Casa Dranguet: la historia del café y la cultura de la mano

Preparación de café cubano con un Chemex utilizando filtro de papel especial, realizada por Gastronómica del Museo del Café, y Jean Christopher Gallart (D), catador internacional de café de la corporación Franco-Belga Malongo, durante la primera degustación de la infusión que se realiza en el Museo del Café, en la Casa Dranguet, institución de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba, el 8 de marzo de 2016. ACN FOTO/ Miguel RUBIERA JUSTIZ

Santiago de Cuba, 13 mar (ACN) El Centro de interpretación y divulgación del patrimonio cafetalero Casa Dranguet, de esta ciudad, mantiene una intensa animación que conjuga el saber del cultivo, manifestaciones culturales y degustación de la bebida.
  En la esquina de las calles Heredia y Corona, se puede conocer desde la llegada del cultivo a Cuba en 1748, por La Habana, hasta su fomento en el Oriente del país por colonos franceses, quienes trajeron la correcta metodología.
  En el recorrido por sus dos niveles, se aprecian objetos relacionados con la cultura del consumo y producción en los siglos XIX y XX, como cafeteras de porcelana de Estados Unidos, Japón, Francia, China e Inglaterra, y tostadoras, molinillos, coladores, pilón, entre otros útiles.
  Un ambiente doméstico del siglo XIX, con mobiliario, fotos familiares y elementos decorativos recrea la casona donde vivió Carlos Dranguet, hijo de descendientes de franceses e importante hacendado cafetalero, comerciante y político.
  Para saborear variedades de la bebida brinda servicios una cafetería, donde la sugerencia es el Café Dranguet, además de ofertar infusiones y chocolate caliente y frío, en tanto un acogedor patio es el escenario de las actividades culturales.  
  Esta institución forma parte del Proyecto Los caminos del café, patrocinado por la Oficina del Conservador de Santiago de Cuba, la Unión Europea y la Fundación Malongo, de Francia.
  Entre sus objetivos figura la rehabilitación de la antigua hacienda cafetalera Fraternidad, en Ramón de las Yaguas, en el municipio cabecera, que se convertirá en un museo interactivo sobre la historia de ese cultivo.
  Como consecuencia de la Revolución de Haití (1792-1803), llegaron a Santiago de Cuba miles de emigrantes franceses, quienes se asentaron en la ciudad en barrios como El Tivolí y La Marina, y en zonas rurales y montañosas de la periferia, como la Gran Piedra.     

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