All for Joomla The Word of Web Design

Si naciera una vez más, volvería a ser donante de sangre (+Fotos)

0-24-donante-de-sangre.jpg

Un gesto que conjuga sentimientos de amor, humanismo y generosidad siempre resulta admirable, pero si el destinatario es anónimo la actitud atrae mayor aprecio.

Justamente a una de esas prácticas ha dedicado más de dos décadas de su vida el cubano Arles Solano Fonseca, vecino de la ciudad de Bayamo, en la oriental provincia de Granma.

Comenzó a ser donante voluntario de sangre cuando tenía 20 años de edad y hoy no puede desprenderse del afán de ayudar a quien lo necesite, para lo cual está dispuesto a seguir ofreciendo su líquido vital.

Acumula ya 67 donaciones, cifra que ostenta con orgullo y pretende incrementar, según la salud me lo permita, declaró.

Su conducta no busca reconocimiento alguno, sólo la buena sensación que alberga el pecho al momento de extender uno de los brazos y regalar la savia, especialmente en momentos como aquel octubre de 2007, cuando decenas de personas precisaron del gesto altruista para sobrevivir.

Aún duele esa fecha, dijo mientras volvía a su mente el accidente de tránsito que arrebató la vida a más de 70 seres humanos e hirió a otros 50, acaecido en la comunidad de Veguitas, del municipio de Yara.

Yo fui uno de los que acudieron inmediatamente al llamado, y precisamente ese trágico día, antes de conocer sobre el impacto del tren con el ómnibus de pasajeros, por fortuna no había ingerido alimentos, lo cual favoreció el proceso de donación, recordó.

A Solano Fonseca sólo le reconforta haber podido colaborar en aquel terrible momento, así como en otros no tan lamentables, y confesó que, sin dudas, si naciera una vez más volvería a ser donante de sangre.

Explicó que realiza entre tres y cuatro donaciones al año, lo cual exige una serie de cuidados especiales.

Prefiero no comer pan ni dulces, y aunque soy trabajador por cuenta propia en una cafetería donde expendo gustosos alimentos ligeros, apenas los pruebo, incluido el refresco.

Siempre me alimento lo más saludable posible y trato de excluir de la dieta la leche y los quesos, los comestibles muy salados o dulces y demasiado arroz; y en cambio, opto por ingerir cantidades variadas de vegetales y viandas.

Arles no ha escapado a gripes sorpresivas ni otras dolencias menores, como aquella micosis en las uñas que le impidió donar durante todo un año, debido al
extenso tratamiento necesario para su total curación.

No obstante, exhibe el regocijo de nunca haber sido rechazado por niveles elevados de colesterol o tensión arterial alta, agregó.

Proveer una materia prima fundamental para la atención a pacientes con intervenciones quirúrgicas, enfermedades oncológicas, trasplantes de órganos o hemorragias, así como proteger el programa materno infantil y beneficiar la industria farmacéutica son algunas de las motivaciones que convocan a este cubano a desprenderse de una parte de sí y ofrecerla, sin que medien beneficios ajenos a los espirituales.

Pero su actitud no es exclusiva, pues solo en Granma otras 14 mil 945 personas han donado su sangre en el actual 2020, acumulando hasta la fecha un total de 17 mil 507 entregas, según precisó Silvia Bello Garcés, funcionaria del comité provincial de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR).

Osnel Zamora Martínez, coordinador de la organización en el territorio, puntualizó que en los últimos cinco años la oriental provincia mantiene estabilidad en el cumplimiento de los planes previstos para ese vital programa.

Dicho logro, junto a los positivos resultados en otros 21 indicadores, nos permitieron alcanzar, por segunda ocasión consecutiva, la condición de Vanguardia Nacional en la emulación de los CDR.

El ejemplo del Comandante en Jefe Fidel Castro, quien varias veces extendió su brazo y afirmó que “la grandeza de las donaciones de sangre no se puede medir ni en millones, ni en dinero”, se yergue cada vez que cubanos como Arles asumen la misión de convertirse en héroes anónimos para beneficiar a otros seres humanos, dentro y fuera de la Isla.