcino los unificaron, o sea, a Majagua le corresponde con Florencia y aunque tenía mi motor, respeto las lomas de esa localidad”.

Manifiesta jocosamente que el descanso no ocurrió, pues siguió atendiendo a todo el que venía a buscarla, pero cuando los más de 100 asociados a la CCS Humberto Castellanos, de Majagua, se enteraron que estaba sin vínculo laboral, decidieron proponerle a la junta directiva que la invitaran a formar parte de ellos y aceptó.

Solo un año estuve en la casa, y confieso que reincorporarme a la vida laboral me hizo bien, porque comprendí que la gente valora mi trabajo, hasta el punto que vienen a buscarme con transporte, y yo, no puedo estar lejos de las vacas, caballos, cerdos, carneros, cabras, aves de corral y de los perros, alega con rostro contento mientras acaricia a un conejo semental que tiene en el patio de su casa.

Lo que bien se aprende nunca se olvida, y más si se practica casi a diario, porque es común que realice cesáreas, partos y cirugías, procederes que le fascinan desde la universidad.

El mayor premio que recibí en esa etapa estudiantil fue un instrumental de cirugía entregado como regalo por el profesor de esa asignatura y que aún tengo la satisfacción de trabajar con él y hasta prestarlo a colegas, refiere mientras lo muestra con sano orgullo.
Maritza confiesa sentirse esperanzada con la nueva ley de protección de los animales, pues existen personas insensibles que los maltratan sin compasión.

“Espero que a los abusadores de esos seres vivientes les caiga encima el peso de la ley, pues, por ejemplo, aquí en Majagua me he encontrado a cocheros que no merecen tener bajo su cuidado a los caballos. Duele ver a esos animales lastimados y sobrexplotados, entre ellos yeguas en etapa de gestación cargando pesos exagerados, o perros que los ponen a pelear y quedan en muy mal estado”.


Para esta mujer compartir experiencias con su hija y también con los dos nietos, le reafirma el amor que siente por la labor que ejerce.
“Recuerdo que una de las salidas profesionales en las que Mairyn me acompañó siendo muy niña fue para asistir a una cerda imposibilitada de parir y a la que no se le puso oxitocina, hormona importante para la dilatación cervical previa la parto, porque no encontramos.

Según bibliografía y lo que enseñan en la universidad es recomendable no manipular a este tipo de animal por la poca capacidad de la pelvis, por lo que debía practicarle urgente una cesárea, pero de repente mi pequeña de ocho años, que se mantuvo siempre a mi lado, introdujo su manita en la bulba de la cerda y poco a poco fue sacando cada uno de los 10 cerditos.


Ella reía y se veía feliz, yo más, porque pensé que sería mi relevo, pero cuando creció se inclinó por la Biología, especialidad relacionada con la mía y eso me satisface, pues intercambiamos conocimientos”.

También disfruta la ayuda que sus nietos le dan cuando en casa atiende a las mascotas que le llevan para consultar, pero afirma que, si decidieran estudiar veterinaria, tendrán todo el apoyo de su abuela.

Desde 1961 cada 24 de marzo se celebra en Cuba el día de la medicina veterinaria, especialidad que encontró en Paulina Maritza a una mujer que la abrazó con pasión y profesionalidad y la ha estado acompañando entre otras tareas, en campañas de vacunación, planes sanitarios integrales y programas preventivos para proteger la vida de los seres humanos, quienes dependen de la salud de los animales.

Escribir un comentario

No se admiten ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
Nos reservamos el derecho de no publicar los comentario que incumplan con las normas de este sitio


Código de seguridad
Refescar