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Con la ilusión de los primeros años (+Fotos)

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En tres décadas se pueden cambiar muchas ideas y hasta deplorar decisiones tomadas quizás al calor del momento. Por eso resulta difícil encontrar personas como el Doctor José Julio Requeiro Molina, quien no se arrepiente de haberse decidido hace 32 años a trabajar para los niños como ortopédico en el Hospital Pediátrico Universitario Paquito González Cueto (HPU), de la provincia de Cienfuegos, y cuyas innovaciones le han valido, entre otros reconocimientos, el Premio Anual de Salud 2019.

Además, el doctor Requeiro Molina es jefe del servicio de Ortopedia del hospital pediátrico en este territorio.

― ¿Cómo es su proceso mental para decir “hace falta esto y voy a hacerlo yo”?

―Durante la atención de determinadas deformidades, a nivel mundial, existe una serie de dispositivos médicos que facilitan el trabajo del especialista en el salón de operaciones en el momento de reducir (llevar a su lugar) una fractura desplazada. Muchas veces, esos recursos no los tenemos o se rompieron por el sobre uso. Tal es el hecho de los equipos intensificadores de imágenes en el salón de operaciones.

― ¿Ese es el caso de la fractura supracondílea de codo sobre el cual usted realizó una innovación?

―Es la fractura más temida que se le puede presentar a un ortopédico en el departamento de Urgencias, pues se produce un gran desplazamiento de los fragmentos y el codo del niño llega inflamado.

“Cuando usted va al salón de operaciones para realizar la corrección necesita un equipo intensificador de imágenes, con el cual no contábamos y ante la imposibilidad de poder adquirir ese aparato de Rayos X con circuito cerrado, que cuesta más de 60 mil dólares, surge la necesidad de solucionar el problema.

Entonces se desarrolló esta técnica quirúrgica que evita la intervención de un codo inflamado y dañado, lo cual podrían traer severas complicaciones.

“Ese proceder de mínima invasión obtuvo premio en el Congreso de Ortopedia y en la Provincia, y mención en el Premio anual de Salud 2018.

“Hoy ya tenemos la tecnología original, pero no pierde vigencia porque hace mucho más sencillo el proceder. Estas son dificultades que nos aparecen en nuestro trabajo diario y ante ellas surgen soluciones para dar respuestas a las carencias.”

― ¿Cuánto tiempo le llevó encontrar un instrumento de medición para el desarrollo de la displasia de cadera?

― Esta es la afección del sistema músculo esquelético más frecuente en los niños. No se forman bien o tienen algún grado de alteración en su proceso de desarrollo.

“Para obtener el diagnóstico se requieren mediciones a través de ultrasonido o de películas radiográficas, que tradicionalmente se hacen utilizando un goniómetro, una regla articulada que mide determinados ángulos y realiza los trazos en la radiografía.

“Sucede que los trazos se superponen y hacen muy engorroso el proceso de medición, perdiéndose, incluso, las características iniciales de la radiografía.

“Así, durante muchos años nos dimos a la tarea de crear una serie de condiciones para eliminar este problema, hasta llegar a la plantilla, que no es más que un dispositivo de acrílico transparente con todas las mediciones elementales impresas de manera que pueda superponerse a la radiografía original sin alterarla, y tener un diagnóstico más ágil y preciso.

“Esta plantilla se presentó en el Congreso de Ortopedia, donde obtuvo el premio en el Salón de pediatría, los miembros del grupo nacional nos propusieron crear un manual de usuario, y en el Hospital Frank País estaban en condiciones de reproducirla para generalizarla a todo el país.

― ¿Cuán engorroso y burocrático es el proceso de generalización?

― El proceso de la Oficina de Patentes es muy riguroso, pero son trámites elementales y lógicos, porque constituye algo que se va a reconocer internacionalmente, una patente de la institución, un derecho de autor, y tiene que ser así, pero existe una deuda todavía con el proceso de generalización de las innovaciones en el país, pues muchas veces hay determinadas innovaciones que se desarrollan en un lugar y en otro quizás estén haciendo lo mismo sin saber de la solución existente.

“Pienso que las generalizaciones son responsabilidad de todos, no solo de los autores. Es de las autoridades de Salud, del Gobierno, del Partido. Yo tengo siempre presente un fragmento del discurso de Fidel en el Fórum de Ciencia y Técnica del 95, donde el definía que la generalización no es más que la puesta rápida e inmediata en funcionamiento de los avances de la ciencia y la técnica, y es un aspecto en el cual deben intervenir todos.

― ¿Tiene nuevos proyectos en estudio?

― Creo que no descansamos nunca, siempre estamos trabajando en la búsqueda de mejorar aquellos métodos de tratamiento existentes y pensamos que siempre puede haber una mejoría.

“Si me preguntas, yo vivo orgulloso de haber tomado la decisión en el año 1987, de no haber dudado en dedicarme a la Pediatría. Para nosotros es un gran placer poder trabajar en el Hospital y seguir prestando, con el mismo deseo, con la misma ilusión de los primeros años, la actividad que realizamos como médicos ortopédicos.

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