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Poca agua en embalses de Guantánamo, señal de que llueve poco

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Guantánamo, 7 sep (ACN) Los 154, 2 millones de metros cúbicos (m3) con que amanecieron hoy los embalses de Guantánamo, equivalen al 44,6 por ciento (%) del contenido para el cual se diseñaron y guardan proporción con las precipitaciones reportadas en el territorio durante este año de intensa sequía.

El informe de la delegación provincial de Recursos Hidráulicos subraya que los 428 milímetros de láminas de lluvia descendidos durante 2020 se corresponden con el 41,2 % de lo que tradicionalmente reportan los pluviómetros desde Niceto Pérez a Maisí, y de Punta de Barlovento a Realengo 18, límites geográficos del Alto Oriente de Cuba.

Dicho aporte constituye, no obstante, un contrapeso a la sequía por la distribución del citado volumen y encontrarse al 62% la represa Faustino Pérez, garante del abasto a la sexta urbe más poblada del archipiélago.

Conocida anteriormente como la Esperanza e inaugurada a principios de la actual centuria, el llenado de esta es suficiente para sortear varios meses su objeto social, en espera de la humedad que debe proporcionar el denominado período húmedo, que se inicia en octubre y concluye en abril.

La distribución del agua almacenada en la presa La Yaya también constituye un alivio, pues el mayor embalse guantanamero (160 millones de m3) es el único después de la “Faustino” que supera la media provincial, al tener ocupado su vaso al 52,8 por ciento, uno de los pocos efectos positivos de la tormenta tropical Laura.

En consecuencia el fenómeno hidrometeorológico no palió las consecuencias de la insidiosa falta de lluvias, la cual afecta a más de 22 mil guantanameros, abocados al agotamiento de fuentes de agua superficiales y subterráneas, en varios municipios, entre ellos Manuel Tames, por donde los ríos Guaso y Yateras corren, pero no se detienen.

Baracoa, por su parte, carente de presas para aprovechar la humedad que le es inherente por su cercanía a la Cuenca del Toa, no recibió de “Laura”, si no daños, mientras el valle de Caujerí, donde es perceptible el estrépito de las aguas del río cubano más caudaloso y sus 70 afluentes, se conformó con que la presa Pozo Azul saliera del denominado volumen muerto.

Visitado por Fidel a principios de julio de 1977 y el 17 de mayo de 1981, y comprometido con el abasto a la capital provincial, ese polo productivo hortícola dispone de otra presa, Los Asientos, ahora con la mitad de su espacio ocupado, para situarse después de La Yaya, con el segundo mejor porcentaje del territorio.

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