All for Joomla The Word of Web Design
03
Junio Miércoles

Natividad y su fecunda obra de editora (+ Fotos)

 

2303-Natividad1.jpg

La santiaguera Natividad Alfaro Pena ha conquistado un sitio de privilegio entre los editores cubanos por su constancia, ética y maestría en el difícil arte de revisar, corregir, pulir y hasta realzar la obra de escritores noveles y consagrados que le entregan sus textos con la certeza de dejarlos en buenas manos.

Su calidad profesional la avalan 46 años de una labor que le apasiona y de la cual se enamoró cuando estudiaba ingeniería en la Universidad de Oriente, porque conocer en ese tiempo la Editorial Oriente le dio otro rumbo a su vida, a tal punto que se cambió para la Licenciatura en Filología, buscando un perfil afín a su sueño.

“Comencé a trabajar en 1974 como correctora de estilo, estuve seis años en esa función, y después pasé a editora hasta hoy. Cuanto sé se lo debo a ese centro laboral, un excelente colectivo que me nutrió de su experiencia y saberes diversos para adentrarme con resultados en ese fascinante mundo”, confiesa Natividad.

“Me he especializado en la edición de libros de temas históricos, por lo general muy complejos y de gran volumen de cuartillas; por mis manos han pasado todas las obras de la reconocida colección Bronce, y siento la satisfacción de que muchas han sido nominadas a los Premios de la Crítica Histórica.

“Coger un texto desde que el autor lo entrega hasta que sale a la luz es como gestar y ver nacer a un hijo; esto pasa por una revisión exhaustiva, exige mucho estudio, dominar las cuestiones de la Gramática y la Redacción, estar actualizado y al tanto de las últimas aprobaciones de la Real Academia de la Lengua.

“Busco la perfección, me empeño por alcanzarla, soy exigente y hasta quisquillosa en mi quehacer, lo que tiene su recompensa en el agradecimiento de los autores.”

2303-Natividad3.jpg

Varios de ellos declaran que los innumerables títulos de Historia que ha procesado la convierten en una voz autorizada. Sabe de fechas, de hechos, está dotada de una erudición consolidada, es ejemplo del extraordinario valor del trabajo editorial.

Natividad ha editado muchas obras a prestigiosas figuras a las cuales se les ha dedicado la Feria Internacional del Libro de La Habana, entre ellos Jorge Ibarra Cuesta, María del Carmen Barcia Zequeira y Fernando Martínez Heredia, de los que recibió felicitación, en su momento, por su profesionalidad y cuidadosa labor.

Textos con sus huellas han sido laureados con el Premio de la Crítica Histórica Ramiro Guerra como Visión múltiple de Antonio Maceo (Colectivo de autores), Desventura de un ejército (Dr. Roberto Pérez Rivero), El Gobierno de la Kubanidad (Lic. en Historia Humberto Vázquez García), Primer Partido Comunista de Cuba (Dra. Angelina Rojas Blaquier) y Cuba. Constitución y liberalismo (Dra. Olga Portuondo Zúñiga).

También otros merecieron el Premio de la Crítica Científico Técnica, el de la Crítica Literaria, el de la Crítica Martiana Medardo Vitier y el de la Crítica Histórica Fernando Rodríguez Portela.

Asimismo, la estremecieron obras como Enfermedades de José Martí, del doctor Ricardo Hodelín Tablada.

Por su sostenida faena en este campo la han congratulado en varias ocasiones, y entre los lauros que más le conmueven están el Premio Arturo Duque de Estrada, en la categoría de Consagración a las Ciencias Históricas, otorgado por la Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC), en 2005; y la Placa Reconocimiento José María Heredia, en 2006.

Asimismo caló profundamente en el alma de Natividad el homenaje de la UNHIC en su XIX Congreso, celebrado en Ciego de Ávila en 2009, al cual fue la única editora del país invitada por su meritorio desempeño en la edición de materiales de ese corte, sobre todo de los títulos nominados a los Premios de la Crítica Histórica.

2303-Natividad2.jpg

Cuenta que un día se atrevió a escribirle al Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque porque quería editarle algún libro, le argumentó que él tenía todas sus publicaciones en La Habana y a ella le parecía que debía tener alguna en Santiago de Cuba, una tierra de vínculos muy especiales con su vida y su obra.

“Sabía que me daría la sorpresa y un día me mandó a buscar, hablamos, puso en mis manos su entrega de La aurora de los héroes, lo procesé con placer siguiendo sus indicaciones, quedamos complacidos los dos. Me sentí feliz de esa oportunidad con uno de los hombres más íntegros que he conocido”, recuerda con emoción.

“Siento el honor de haber editado también varios libros de la doctora Olga Portuondo Zúñiga, historiadora de la ciudad de Santiago de Cuba, Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanísticas, intelectual brillante, de gran sensibilidad.

“Es una maestra, cada libro suyo es una clase, le he editado desde el texto Santiago desde su fundación hasta la guerra de los Diez Años hasta Emilio Bacardí Moreau, y otros de trascendental importancia en la historiografía cubana”, expresa.

Editora notable, no es extraño que los escritores se sientan privilegiados con su respaldo. Precisamente Portuondo Zúñiga, en un elogio al trabajo de Natividad, acentuó sus virtudes como paciencia y sapiencia, profesionalidad y respeto.

Vida edificante la de esta trabajadora incansable, Vanguardia Nacional del Sindicato de la Cultura en 2005 y 2006, que ostenta la distinción Raúl Gómez García y reconocida en la impartición de conferencias sobre la edición de libros.

Muestra de una fecunda obra es la nominación varias veces al Premio Nacional de Edición para quien revela que si volviera a nacer haría lo mismo, y a esa pasión suma el amor a su hijo Raúl y a su esposo Francis Velázquez, oficial retirado de las FAR y escritor de textos históricos que ella ha tenido el placer de editar.