Producir y cuidar el suelo, máximas que pone en práctica Eduardo García Romero




Trinidad, Sancti Spíritus, 3 dic (ACN) Sacarle el mayor provecho a cada porción del surco, pero sin descuidar la protección del suelo y la erosión que pueden causar los frecuentes deslizamientos en una comunidad montañosa como Topes de Collantes, en esta localidad, devienen prioridad en la finca del campesino Eduardo García Romero.

Pertenecientes a la Cooperativa de Crédito y Servicio trinitaria Juan González, las tierras que hoy explota este hombre están ubicadas en la zona conocida como Vega Grande, uno de los parajes que conforman el Paisaje Natural Protegido Topes de Collantes, localizado a unos 800 metros sobre el nivel del mar; de ahí los esfuerzos de este productor por preservar las bondades del suelo.

Hace cerca de un año y medio el panorama de este entorno situado en el corazón del macizo Guamuhaya era bien distinto; hoy, sin embargo, más de 120 plantas de cítricos –algunas ya en producción-, café y viandas como la malanga, la yuca o el plátano encuentran espacio en esta región del centro de Cuba.

Paso a paso se han ido creando las condiciones para sumar otros surtidos a las plantaciones cafetaleras que son prácticamente el cultivo por excelencia de esta serranía, detalló García Romero a la ACN, todo está en el cuidado que se le ponga porque de aquí sale el sustento familiar y buena parte va para el pueblo.

Desde Fomento, otro de los municipios espirituanos con parte de su territorio en la cadena montañosa, trasladó este cooperativista amante de las buenas prácticas agrícolas las pequeñas muestras de cítricos que en la actualidad crecen sanos y robustos y que en los próximos meses deben incrementar los niveles de entregas para la población.

Fue un trabajo arduo para que pudieran aclimatarse bien en la finca, detalló, porque además de las labores técnicas que se les hizo, hubo que garantizarles el agua necesaria ante la escasez de precipitaciones; no obstante, ya se ven los primeros beneficios de esos empeños, apuntó.

Al referirse al especial cuidado del suelo que se aprecia en sus tierras, Eduardo García Romero aclaró que en este terreno se desarrollan múltiples acciones en ese sentido pues al tratarse de una zona serrana donde llueve con bastante regularidad, es común que se produzcan deslizamientos, un fenómeno que impacta de manera particular en su erosión.

Hay que producir, pero hay que preservar también los suelos, y para ello todo lo que se pueda aprender y emplear es bienvenido, significó.

Además de la utilización de las barreras vivas y muertas, en los sembradíos de este productor de Vega Grande se defienden a ultranza el uso de los residuos de cosecha, de los abonos orgánicos y, sobre todo, las buenas atenciones culturales; que la planta esté limpia, “arropada”, que cuando llueva, la hierba NO la supere son acciones emprendidas por García Romero, un hombre que ha aprendido a cultivar entre montañas.

Reconocida por sus aportes de arroz, granos o leche, por ejemplo, Sancti Spíritus cuenta con 23 polos productivos en todos sus municipios, pero de acuerdo con un informe presentado en la más reciente visita de las comisiones permanentes de trabajo de la Asamblea Nacional del Poder Popular al territorio, 17 mil hectáreas de tierra están sin explotar, situación que debe revertirse en aras de elevar el acopio y venta de alimentos.

 

 

Escribir un comentario

No se admiten ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
Nos reservamos el derecho de no publicar los comentario que incumplan con las normas de este sitio

Código de seguridad
Refescar