Lo dimos todo en las semifinales en Tokio, pero no salió como lo deseábamos

Publicado: Jueves, 05 Agosto 2021 Escrito por Carlos González Rego, enviado especial|Foto: Reuters

Canoa monoplaza: Lo dimos todo en las semifinales en Tokio, pero no salió como lo deseábamos

Tokio, 5 ago (ACN) Avanzar a la final A de la canoa monoplaza (C-1) femenina a 200 metros parecía difícil y así lo fue, pero que nadie dude que las debutantes cubanas Yarisleidis Cirilo y Katherin Nuevo lo dieron todo sobre la pista del canal Sea Forest de la capital japonesa.

Claro que las jovencitas Nuevo, con solo 18 años de edad, y Cirilo (19) quisieron entrar entre las que discutirían las medallas del torneo de velocidad del canotaje de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, especialidad en la que ya el C-2 a mil metros de Serguei Torres y Fernando Dayán Jorge logró el primer oro del piragüismo de Cuba en citas bajo los cinco aros.

Avanzar directo a las semifinales ya fue un buen resultado, principalmente por la experiencia y calidad de sus rivales. No es cuestión de conformarse, es una realidad y tienen motivos suficientes para sentir alegría, tiempo tienen para cumplir el sueño de todo deportista, llegar a una final olímpica y mejor, conseguir una medalla.


Nuevo, la más joven de la delegación cubana, concluyó octava con cronometró 49.242 segundos en su heat de semis, en una prueba dominada con 46.697 por la campeona mundial en Szeged y en los Juegos Panamericanos de Lima en 2019, la estadounidense Nevin Harrison, quien implantó en las preliminares récord olímpico de 44.938 segundos.


Cirilo fue sexta con 48.375 segundos en una serie ganada con 47.339 por la ucraniana Liudmyla Luzan, medallista de oro en 500 metros en la Copa Mundial de Szeged, en mayo último.


Más tarde, en la final B, Cirilo (48.582 segundos) y Nuevo (49.024 segundos) terminaron cuarta y octava, válidos para los puestos 12 y 16, respectivamente.

Las medallistas fueron la estadounidense Harrison (45.932 segundos-oro), escoltada por la canadiense Vincent-Lapointe (46.786 segundos-plata) y la ucraniana Liudmyla Luzan (467.034 segundos-bronce), en ese orden. Lo esperado.


No faltaron los aplausos y el reconocimiento de sus compañeros de equipo, y el apoyo para lo que les queda en Tokio, pues Cirilo y Bueno ahora continuarán con la concentración de cara a su próximo compromiso en el C-2 a 500 metros.

Querían más, pero no se pudo y es normal. “efectivamente deseábamos más, pero…, no se preocupen en el doble estaremos mejor, seguro”, coincidieron.


“Este es nuestro comienzo olímpico, esperen buenos resultados, para eso nos preparamos y lo lograremos. Somos jóvenes y contamos con el apoyo de nuestros entrenadores, el colectivo técnico y el resto del equipo. En el C-2 trataremos que las cosas salgan mejor”.


“Confianza, no los defraudaremos. Confíen en nosotros”, y continúan camino por la zona mixta.

Todavía quedan por competir también los cubanos Fernando Dayán y José Ramón Pelier, en el C-1 a mil metros.

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